Kecojevic, en un lance del partido.
Kecojevic, en un lance del partido.
Cádiz CF

La pizarra del Granada-Cádiz CF

Cervera salió a empatar y fue desde la derrota cuando resurgió su equipo
Por  18:10 h.

De menos a más

El Cádiz CF sumó otro nuevo y meritorio empate ante un equipo que tenía todo preparado para celebrar el asalto a Primera División y lo hizo tras un partido al que tiene acostumbrado a su afición. Feo, aburrido, soso, espeso, lento y soporífero en su primer tiempo y que solo con un poco de intensidad rescatada pudo empatar. Le pasó lo mismo en Coruña, donde el golazo de Querol niveló la balanza poco antes de que el mismo Querol desperdiciase una clara ocasión que pudo suponer el 1-2.

Pues igual que en Riazor, sucedió en Los Cármenes, donde el Granada fue mejor solo hasta el minuto once en el que el gol de Rodri, que debió ser anulado, subió al marcador. De hecho, ese tanto fue lo mejor que le pudo ocurrir al Cádiz CF para detener a un Granada que fue de más a menos, todo lo contrario que el once de Cervera.

1.Un once para empatar

Ya se sabe que cuando se sale con la firme determinación de empatar se suele acabar perdiendo. Ocurrió en Coruña y lo mismo iba ocurriendo en Granada, donde Cervera sacó un once sorprendente con cuatro novedades y en el que destacaba un doble pivote de lo más defensivo formado por Edu Ramos y Garrido. La lesión de tobillo del malagueño hizo que entrase Álex y que el equipo dibujase una carita más simpática, pero poco más porque el madrileño apenas influye dentro de un equipo que sale a lo que sale, es decir, a robar, salir a la contra y buscar a Machís.

Dentro de las novedades estaba Salvi, que sentaba en el banquillo a Aketxe. Acierta Cervera en su intento de recuperar al sanluqueño pero se queda sin la pólvora del vasco. Así, el once amarillo quedó configurado para esperar al Granada en propio campo y salir a la contra pero lo cierto es que los primeros compases del encuentro no le fueron nada bien a jugadores del Cádiz CF.

2. Cambio de mentalidad y paso adelante

Como tiene acostumbrado este Cádiz CF, una vez echado a perder el primer tiempo, llegó la hora del descanso y lo cierto es que el paso por los vestuarios sirvió para que el equipo reaccionara sobre el césped dado que el Granada no estaba demostrando nada del otro mundo como para llevarse los tres puntos con un gol que nunca tuvo que valer por el agarrón a Lekic. Conscientes de ello, los pupilos de Cervera salieron envalentonados en la segunda mitad y sin necesidad de cambios fueron capaces de volcar el juego hacia la portería defendida por Rui Silva.

Todo lo que no hizo en el primer tiempo, el Cádiz CF fue capaz de hacer en la segunda mitad, donde si bien tampoco es que bordasen el fútbol ni sometiesen al Granada, sí al menos que dieron la sensación de querer que pasaran cosas en el campo además de dejar pasar los minutos.

3. Entra Aketxe 

Fue raro que Cervera sacrificase en el once a uno de los dos jugadores en los que se ha encomendado para llevar al equipo al ‘play off’. Por eso mismo, no se entendió que dejase en el banquillo a Aketxe, un jugador capaz de cambiar el sino del partido con una simple aparición tal y como ha demostrado varias ocasiones. Por tanto, y viendo que los suyos lo intentaban pero no podían, el técnico dio entrada al vasco a falta de veinte minutos con otro cambio de lo más ofensivo ya que sentaba a Correa.

Este cambio dio más alas si cabe al Cádiz CF. Salvi pasaba a encargarse de ‘tooooooda’ la banda derecha para que Aketxe entrase por el centro con la idea de influir notablemente en el resultado. Y vaya si influyó. El vasco empató con un soberbio disparo desde 25 metros y el cariz del encuentro se tintaba de amarillo. No obstante, Cervera, con el punto ya en el bolsillo, no siguió arriesgando tanto y decidió tapar la banda derecha colocando algo más escorado a Aketxe y volviendo a confiar todo en la banda de Machís, que gracias a Espino estuvo muy activa durante toda la segunda mitad.