La afición del histórico Real Murcia, en las gradas del Rosal.
La afición del histórico Real Murcia, en las gradas del Rosal.
CÁDIZ CF

Educación deportiva

"Más vale demostrar que somos un club de Primera y señor con gestos que comprando milongas externas"
Por  13:21 h.

El deporte, lejos de ‘hooliganismos’, debe ser un transmisor de valores, y entre ellos debe estar la educación y el respeto. Por el propio compañero o por el rival, lo mismo da. Nos enfadamos cuando vemos a un contrario hacer la croqueta y fingir que casi lo han matado para forzar una tarjeta cuando uno de los jugadores le ha hecho una falta. Por el contrario, si hay que llamar ‘tonto’ a un rival que comete una acción absurda, ahí estamos los primeros.

Ese puede ser un ejemplo de simple aficionado, pero todo aficionado tiene unos colores, un equipo, un club, en definitiva, una institución. Y ahí vamos, al Cádiz como club, como institución, como ejemplo de deportividad y educación. Tenemos un presidente que le gustan las frases rimbombantes y somos un club que ha comprado esa mercancía barata, en forma de logro y casi exigencia, que nos lleva a creer en el error de no estar en la categoría que merecemos, Que por historia y por afición debemos ser de Primera. Supongo que lo mismo pensarán los del Sporting, Málaga, Oviedo, Tenerife, Zaragoza…. y un largo etcétera de clubes con los que vamos a competir en esta misma temporada.

La categoría deportiva se gana en el campo, pero la categoría, el señorío como institución se gana desde los despachos, con gestos. Y meter a jugar al Real Murcia, Recre, Córdoba o Jaén, por ejemplo, en El Rosal, no es elegante. Máxime cuando hace un telediario y medio el Cádiz CF estaba en esa misma categoría y se le llenaba la boca de quejarse por tener que jugar ‘en esos campos de Dios’. Tampoco me parece bien que se meta ahí a jugar a clubes de la provincia, como puede ser el Algeciras, San Fernando, Balona o Atlético Sanluqueño (el mismo que nos echó el cable cuando la Tercera nos empezaba a dar bocados en los tobillos). Para mandar el autobús del Cádiz CF en verano a recorrer la provincia sí somos muy de la provincia, para otras cosas, menos.

Yo recuerdo ir a ver jugar al Cádiz CF B de Kiko, Artega, Mateos, Javi y compañía a Carranza los domingos por la mañana o incluso después del primer equipo si coincidían la misma jornada en casa. El club abría sus puertas para que la gente fuera, no había que desplazarse hasta El Rosal (por cierto pagado con dinero de todos los gaditanos, también de los de Algeciras, Jerez, San Fernando o La Línea).

Compramos la palabrería de cuatro ‘chisgarabís’ de más allá de Cortadura que dicen cosas como que el Cádiz CF debe estar en Primera, que tenemos una afición de lo mejor del mundo, que quien no quiere al Cádiz CF no quiere a su madre y que somos poco más o menos que la repolla futbolística. Pues más vale demostrar que somos un club de Primera y señor con gestos que comprando milongas externas.