Pantallas protectoras para luchar contra el coronavirus
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Cádiz CF

Los test del virus de la demagogia

La pregunta no es por qué los jugadores van a tener test, sino por qué hay médicos y pacientes que aún no los tienen
Por  8:40 h.

El fútbol profesional es un deporte que desde hace años funciona como una gran empresa privada en la que sus empleados son los clubes, los jugadores y los entrenadores. Un ‘holding’ formado por 42 equipos de Primera y Segunda División que tienen un control económico, unos gastos, unos ingresos y una gran dosis de controversia a su alrededor.

¿Por qué? Seguramente porque el fútbol no es una empresa cualquiera. Las emociones, sentimientos y pasiones que arrastra no lo tiene cualquier otra compañía del mundo. Con esa premisa a tener en cuenta, que una empresa privada compre test para sus propios empleados es tan lícito como la que no lo hace. Entonces, ¿dónde está la polémica?

Sencillamente en que no hay test para el resto de humanos mortales de este país llamado España. No hay test para todos, ya no para la sociedad en general, sino para muchos médicos, sanitarios y policías expuestos a coger el coronavirus, o para los obreros, barrenderos y muchas profesiones que desde el primer día del estado de alarma están al pie del cañón trabajando.

Esto podría suponer un agravio comparativo, unos si tienen test y otros no. ¿Y tienen la culpa los futbolistas de todo ello? Es curioso como algunos prefieren mirar al fútbol en vez de poner el foco donde deben ponerlo. Es fácil criminalizar al fútbol, siempre son los privilegiados para muchos. Es fácil criticar a La Liga y no cuestionar el porqué una empresa si es capaz de comprar test y el Gobierno no. 

Críticas que supongo que se harán con el resto de empresas privadas que han comprado test para sus empleados. Supongo que todos los que critican a La Liga no lo hacen con la administración central que lleva más de mes y medio sin hacer test a muchos médicos o pacientes con síntomas de COVID 19. Por cierto, test que si el Gobierno necesita los va a requisar.

Y da para otro capítulo que haya jugadores que se nieguen a jugar. Opiniones muy respetables, por supuesto, pero poco entendibles teniendo en cuenta el escrupuloso protocolo sanitario que van a cumplir y las medidas sanitarias que van a tener a su alrededor. Y es que al final es cierto, el fútbol es un sector privilegiado.