Álvaro Cervera en el primer partido ante la Ponferradina
Álvaro Cervera en el primer partido ante la Ponferradina
Cádiz CF

Motivos para quejarse

No es de recibo que a Cervera no le haya llegado ningún extremo puro en lo que va de verano
Por  20:22 h.

Si se hace una encuesta a los 22 entrenadores de la Segunda División, seguramente, todos ellos opinarían que a su equipo le falta detalles que pulir con la llegada de algún fichaje. Por tanto, las palabras de Álvaro Cervera no deben verse como algo muy sorprendente porque responde a la lógica del fútbol. Además, no hay que olvidar que, y pese a que el entrenador cadista sea un dios para buena parte de la afición que corea su nombre domingo tras domingo, en un club y en la confección de su plantilla decide el director deportivo, que no es más que el hombre de confianza de quien realmente manda, o sea, el presidente, que es el que, en teoría, debe salvaguardar el patrimonio social y económico de la entidad. Por consiguiente, el entrenador debe aceptar el equipo que le toque en suerte y punto. Y en esas está el bueno de Cervera.

Dicho eso, el técnico cadista sí tiene razones para quejarse porque por lo que se está viendo en este mercado de fichajes parece que al mando de la nave va a estar un entrenador que en nada se parece a lo que Cervera profesa. Vamos, que el equipo parece que se lo están haciendo a otro. Y claro, todo eso chirría. Y bastante.

Sabido es que ni Cervera ni Vizcaíno tienen la misma forma de ver el fútbol. Y Arias tampoco es que coincida mucho con las tesis de un entrenador que se encontró renovado a su llegada al club. Todo esto no debería coger a ningún cadista de nuevas, puesto que la continuidad del técnico estuvo bien en el aire al final de la desilusionante pasada campaña.

Queda poco para el cierre de la baraja y a Cervera no le ha llegado lo que él considera fun-da-men-tal para que su equipo cree ocasiones de gol. Y es que manda narices que a un entrenador que vive por y para las bandas no le haya llegado ni un mísero extremo puro en lo que va de verano.