Nano Mesa se lamenta.
Nano Mesa se lamenta.
CÁDIZ CF

Cinco minutos

El cadismo vivió la recta final más aciaga que se recuerda en las últimas temporadas
Por  8:30 h.

Incredulidad, estupefacción, abatimiento. Un inesperado vagón de sombras rasgaba de fatalidad la noche del miércoles en el Carranza, mientras vertía todo su torrente de penumbras durante los últimos cinco minutos más aciagos que se recuerdan. El carácter aleatorio de este deporte rey y su veleidosa, inescrutable crueldad dictaron macabra cátedra contra el Cádiz CF, cuyo equipo y afición contemplaban atónitos como se desmoronaba un triunfo que ya se festejaba.

El fútbol en estado puro, con toda su grandeza y su miseria, con su gloria, que asegurada parece, y que en un instante se escurre de las manos, con sus aciertos, sus inexplicables errores, sus súbitos estallidos de efímera alegría y sus rictus circunspectos del fracaso final. Así vivió y padeció la grada este extraño partido del que, una vez extraídas sus lecciones pertinentes, bien se haría en olvidar cuanto antes. Porque la forma tan trágica con que se desencadenó su resolución puede hacer mella en la plantilla, pues no se trata de una decepción cualquiera que ocurra en el transcurso cotidiano de la temporada, sino de dos puntos que vuelan de manera dramática, imprevista, cuando tan necesaria se antojaba la victoria.

Ni el más pesimista de los cadistas podía imaginar tan fatídico desenlace cuando Nano Mesa situaba el tres a uno en el marcador y sólo restaba el tiempo que de prolongación se dictase. El estadio vibraba, la hinchada cantaba y todos sonreían… pero restaban cinco minutos, cinco siniestros, lastimosos minutos, cinco minutos que en fútbol pueden alcanzar inaudito rango de eternidad. Siete goles encajados en los dos recientes duelos disputados en casa y seis puntos conseguidos de los últimos dieciocho posibles, no constituyen estadísticas que presagien futuro halagüeño alguno y dictan, por sí mismas, el perceptible bajón que el rendimiento del equipo ha experimentado. Pero seguimos ostentando el liderato y existen razones de sobra para confiar en un equipo que tan óptimo nivel ha ofrecido desde el inicio de la campaña y que tan justificada ilusión ha generado. No siempre cinco minutos serán tan fatídicos ni cada error cometido se convertirá en un gol del contrario.