Cala en un partido con el Cádiz CF
Cala en un partido con el Cádiz CF
Cádiz CF

La pizarra del Cádiz CF 0-1 Málaga CF

Un equipo amarillo sin ideas se ve noqueado por su propio estilo y la ansiedad del juego
Por  20:05 h.

Atascados desde el césped al VAR

Sin duda uno de los peores partidos de la temporada y el peor del Cádiz en Carranza desde hace temporadas. El choque de los amarillos ante el Málaga se puede definir de tal forma que el equipo de Álvaro Cervera fue un quiero y no puedo casi constante. No salió nada, ni la propuesta con los delanteros que sí salió en Las Palmas, ni un arbitraje que birló un penalti clarísimo en la segunda parte.

Un partido para analizar y reflexionar, siempre desde la calma que debe dar el liderato y los 52 puntos que actualmente ostenta el Cádiz CF.

1.Propuesta que no sale

Malbasic y Álvaro Giménez eran de la partida en un equipo sin José Mari y con el regreso de Cala al once. Desde el inicio se veía que el 4-4-2 no surtía el efecto deseado. El Cádiz CF no lograba sacar la pelota limpia y las imprecisiones era casi constantes en un equipo que no generaba peligro y no era tan compacto como en otros encuentros.

Una contra generada entre Álvaro Giménez y que definía mal Salvi era lo más peligroso de un equipo desaparecido ante otro que terminaba con mejores sensaciones y un gol anulado la primera parte.

2. La vuelta al origen se trastoca

Cervera veía que no salía absolutamente nada y que lo mejor que pasaba hasta el momento es que el marcador no se había movido en contra. Un 0-0 muy engañoso y que el técnico cadista intentaba paliar con los cambios. Edu Ramos y Nano Mesa volvían para un 4-2-3-1 clásico del técnico cadista, quitando del campo a Malbasic y Álvaro.

Con la idea de reforzar el centro del campo y sobre todo para dar músculo a un equipo que veía todo trastocado nada más empezar la segunda parte con el penalti de Espino.

El Málaga se ponía por delante y los cambios no valían para lo que Cervera pretendía.

3. El amor propio no puede

Tirando de garra y de la calidad que tiene un equipo que seguía totalmente noqueado, el VAR se sumaba al desastre amarillo. Un penalti no pitado, con tecnología e imágenes incluidas que bien pudo cambiar el partido para el equipo local.

Imprecisiones por doquier, mucha ansiedad y sin una idea clara para hacer daño a un Málaga que no sufría en exceso. Cervera movía el banquillo con el último cambio. Jurado entraba para intentar poner calidad en los metros finales, moviendo a Perea al lateral zurdo por el sustituido Espino y jugando Alex también en la izquierda.

El partido moría con un Cádiz ahogado en un juego inexistente. Malas sensaciones para un equipo que en absoluto debe perder los nervios.