El colegiado revisa el monitor del VAR en el Carranza.
El colegiado revisa el monitor del VAR en el Carranza.
CÁDIZ CF

Omnímodo VAR

El Cádiz CF ha entrado de lleno en la nueva era futbolística de las novísimas tecnologías
Por  8:30 h.

Bautizados en la noria vertiginosa de las decisiones del VAR, que ora favorece, ora perjudica, el Cádiz CF ha entrado de lleno en la nueva era futbolística de las novísimas tecnologías. En las que la culminación de las jugadas acaba sometida al juicio escrupuloso, milimétrico de un alto tribunal invisible e inapelable, que a veces ve lo que se ve y en otras advierte lo inadvertido e inapreciable a simple vista.

Buen ejemplo de ello padecimos y gozamos el pasado viernes en El Sardinero, donde se nos anuló un gol, en apariencia legal, y se nos concedió un penalti en el último suspiro del encuentro, que ni el más forofo de los aficionados cadistas podría haberlo discernido en directo.

Veleidades inesperadas de la actual justicia arbitral, que determinan los resultados y que envuelven los partidos en un halo de permanente zozobra e inseguridad sobre la validez de lo sucedido. Con el agravante añadido de los prolongados parones que sufre el rítmico devenir del propio juego, circunstancia que viene a perjudicar a aquel equipo que, en esos momentos del choque, necesite otorgar continuidad y velocidad a sus acciones.

Omnímodo VAR, cuyo poder absoluto adquiere connotaciones justicieras en esta Segunda División, tan pródiga en choques igualados y en la que los duelos suelen dirimirse por detalles nimios y accidentales. Pero que irrumpe con una manera renovada y cuadriculada de analizar las jugadas, en frío, extraída del fragor de su propio contexto y a cámara parada, lo que lo convierte en susceptible de concluir decisiones inexactas y hasta delirantes. El gol que se anula a Álex Fernández supone un claro exponente de ello, en el que la ilusoria sensación que ofrece una imagen detenida, en nada tiene que ver con la realidad que aconteció sobre el césped, a tiempo real.

Y para enredar aún más las cosas, las nuevas circulares de reglamentación vienen a proclamar que todo brazo que roce un balón, exista o no voluntariedad, supone infracción. Con lo que los delanteros, más que a la portería, habrán de ensayar el tiro al brazo del contrario. Que es penalti seguro.