El presidente de LaLiga, Javier Tebas.
El presidente de LaLiga, Javier Tebas.
Cádiz CF

La frivolidad por encima de todo

'Se avecinan tiempos entretenidos en una frivolidad que al menos nos servirá para echar días de noticias en web y radio'
Por  10:28 h.

En un Estado de confinamiento (que poco me gusta esa palabra) puede resultar hasta frívolo hablar de fútbol, de la liga, la Champions o la Eurocopa. Pero esta sección es de deportes y tampoco está de más decir que empiezan a resultar un poco vergonzosas algunas actitudes de estos últimos días. Y es que mientras que los propios futbolistas, los que juegan a esto que tanto nos gusta y tantas pasiones levanta se humanizan, se contagian del virus algunos y piden estar en casa otros, los altos dirigentes están a la gresca por las fechas de las competiciones y por no perder dinero.

Resulta frívolo hablar de cuándo se puede reanudar la competición con equipos donde hay jugadores y personal del club afectados por el virus, como es el caso del Valencia, de momento. Resulta frívolo ver a Tebas y Rubiales discrepar sobre las diferentes opciones, con todo el planteamiento de que esto al final termine en una nueva guerra entre organismos.

El dinero por encima de la lógica. Nadie quiere salir perjudicado pero ninguna decisión que se tome dejará a alguien sin algún tipo de perjuicio. Si se reanuda la competición en algún momento se hará a puerta cerrada, por lo que el público será uno de los perjudicados. Si se da por finalizada en la jornada en la que está, los descendidos serán perjudicados, igual que si se toma solo la primera vuelta por eso de que hasta ahí habían jugado todos contra todos. Y si se da por nula la liga de este año, qué contar a los cadistas sobre perjuicio.

El fútbol moderno no entiende de suspensión ‘sine die’. Que hay derechos de televisión pagados es el escudo de algunos…. Como los propios jugadores se revelen y digan que no juegan hasta que no sea todo más que seguro, los derechos de televisión pueden ser una coña marinera al lado de la que se puede liar, porque tendrán críticas pero también una legión de gente que los respaldará.

Se avecinan tiempos entretenidos en una frivolidad que al menos nos servirá para echar días de noticias en web y radio, movimiento de fechas como si fueran piezas del Tetris, acusaciones de intereses variados…. Pero no le den más importancia que la que tiene, entretenernos dentro de este obligado encierro de nombre cofrade-cuaresmal: el confinamiento.