Momento del doble cambio que Cervera hizo ante el Lugo en la segunda parte.
Momento del doble cambio que Cervera hizo ante el Lugo en la segunda parte.
Cádiz CF

Míster, ni caso, vaya a lo suyo

Cervera no debe caer en la tentación de contentar a los cadistas más futboleros
Por  14:06 h.

Míster, pase del personal. Ni caso. Pase de sus gustos y hasta de la lógica. Pase de nosotros. Vaya a lo suyo. Le irá mejor. Y a nosotros, a todos. Se lo digo desde la razón. No es la primera vez que chocamos, los que vemos a este Cádiz CF capacitado para jugar a otra cosa, contra un muro. Nos pasó con los Dani Romera, Perea, Aketxe, Álex y algún que otro jugón más. Pero, claro, los vimos jugar tan ricamente al toque durante unos minutos en Albacete, donde se empató con el tacón de Romera, que nos vinimos arriba pensando que podríamos disfrutar con un equipo ‘tocón’. Pero ‘na de ná’. Porque a la semana vino a casa el Alcorcón, equipo compacto y organizado por entonces, y nos lo explicó con un 0-2 que nos dejó limpiándonos las manos como Pilatos mientras usted maldecía la tentación de hacernos caso.

Pasó una vez. Y otra. Pero esta fue, creíamos, la definitiva, la que ya le haría no volvernos a hacer caso. La que usted pondría pie en pared y diría: ‘¿Lo veis, mangarrianes? ¡Lo veis como no se puede jugar al ‘tikitaka’ ese que me pedís! ¿¡Lo veis!?…’ Fue con motivo del Cádiz CF-Elche una semana después de ganar, jugando al toque durante unos minutitos dulces en Lugo con Aketxe y Álex como directores de orquestas.

Pues bien, llegó el Elche y se dejó llevar por los sueños de otros y mantuvo a la ‘doble A’ en el once para que el equipo jugase a algo en lo que no cree. Ni cree ni debe creer. Pues bien, al descanso nos fuimos 0-1 perdiendo con una imagen inoperante donde las hubiese. Pero en el descanso lo vio tan claro que le dio una patada merecida a los deseos de otros. Sacó su libro al tiempo que sentaba a Álex y Aketxe y metía a su velocidad por banda (Salvi) y a su referencia (Lekic). El resultado no hace falta ni recordarlo para no meternos otra vez debajo de la mesa como ese día, felizmente, nos metió usted con su sabiduría.

Desde entonces no hemos alzado la voz contra sus ideas porque sabemos que cuando saca su libro nos calla. Con la boca pequeña, y solo por discutir sobre un deporte que nos apasiona, nos quejamos algunos que no entendemos lo del lateral zurdo o su querencia por Querol por encima de otros. Pero lo decimos por decir, por hablar, por trastear, por debatir. Y coge, y cuando creemos que no se dejará llevar por otros gustos, se cuela con toda lógica del mundo con un once como el sacado ante el Lugo. Y sí, sobre el papel, nos encanta, pero usted no las tiene consigo. Y lo sabe, de ahí su cabreo. Nos gusta porque Akexte está en el campo, donde debe estar, en la mediapunta. Álex repartiendo el juego. Machís en la bandita, guay, donde mejor está. Manu de ‘9’, perfecto. Y Salvi en banda, correcto. Pero no, no es lo que a usted le gusta y luego el campo le da la razón y a nosotros nos deja por tierra.

Por eso, no se empeñe en hacernos caso porque puede que le pase como a su admirado Simeone, que por querer jugar a algo en lo que no cree llega a pedir jugadores que no defienden sus ideas y cuando las tiene que volver a poner en práctica con jugadores sin el ‘adn cholista’ la pifia como en Turín. Le queda tiempo, míster. Siga su camino y tápese los oídos.