El Cádiz CF dio una pésima imagen en Tenerife.
El Cádiz CF dio una pésima imagen en Tenerife.
Cádiz CF

Síntomas de agotamiento

La zaga ha perdido su seguridad de antaño y en ataque nada sale
Por  11:28 h.

Inundada de hastío, desasosiego y preocupación, la fiel hinchada cadista contemplaba el pasado sábado cómo su equipo dejaba escapar otra nueva oportunidad para reencontrarse consigo mismo y enderezar un rumbo que parece perdido en las últimas jornadas. Una desesperante sensación de bloque inerte, vulnerable en defensa, carente de ritmo en la circulación de balón, sin capacidad de reacción y sin iniciativa ni acierto en las acciones individuales, volvió a transmitir este decepcionante Cádiz CF que, por ahora, no ofrece fiables requisitos para competir con solvencia en esta difícil Segunda División. Situación que ya se hace reiterativa y de enojoso abundamiento, pues de los dieciocho partidos de liga recientes, sólo se han ganado dos. Paupérrima y sonrojante cifra que no augura nada bueno.

Da la impresión de que se pretende jugar de una forma concreta, reconocible, esa que tantos éxitos regaló en campañas precedentes. Pero es un sistema al que se le advierten síntomas de agotamiento, cuya eficacia parece ya periclitada. Basado en una defensa ordenada y expeditiva, con salida rápida al contragolpe para aprovechar por sorpresa la velocidad de los extremos. Esquema básico, que fue eficaz en su momento y ya dejó de de ser fructífero: la zaga ha perdido su seguridad de antaño, en la que los centrales, sin la presencia de Garrido por delante, se muestran dubitativos y vulnerables y en la que se han incorporado dos laterales cuyo nivel de rendimiento dista mucho del mínimo exigido.

En el centro del campo, con José Mari lejos de su mejor forma, las transiciones se ejecutan lentas y previsibles, lo que convierte en imposible encontrar la espalda de la defensa rival. Y lo más importante, carecemos de las balas en las alas que tanto daño infringían en los contrarios, pues Alvarito se fue y Salvi se encuentra en una alarmante baja forma. Si a todo ello se le añade que permanece latente el irresuelto problema del delantero centro, la perspectiva inmediata no puede resultar demasiado halagüeña. Pero en el fútbol, todo se endereza con una victoria y ésta la vamos a conseguir el próximo domingo.