El Cádiz CF consiguió su última victoria en Málaga.
El Cádiz CF consiguió su última victoria en Málaga.
Cádiz CF

Acostumbrados a ganar

En cualquier partido se puede truncar la racha, tal vez en el más inesperado
Por  10:50 h.

Las inusitadas proporciones de la racha victoriosa del Cádiz CF han adquirido tal envergadura, la reiteración de alegrías es tan insistente, que el aficionado asume ya como actividad cotidiana semanal, bien desde su asiento en el Carranza, bien a través de la televisión, contemplar como su equipo se alza con un nuevo triunfo.

Momentos de euforia y de disfrute que bien merecidos los tenía la hinchada, recompensada así ante el denuedo, sacrificio e inquebrantable pasión demostrados por su club en momentos peores, críticos y hasta aciagos de su historia más reciente. Nos hemos acostumbrado a ganar. Porque a lo bueno, claro está, resulta muy sencillo acomodarse. Si bien, el fútbol nos ha enseñado que siempre hemos de permanecer alerta a la veleidad de sus imprevisibles designios y que se ha de estar preparado para el momento en que la fortuna cambie de signo.

Sería de ilusos esperar que las victorias se sucedieran ininterrumpidas hasta el veinticuatro de mayo y que, hasta entonces, el transcurrir por la competición constituyera una marcha poco menos que triunfal de los amarillos. Bastaría recordar lo igualada y ajustada que es la segunda división para desechar tan optimistas e infundadas ilusiones.

En cualquier partido se puede truncar la racha, tal vez en el más inesperado, circunstancia que habría de asumirse con total naturalidad y dentro de la normalidad propia de las reconocidas exigencias competitivas. Lo verdaderamente importante es que cuando eso suceda contemos ya con un colchón de puntos considerable y con una moral y una confianza en las propias posibilidades que permitan no desfallecer.

En este terreno las bases asentadas parecen bastante sólidas, sembradas hace más de tres años por Álvaro Cervera, quien ha sabido transmitir al equipo un estilo y una forma de proceder en el campo absolutamente característica, peculiar y reconocible. En ello creen los propios futbolistas y en ello han volcado todo su sacrificio. Una manera de entender el fútbol con la que llegamos adonde estamos, con ella nos consolidamos y con ella, tal vez, alcancemos cotas de mayor  envergadura. El futuro aún es ancho para ello.