Garrido, en el momento de hacer penalti a Stoichkov.
Garrido, en el momento de hacer penalti a Stoichkov.
Cádiz CF

Las perchas, de dos en dos

Cervera cometió el error en Alcorcón de desmantelar el once incial y este acabó resfriado
Por  12:12 h.

Que el Cádiz CF no se ha reforzado mal en este mercado veraniego es algo en lo que casi todos los aficionados están de acuerdo. Que cada uno puede pedir algo más, también, y que a ver para lo que nos llega, se verá al final de temporada. Pero sí se coincide en que este año el equipo tiene eso que antes se llamaba banquillo o suplentes y los modernos ahora llaman ‘fondo de armario’. Y los armarios tienen perchas y para vestirse hay que saber elegir las perchas con la prenda que te da cada una.

Quizás en Alcorcón Cervera cometió el error de sacar demasiadas perchas del llamado fondo de armario a la vez. El resultado fue que el equipo se resfrió. Igual no estaba preparado para quedarse medio desnudo en ciertos puestos. Se puede uno amparar que el arbitraje, pero lo cierto es que la primera llegada polémica llega al borde del descanso, donde hasta el momento no se había jugado a nada.

No obstante, eso no debe hacer pensar que el equipo no tiene plantilla suficiente o lo que es más importante, competencia por puestos. Labor del entrenador es que la haya para que cuando tenga que elegir entre las perchas no nos volvamos a resfriar. Si somos ‘cholistas’ para la lucha, también debemos serlo para tener a todo el ‘plantel’ enchufado y que no haya excesivos cambios entre “habituales o menos habituales” (otra milonga del modernismo futbolístico). Eso sí, las perchas de dos en dos o tres en tres como mucho, que en la Segunda hace mucho frío para cambios bruscos.

Tampoco se trata de convertir el once titular en un coto privado, como parece que es El Rosal (pagado desde Diputación, por todos los gaditanos) en partidos del filial contra “hermanos” (o no, es lo de menos) de la provincia. Lo digo porque al parecer al Algeciras, que juega este domingo, sólo, sí sólo, le dan 200 entradas y les dicen que no se vende en taquilla. El año pasado jugándose ellos la liguilla vinieron más de 300, y comprando entrada. A ver si nos hemos vuelto gilipollas ahora y con aires de grandeza. No perdamos la perspectiva de lo que somos. Esperemos que recapacite el club.