Cervera, con su camiseta 'La lucha no se negocia'.
Cervera, con su camiseta 'La lucha no se negocia'.
CÁDIZ CF

Cervera nos llama

El mensaje del entrenador del Cádiz CF debe servir para volver a unir a la grada con el equipo
Por  13:36 h.

“La ansiedad es algo que te envuelve”, decía Valdano cuando entrenaba al Madrid allá por los 90 y el equipo no iba bien. Cervera, que es menos poeta y más castellano, dijo que el equipo estaba atenazado. Su cara en la primera parte hablaba por sí sola y su celebración tras el gol de Cala mostraba su liberación, un golpe al banquillo que era como un golpe a los fantasmas, al miedo, a esa ansiedad de la que de forma poética hablaba Valdano.

Es verdad que al equipo se le veía bloqueado. Que un nuevo contratiempo, esta vez en forma de lesión, cortocircuitó las ideas, los planteamientos y sacó cierta debilidad a la hora de gestionar algo que no estaba en el guión imaginado. No sé qué dijo Cervera en el vestuario al descanso. No se debe saber, aunque me encantaría, porque el equipo cambió la actitud, que ya es un paso. Si se jugó bien o mal, quizás fuera lo de menos. Se trataba de despejar la zozobra que nos acechaba, de sacar los tres puntos por lo civil o por lo criminal, que dijera en su momento Luis Aragonés.

Un equipo con un objetivo tan ambicioso como el del ascenso, en una liga tan dura como la Segunda, no puede caer en esos miedos a la responsabilidad. No se puede repetir jamás esa frase de un jugador diciendo que le pesó el ambiente, como pasó en aquella promoción contra el Oviedo. Porque si el ambiente te pesa, si “la ansiedad te envuelve”, si el miedo a perder impera al intento de ganar, es que el gen competitivo se ha tirado a la basura. No puede pasar.

Y si el equipo tiene los conceptos futbolísticos de Álvaro Cervera más que asumidos, toca entonces hacer terapia mental, convencerlos de salir a morder, con lo que ello conlleva en una cosa llamada deporte, donde unas veces se gana y otra se pierde, pero donde intentarlo no es discutible. La Lucha No Se Negocia era eso y Cervera, en estos momentos de dudas o miedos, tiene que ser capaz de convencer a los suyos que el eslogan hay que llevarlo de la camiseta o la sudadera al césped. Después pasará lo que tenga que pasar, porque es deporte, pero hay que morir en el intento.

El equipo está atenazado dijo Cervera. Y hay que pensar que el viejo zorrillo futbolístico de gafas no solo mandó un mensaje a sus pupilos, sino que también lo hizo a la grada. Porque quizás fue una llamada de auxilio, un os necesitamos ahora, un ayudarnos a salir de esto empujando al equipo, volviendo al espíritu de la liguilla de ascenso de Segunda B, donde los córners se celebraban como si fueran penaltis y los despejes en defensa como un contragolpe.

El equipo está atenazado, sí. Contra el Racing se salvo la contienda al final y puede que inmerecidamente, también. Pero eso debe servir para alejar los fantasmas, el canguelo. Y junto al mensaje de Cervera, debe servir para volver a unir a la grada con el equipo, para empujarlos, para llevarlos a perder el miedo. Porque cuando alguien sabe que papá o mamá está detrás tiene menos miedo a hacer las cosas, así que la afición debe coger ese rol paternal. Viene el Zaragoza, la empresa no es fácil, pero la LLNSN debe ponerse en práctica y ya después, que pase lo que tenga que pasar.