Fali está recibiendo la ayuda del club. CCF
Fali está recibiendo la ayuda del club. CCF
Cádiz CF

De Fali a Falete

El defensa volverá a jugar contra su palabra, que fue tan valiente y atrevida como fuera de lugar
Por  8:50 h.

Sobra decir que los miedos, como las opiniones, son libres. Y Fali ha dado claras muestras de ello durante todo este mes pasado en el que solo le ha faltado aparecer en Netflix y HBO. El jugador del Cádiz CF ha sido alabado en estas mismas páginas por un servidor pero ahora toca lo contrario. Es lo que tiene no llevar tus ideas hasta el final. Y ojo, que no siempre cambiar de opinión es una mala opción. Para nada. De hecho, Fali ha rectificado y hará lo posible por dejar a un lado sus ideas peregrinas y sujetadas por el miedo para volver a su puesto de trabajo.

Pero Fali no ha obrado bien. Siento decirlo porque aupé su discurso, me lo creí y hasta pensé que en Cádiz estaba viendo la luz un mito, un héroe de esos que ya no aparecen por desgracia en un fútbol tan moderno como impío para los más nostálgicos. No, Fali no ha estado bien y no lo ha estado por varias razones. La primera es por el daño que le ha podido ocasionar a su propio club. La segunda porque no ha cumplido su palabra. La tercera porque ha alarmado demasiado a un gremio privilegiado. La cuarta porque se ha exhibido exageradamente y la quinta porque, en resumidas cuentas, la ha liado parda para nada.

Fali no tuvo que salir a la palestra. Nunca. Y no tuvo que salir porque ese miedo, totalmente respetable, tuvo que quedarse en su casa. Ese miedo, bien hablado y entendido por los suyos, se tuvo que quedar confinado, como él. Porque el Cádiz CF se está jugando un ascenso y que de buenas a primeras saliese uno de sus jugadores casi que diciendo que el fútbol no debería volver fue poco más que un disparo a los pies.

Llega a estar el Cádiz CF en mitad de la tabla o en puestos de descenso, y sus palabras, más allá de acertadas o no, no hubieran chocado frontalmente con la postura del club. Porque si Fali hubiese cambiado las radios y televisiones por la intimidad de su club, nadie podría haberle rebatido nada, entre otras cosas, porque nadie se habría enterado y no hubiera creado un debate que podía haber puesto en peligro la reanudación de una Liga que debe llevar al Cádiz CF a Primera. Dicho de otra forma, si Fali comenta sus miedos a su presidente y compañeros lejos de la escena pública, el club le hubiera respetado de la misma manera sin necesidad de exteriorizar un miedo que al final no ha provocado más que tertulias y controversia en cuanto a la idoneidad o no de que echar el balón hacia delante.

Sobra decir que la prensa le debemos un mes de noticias al bueno de Fali, pero su discurso de la coherencia y la responsabilidad con unos principios quedará en papel mojado. Es una pena porque iba convirtiéndose en el último loco que fue entendido por su cordura. Solo queda ya animar y desearle lo mejor a Fali, o Falete, con todo el cariño y ex-admiración. Y ahora, a Primera.