Marc Mateu estará ante el Cádiz CF.
Marc Mateu estará ante el Cádiz CF.
Cádiz CF

La pizarra del Numancia 1-0 Cádiz CF

El equipo amarillo jugó un partido muy pobre ante el Numancia en Los Pajaritos
Por  13:57 h.

‘Sin Álvaro García no hay paraíso’

El Cádiz CF cayó justamente derrotado en Soria ante un Numancia que, sin hacer nada del otro mundo, superó al equipo de Cervera durante los noventa minutos. Al equipo soriano le bastó ser más sólido, ser más intenso en la presión, cometer menos errores en defensa y llegar un par de veces con peligro a la meta de Cifuentes para llevarse tres importantes puntos que le hacen meterse de nuevo en la lucha por el ‘play off’ de ascenso y que han dejado a los gaditanos fuera de los puestos de ascenso directo a Primera.

1. El gol y la pasividad de los laterales

El único gol del choque no fue una acción casual. El Numancia venía atacando con peligro durante todo el partido por la banda izquierda, sobre todo a través de un incisivo Marc Mateu. Una y otra vez el extremo numantino encaraba a un Carpio desbordado, sin ayudas y sin capacidad para parar al valenciano.

En el gol, sin embargo, Carpio si contó con la ayuda de un compañero para tapar al centrador, Manu del Moral. Sin embargo, a pesar del dos contra uno, el internacional jiennense pudo colgar la pelota al área con relativa comodidad. De hecho, tuvo tiempo para ponérsela en su pierna buena, la derecha, para poner un balón medido al segundo palo.

Ahí llegó el otro error de la jugada, el del otro lateral amarillo. Lucas, al más puro estilo de su compatriota Marcelo, dejó sin defender su espalda y Pere Milla logró rematar sin oposición en boca de gol. Es cierto que el balón de Del Moral era perfecto, pero no lo es menos que Bijker ni siquiera molestó algo al delantero al que debería haber estado marcando.

2. La ausencia de Alvarito

Sin Álvaro García, ausente por sanción, el equipo creo una sola acción peligrosa de ataque en todo el partido. Fue en el inicio, cuando Nico se marchó de su marcador en la derecha, apuró línea de fondo y la puso perfecta al segundo palo. Allí, Perea le pegó de primeras, fuera por poco. Ni Nico ni Perea volvieron a hacer absolutamente nada en ataque en el tiempo que se mantuvieron en el terreno de juego (tampoco ayudaron a sus laterales en defensa).

En ausencia de Álvaro, Salvi tenía toda la responsabilidad de crear peligro en el ataque amarillo, pero no tuvo su día. Lógicamente, Arrasate ordenó a su defensa defenderle con dos jugadores cada vez que penetraba por banda. Sin embargo, ni pudo con sus zagueros en la primera parte por la izquierda ni en la segunda por la derecha. Las tres veces que consiguió centrar no lo hizo con acierto.

A día de hoy, el Cádiz CF no se puede permitir el lujo de jugar sin Álvaro García en el campo.

3. El ataque fantasma

Ayer podría haber jugado Pelé en la punta del ataque del Cádiz y hubiera rendido igual que lo hicieron Jona y Carrillo. No les llegó ni una sola pelota en todo el partido a los delanteros amarillos. Ni una sola. Es preocupante que los delanteros no marquen, pero lo es aún más que ni siquiera disparen. El Cádiz CF remató cuatro veces en todo el partido, ninguna de ellas a puerta.

Ni Perea, ni Álex, ni Nico ni Salvi lograron conectar con Jona primero y con Carrillo al final. Es un dato preocupante que, lamentablemente le dio la razón a Arrasate, que había declarado en la rueda de prensa previa al partido que ganaría el equipo que se adelantara en el marcador. Y así sucedió.

Si quiere ser de Primera, el Cádiz debe mejorar sus números en ataque. Uno de los cuatro delanteros de la plantilla debe enchufarse en esta recta final de temporada. Los números, a día de hoy, son muy pobres. Está muy bien que Cifuentes sólo haya recibido quince goles, pero defendiendo solamente no se llega a la gloria.