Manuel Vizcaíno, en el palco de Carranza.
Manuel Vizcaíno, en el palco de Carranza.
Cádiz CF

A juicios con el dinero de otros

El Cádiz CF deberá pagar a Juan Carlos Cordero y Joaquín Vigueras por dos malas gestiones de su presidente
Por  19:27 h.

Habrá que litigar todavía y hasta que la Justicia no dicte su última palabra se tendrá que esperar, pero lo cierto es que ir a juicio con el dinero de otros como que impone mucho menos que ir a cuerpo descubierto y con el dinero propio sobre la mesa. Y eso es lo que está ocurriendo en los últimos episodios que se están escribiendo en los tribunales con las arcas del Cádiz CF como telón de fondo y su presidente, Manuel Vizcaíno, al frente de todos ellos.

Hace una semana se conoció el fallo del Juzgado de lo Social por el que se declaraba nulo el despido de Juan Carlos Cordero a manos de Vizcaíno. El resultado no es otro que al exdirector deportivo se le tendrá que pagar lo que no ha cobrado en este año pasado y además se le tendrá que seguir pagando hasta que el TSJA dé la razón a una parte u a otra. Y para eso habrá que esperar cerca de un año, el mismo que Juan Carlos Cordero irá percibiendo sus mensualidades sin salir de su casa. Y todo, con el dinero del Cádiz CF, claro está.

Y si esa noticia no era nada halagüeña para la caja del club gaditano, por cierto, a la que el despedido y readmitido Cordero aportó lo suyo con los posteriores traspasos que se dieron, estos días se ha conocido otra multa de 40.000 euros que deberá pagar el Cádiz CF al representante Joaquín Vigueras, que desde hace un tiempo no mantenía relación con Vizcaíno debido a unos incumplimientos de contrato que denunció y que le ha dado la razón el Tribunal Español de Arbitraje Deportivo.

Nuevos errores del presidente en la manera de llevar una negociación que nuevamente tendrá que pagar el club. No seré yo quien aconseje nada a nadie, pero desde la distancia sí que se se ha podido observar en la evolución de sendas noticias que lo mejor para todos, sobre todo para el Cádiz CF, era haber llegado a un acuerdo (para mitigar los costes) y que al final no se ha dado y le ha costado al club, que es el que paga.