Álvaro Cervera da instrucciones.
Álvaro Cervera da instrucciones.
CÁDIZ CF

Luces, olvido y acción

"Señor 'Speaker', no se olvide del nombre de Don Álvaro Cervera en el próximo encuentro"
Por  11:36 h.

Carranza ya es un estadio moderno. Con sus espectáculos de luces y todo. Ya tenemos un estadio a la altura, de los que le gustan a Rubiales y Tebas (ese dúo Pimpinela del fútbol español). De hecho uno ha traído a la selección y el otro dice que el Cádiz CF crea marca. Y para que la afición lo viera, el domingo se hizo un espectáculo de luces digno de, al menos, partido de semifinales de Champions en casa. No es una crítica (para aquellos que piensan que en prensa lo criticamos todo), simplemente un comentario. Lo que no sé es si se hará en todos los partidos nocturnos. Por el bien de mi hijo espero que no. El chiquillo, de 8 años, le encantó el primer minuto, pero luego estaba loco porque terminara porque se estaba mareando (sí, dentro de diez años, con 18, no se mareará con eso en las discotecas, pero bueno).

Lo que sí es una crítica, o al menos una llamada de atención, es lo que pasó con las alineaciones y los marcadores. Al ‘speaker’, al que desde aquí le alabo su labor, se le olvidó decir el nombre del entrenador del Cádiz CF. Sí dijo el del equipo contrario, pero cuando llegó el de Don Álvaro Cervera no fue dicho, lo cual dejó a la grada sin la ovación merecida al míster. Servidor, que aunque observador es persona de buena fe, lo achacó en ese momento a un olvido, a un pequeño error, porque de hecho, la alineación en principio había corrido mucho en imagen y tuvo incluso que pararla cuando apareció Garrido en pantalla. Lo dicho, se supone que un error del día del estreno y que en el próximo partido el nombre de Don Álvaro Cervera será dicho y jaleado desde el graderío.

Hasta ahí las luces y el olvido. Luego la acción. Una acción que empezó con error defensivo. Uno de esos de uno por otro y la casa sin barrer (a saber de quién fue el inicio del fallo, aunque ya da igual) y la pelotita que se cuela tontamente en la jaula. Pero el Cádiz CF tiró de equipo líder. De gallito. De: “a mi casa no vengas a echarme cojones con cinco defensas y encima te regalo un gol. Ahora verás”. Y se fue a buscar el gol. El VAR nos quitó la reacción tempranera, pero lejos de venirse abajo buscó y buscó, con gran trabajo de movilidad de Nano Mesa y de insistencia de Alejo (jugador de calidad y enchufado en la filosofía Cervera. Y soy de los que creo que todavía le tienen que salir las cosas mejor, que a veces va como una moto y le perjudica un poco).

Y en la segunda, el banquillo, ese fondo de armario que dicen los modernos, funcionó. Pero no funcionó de cualquier manera, funcionó con gente a la que la afición ya le tiene el cariño que se le tiene a los jóvenes de la casa, sean de cuna o no. Lo de Javi Navarro, cambio de banda incluido, y Caye Quintana fue de divinidad futbolística. Navarro tiene físico, calidad y poca vergüenza (para encarar al contrario), y eso con la edad que tiene son tres tarjetas para poder triunfar en el fútbol. Y Quintana derrocha trabajo, movimiento y fijación en el área contraria. Solo me gustaría que aunque sea por calidad y ganas, aunque falten galones, sean atrevidos en tirar a puerta ellos mismos. Y si no, que se fijen en Iza, ese lateral que hace “cositas” que su entrenador le dice. Y qué cositas, oiga.

Y como colofón de la jornada redonda, sale ese señor de las gafas, ese que tiene una legión detrás con un escuadrón al que manda que cree en él como maestro y señor, sale a rueda de prensa y da una lección de fútbol. Así, sin más. Y alaba, diciendo sin decir con una sola frase, a sus jugadores, a sus jóvenes, a su central de circunstancia en ese partido, a sus laterales hormigueros que suben y bajan como si fuera el último partido de su vida. Y se levanta y se marcha, como si nada. Por eso digo, señor ‘Speaker’, no se olvide de su nombre el próximo domingo.