Manolo Vizcaíno y Quique Pina, en una imagen de archivo.
Manolo Vizcaíno y Quique Pina, en una imagen de archivo.
CÁDIZ CF

Vizcaíno y Pina, cállense

"Me da igual su guerra, no la quiero ahora. Toca lo que toca: fútbol"
Por  16:22 h.

Me gusta el fútbol y odio los despachos, los líos de consejos de administración, accionariado y juzgados. También odio a los protagonistas cuando no están llamados a serlo por la actualidad que toca. Y la actualidad del Cádiz pasa, o debe pasar, por el césped, por el fútbol, por la cancha, por la pelotita, por como quieran definirlo, pero no por los despachos ni por la guerra de Vizcaíno y Pina, que aunque parece que no desestabiliza a lo que pasa en el verde, no es el momento para ello.

No sé si el grupo inversor norteamericano será bueno o malo, ni siquiera sé cuánto ha comprado, cuál es su intención, ni por qué alguien que está al otro lado del charco le interesa invertir en un equipo de fútbol de una ciudad pequeñita en la que, a priori, no le va a poder sacar más rédito que el tener un equipo en la élite en un futuro y que haya movimiento de jugadores, y con ello, de dinero. Porque aquí el Estadio es municipal y la ciudad deportiva provincial, y de terrenos andamos escasos hasta para vivir los que no quieren abandonar su ciudad.

En definitiva, no sé la intención pero sí sé que tras una jornada propicia en lo futbolístico, de nuevo aparece en primera plana Vizcaíno y Pina echándose basura a la cara. Que cuando deberíamos estar hablando de lo bueno que fue casi eliminar al Almería y que al Zaragoza se le fundiera una turbina de lo que parecía un cohete, vuelvo a ver la cara de Pina y de Vizcaíno en los medios en vez de la de Álex o Cervera.

Aunque pueda preferir a uno u a otro para que lleve el timón del club, me da igual su guerra, no la quiero ahora. Que esperen a verano para que en las soporíferas tardes de julio la gente, el que quiera, se entretenga en el culebrón que mantienen desde hace tiempo. Tengo claro una cosa, que el último mesías fue Jesucristo y la última que entregó lo suyo por los demás fue Teresa de Calcuta. A partir de ahí, se juega con cartas marcadas, pero guarden la baraja para el verano por favor.

Toca lo que toca. Que el equipo vuelva a jugar como en la primera vuelta, con esa solvencia que todavía no ha encontrado en este tramo de Liga. Que la pelota entre. Que el equipo no caiga en esa ansiedad que llamaba Valdano. Toca hacer buena la victoria contra el Almería ganando este fin de semana fuera de Carranza para seguir mandando un mensaje de líder sólido y que no afloja. Toca en definitiva fútbol, mientras tanto, cállense.