El Cádiz CF nunca estuvo cómodo en El Sadar.
El Cádiz CF nunca estuvo cómodo en El Sadar.
Cádiz CF

La pizarra del Osasuna-Cádiz CF

El once de Cervera nunca estuvo cómodo en El Sadar
Por  18:24 h.

Fragilidad defensiva y maniatados

No ha podido comenzar bien el año el Cádiz CF de Álvaro Cervera, entrenador al que se le atraganta su colega Arrasate. Porque si ya en la temporada pasada el Numancia ganó con autoridad en Los Pajaritos aunque por la mínima, lo mismo pasó este pasado domingo en El Sadar, donde el once amarillo siempre estuvo a merced del juego del conjunto pamplonica, que no del resultado puesto que el golazo de Álex adelantó a los cadistas.

Pero como de mal no le estarían yendo las cosas antes y durante al Cádiz CF que ni siquiera adelantarse en el marcador le valió para pescar algo positivo en un campo donde el club gaditano solo ha ganado una vez a lo largo de su historia.

1.Mismo once que ante el Deportivo

Aunque Salvi había viajado, Cervera tenía claro que iría a repetir el mismo equipo que goleó en Carranza a finales de año al Deportivo. Eso sí, con una pequeña variación táctica apenas perceptible. Álex Fernández, que ante el conjunto gallego salió en la posición de interior derecha, ante el Osasuna salió algo más centrado y con libertad de movimiento para, sobre todo, ayudar en la medular a Garrido y José Mari ante un conjunto, el navarro, que basa mucho de su juego en el desgaste y en la intensidad en todas las zonas del campo pero especialmente en la medular.

El cambio lo pagó Manu Vallejo, que escorado en la derecha tuvo mucho menos protagonismo que otras jornadas. Pese a ello, el chiclanero gozó de una ocasión al llegar desde atrás para rematar un centro de Jairo Izquierdo que envió alto.

2. Sin acierto esta vez con Aketxe

Con 2-1 se llegó al descanso tras un primer tiempo en el que el Osasuna hizo valer su verticalidad ante un Cádiz CF que se adelantó en el marcador gracias a un golazo de Álex y poco más. Este dominio rojillo no supo interpretarlo ni frenarlo Cervera, que sorprendió a todos cuando en el descanso sacó del equipo a Brian, que había dudado en la jugada que originó el gol del empate, por Aketxe. Esta modificación ya la hizo en el partido ante el Málaga, pero apenas fueron unos minutos (los finales) en los que, además, se pudo ver que Cervera acertó de pleno ya que el vasco hizo que el balón acabase en el área malagueña en esa recta final del encuentro en La Rosaleda. Pero en El Sadar no ocurrió lo mismo. Ni por asomo. A medida que fueron pasando los minutos, Cervera se fue dando cuenta que el vasco apenas tenía incidencia en el juego desde su posición de lateral y poco a poco le fue dando cuerda hasta dejar a Jairo como lateral zurdo con vocación ofensiva. Normal que el canario acabase con calambres…

Ya más centrado, Aketxe se convirtió en el director de orquesta pero no estuvo muy fino. Además, tampoco se asoció con Álex y el equipo, con el paso de los minutos y con la entrada de gente nueva, cada vez se iba descomponiendo más.

3. Sin noticias de Salvi ni Romera

Ni Cervera acertó con los cambios ni los suplentes estuvieron a la altura. Tampoco los titulares. De hecho, un testimonial José Mari dejó su hueco a Salvi, que se colocó en la derecha a falta de más de media hora por delante. El sanluqueño, que no jugaba desde el encuentro en Zaragoza, apenas tocó un balón y no hubo que anotar ni tan siquiera una internada medianamente peligrosa. Su cambio hizo que Álex se colocase en el centro del campo, por donde también pasaba Aketxe, que acababa de dejar el lateral a Jairo. El puzzle de Cervera acabó con Dani Romera, que entró por un ausente Lekic.

En definitiva, un mal partido de un equipo al que le secuestraron las ideas desde prácticamente el comienzo del encuentro debido a la rapidez con la que pensaban un Osasuna que desde el inicio tuvo las suyas muy, muy claras.