Los jugadores del Cádiz CF celebran el gol de Álvaro Giménez
Los jugadores del Cádiz CF celebran el gol de Álvaro Giménez
Cádiz CF

La pizarra del Cádiz CF 1-1 Rayo Vallecano

Los males del equipo amarillo salen a relucir pero ni por esas los de Cervera salen derrotados de un partido que necesita un análisis profundo
Por  12:11 h.

Desbordados pero vivos

El partido del Cádiz CF ante el Rayo Vallecano ha sido sin duda de los peores del conjunto cadista en lo que va de temporada. Los de Cervera no fueron capaces de poner en apuros en todo el encuentro a la escuadra de Jémez. Pisaron muy poco el área rival, no robaron, no fueron capaces de triangular y defender con solidez; al Cádiz CF no le salió apenas nada.

Y sin embargo, los amarillos lograron sumar un punto. Si algo tiene este equipo es que para matarlo hay que darle muchas puñaladas, como se le deje medio vivo o con algún latido la escuadra cadista es capaz de dar un zarpazo. En este ocasión fue Álvaro Giménez quien logró un punto valioso que pudieron ser dos más si Alejo hubiera terminado de mejor manera la última ocasión del encuentro.

Con todo, la reflexión de Cervera tras el duelo deja un análisis profundo. Cambiar parte del estilo, evolucionar a algo más para conseguir el objetivo en estos diez partidos que quedan. El Cádiz CF tiene mimbres para ello pero no debe olvidar lo que más le ha hecho ser efectivo hasta el momento.

1. Muchos cambios en el once ‘habitual’

David Gil, Quezada, Rhyner, Edu Ramos y Nano Mesa eran los cinco jugadores no habituales que saltaban al once titular de un Cádiz CF con varios jugadores tocados y algún lesionado.

Excepto la titularidad más que justificada de Gil, por la sanción de Cifuentes, el resto eran alternativas que Cervera manejaba y que decidió poner en liza en este primer partido tras el confinamiento. Los problemas para Cervera llegaron con la lesión de Quezada que le obligó a recomponer la defensa. Espino, con molestias, habría sido el recambio natural pero el técnico optó por meter a Fali y mandar al lateral a Rhyner.

El Cádiz CF arrancaba el partido con muchos problemas. No era capaz de salir de su campo y tener ocasiones en la portería rival. Agobiado por la presión del Rayo, los de Cervera se limitaban a defender pero sin generar peligro. Nano Mesa caía siempre en fuera de juego mientras que hombres importantes como Alex y Perea no aparecían en toda la primera parte.

2. Cervera mueve el árbol pero no cae nada

En el tiempo de descanso, y tras la lesión de Quezada, Cervera decidía mover el banquillo para intentar cambiar el partido. Lozano y Alejo entraban en el partido supliendo a Nano y Perea que no se encontraron en ningún momento. Sin embargo, el gol de Trejo obligaba al Cádiz CF a arriesgar aún más para salvar los muebles. Nada más lejos de la realidad. El partido no cambiaba, los de Jémez hacían con el balón lo que querían y en ocasiones rozaban el segundo tanto.

El Cádiz CF se encomendaba a un Alejo inspirado y a intentar robar y atacar, pero los amarillos no lograban ni lo uno ni lo otro. Nada. Totalmente plano un equipo que parecía otro diametralmente opuesto al de hace meses.

3. La fe para seguir vivo

Este Cádiz CF tiene tantas vidas que si el Rayo deja el partido con una renta mínima en los últimos minutos, el conjunto cadista es capaz de sacar petróleo. Una buena jugada de Alejo unida al tremendo error atrás del equipo de Vallecas propició el tanto salvador de Álvaro Giménez. Un gol que no hacía justicia, pues el Rayo había sido muy superior, pero que demostraba la calidad, las ganas y la fe del conjunto gaditano. Un Cádiz que no se rinde y que incluso pudo ganar al final con una jugada de Alejo.

Cervera había metido antes a jugadores como Jurado y el propio Álvaro, pero fue este segundo quien daría aire a un equipo que debe plantearse cosas nuevas en un estilo asumido pero que, como dijo el entrenador, quizás no sea suficiente para dar el salto a la máxima categoría.