Garrido celebra su gol ante el Mallorca.
Garrido celebra su gol ante el Mallorca.
Cádiz CF

La pizarra del Cádiz CF 1-1 Mallorca

El empuje amarillo le permite sacar un punto de valor en un mal partido de los de Cervera
Por  13:49 h.

El coraje todo lo puede

No fue un buen partido del Cádiz CF en Carranza, las cosas como son. Aunque el sabor de boca del respetable fuera dulce por cómo llegó el empate, haciendo un análisis general del choque los amarillos se vieron superados durante gran parte de la primera mitad.

Cierto es que con diez jugadores los jugadores de Cervera sacaron casta para plantarle cara a un rival muy rácano que no fue a por el partido cuando debió. La igualada hace justicia a un choque donde se vieron carencias de un Cádiz CF que le faltó robo y llegada arriba, una semana más.

1. La lógica vuelve al once

Y la lógica volvió al once titular del Cádiz CF. No es que los anteriores equipos titulares carezcan de sentido común o calidad, ni mucho menos, pero la lógica ‘cerveriana’ invita a pensar que Jon Ander Garrido es indiscutible, ante el Mallorca lo demostró con el gol, y Salvi lo es en la banda derecha. Sobre todo porque Cervera entiende el juego con la velocidad por las bandas y el sanluqueño le da lo que quiere al entrenador, teniendo en cuenta que cuando no ha sido de la partida es porque el técnico sabía que el diestro no estaba físicamente bien.

2. Sin robo y con fallos, no hay paraíso

Lo dijo Cervera tras el choque. La primera mitad estuvo marcada por la posesión, habitual, del rival del Cádiz CF de turno, pero faltó lo que prima en el Cádiz CF; robar y correr.

El Mallorca tenía la pelota muy atrás, lo cuál era bueno para los amarillos, pero los robos escaseaban y cuando llegaban el balón era escaso en el Cádiz CF. Además, los cadistas tenían fallos a la hora de definir y dar el último pase que marcaban mucho los ataques.

Con todo, un minuto bastó para complicarse mucho la vida. El gol del Mallorca y la expulsión absurda de Jairo ponían un partido que antes del tanto ya parecía estar cuesta arriba.

3. Empuje amarillo y conformismo balear

Con diez jugadores y sin Correa en el campo, Cervera metía a Aketxe para intentar buscar algo a balón parado. Da igual la posición en la que esté vasco, su presencia en el campo está determinada por saques de esquina y posibles faltas, y bien que lo notó el Cádiz CF con el tanto del empate en un saque de esquina.

Con todo, el Cádiz CF sacó el coraje y la fe para intentar empatar un partido imposible. Los amarillos atacaban sin orden y con mucho corazón ante un rival muy rácano y conformista que pagó cara el mal planteamiento de su entrenador en la segunda mitad.

Una mezcla que ayudó al conjunto gaditano a sacar un punto de valor en un partido para mejorar.