Espino celebra con Nano Mesa el gol de la victoria.
Espino celebra con Nano Mesa el gol de la victoria.
CÁDIZ CF

La pizarra del Almería 1-2 Cádiz CF

El equipo de Álvaro Cervera consigue la victoria en Almería a base de fuerza y coraje
Por  12:34 h.

‘Hasta el final’

El Cádiz CF hizo frente al que, hasta el momento, se presentaba como el rival más duro de la competición. Y no fue nada fácil ganarle a un Almería al que ningún otro equipo había conseguido batir desde el comienzo del curso, a pesar de los duros rivales con los que se ha visto las caras como el Rayo Vallecano o el propio Huesca al que se enfrenta el cuadro cadista el próximo miércoles.

Más allá de los tres puntos o del propio liderato, ganar el partido ayer significaba algo más que una simple victoria. El reconocimiento, la confianza y el respeto que obtendría el conjunto vencedor estaba por encima de eso. Ambos equipos lo sabían y así se presentaban, con pies de plomo, en un Juegos del Mediterráneos que había agotado la taquilla para un encuentro que generaba más expectación que muchos otros de Primera División.

Espíritu de remontada

Desde el primer minuto el Cádiz CF salió a por el partido y si algo caracteriza al equipo de Cervera, como bien dice el propio ‘Pacha’ Espino, es que pelea hasta el final. Y es que cuando las cosas se pusieron más difíciles, con uno menos para defender la portería y con un gol del Almería que parecía asegurar el empate, la escuadra cadista apretó más fuerte que nunca y obtuvo resultados.

De hecho, a pesar de que el viento soplaba a favor de los rojiblancos, el cuadro gaditano, con diez jugadores y un imprevisto cambio en la defensa a última hora, logró hacer sombra al conjunto local con una valentía y una seguridad encomiable. Si en otra situación el Cádiz CF bien podría haberse encerrado y formar un muro de contención en su propio campo que impidiera cualquier remontada por parte de los locales, en esta ocasión los pupilos de Cervera fueron a por todas y la ambición y la confianza se hicieron eco entre los jugadores de un equipo que logró la victoria con un tanto de valor en los últimos minutos.

Gol del delantero

Desde hace algunos años el Cádiz CF sufre una especie de maldición en la que a pesar de los innumerables esfuerzos de sus delanteros, la portería se ha convertido en todo un hándicap para quienes ocupan este puesto. En concreto, desde la primera jornada, ninguno de los arietes ha vuelto a participar con el gol en la victoria amarilla. Fueron Álex y Perea los que tomaron las riendas en la mayoría de los encuentros esta temporada y consiguieron anotar gran parte de los tantos que acumula el cuadro gaditano hasta el momento.

Sin embargo, en el partido de ayer, en el que parecía que cada jugada tenía que pasar por el delantero, la maldición se rompió. Desde el comienzo del partido el ‘Choco’ no dejó de recibir balones para intentar probar suerte en la portería una y otra vez y, pasada la hora de partido, la bendición llegó y el hondureño consiguió romper la norma con un tanto de cabeza que adelantaba a los cadistas en el marcador.

Una defensa muy de ataque

Si algo ha caraterizado al Cádiz CF desde la llegada de Álvaro Cervera al club cadista ha sido el trabajo defensivo en el que prima una portería imbatida a un juego llamativo y espectacular. En este sentido, la zaga ha tenido una labor que se encontraba habitualmente dentro de su campo y que poco se salía de lo estrictamente establecido por un míster al que poco le gustan las sorpresas. En cambio ayer se terminó de culminar algo que ya viene ocurriendo desde las primeras jornadas y es la incorporación, cada vez mayor, de la defensa en el ataque.

El primer disparo a puerta del encuentro sería del Cádiz CF y estaría protagonizado por un Iza Carcelén que acostumbra a subir la banda y arriesga con centros con mucho peligro en la meta rival. Por el centro, Cala se sumó en más de una ocasión al remate y por el lado izquierdo Espino se recorría toda la banda en más de una ocasión para intentarlo también. Y así llegó el segundo, con una carrera del uruguayo que se colaba dentro del área y resolvía un centro de Nano Mesa que erigía a los cadistas como campeones y líderes de nuevo.