Cádiz CF

Zaragoza-Cádiz CF (0-1) Manu Vallejo se copea otra vez

Un gol del canterano chiclanero mete otro año más a los de Cervera en el bombo de los 'primera'

Por  23:24 h.
Zaragoza
0
Cádiz
1
Zaragoza: Ratón, Delmas, Perone, Grippo, Nieto, Eguaras (James I, 70'), Javi Ros, Buff (Rai, 80'), Aguirre (Pombo, 64'), Alberto Soro y Jeison Menida.
Cádiz CF: David Gil, Carmona, Edu Ramos, Kecojevic, Brian, Garrido, Karim, Manu Vallejo, Perea (Álex Fernández, 78'), Aketxe (Agra, 88') y Carrillo (Jairo, 36').
0-1: Manu Vallejo (55');
Árbitro: Víctor Areces Franco, asturiano. Amonestó a los locales Aguirre y a los cadistas Manu Vallejo, Garrido, Perea, Brian
Incidencias: Partido correspondiente a la segunda ronda de la Copa del Rey.
Estadio La Romareda

Fallará el chaval de cara a puerta pero desde luego le cambió la cara al partido. Porque la desafortunada lesión de Carrillo pasada la media hora le dio al ataque amarillo todo un abanico de posibilidades que con el murciano en punta se reduce al fútbol directo de las segundas jugadas. El chiclanero se colocó como hombre más adelantado y las ocasiones elaboradas se acumulaban en el casillero amarillo. Y de sus botas tuvo que salir el gol de una nueva clasificación para un Cádiz CF que se adentra en la Copa con moderada satisfacción porque sabe que lo importante viene el domingo. Manu volvió a marcar en Copa, como ya hizo en Tenerife, y volvió a meter en el bombo al Cádiz CF.

Sobre la mesa, Cervera sacaba un once atractivo con Perea, Akexte y Manu Vallejo desperdigados por las tres mediapuntas. A priori, al personal le gustaba lo que sacaba el técnico, pero claro, era Copa y ya se sabe que a la competición del ‘ko’ se va con las sobras.

Dos equipos en crisis en Liga y con sus entrenadores en la picota medían sus suplentes en unos primeros minutos en los que el conjunto maño apretaba más al comienzo dado el escenario. Mientras, un Cádiz CF con Akexte escorado en la banda derecha probaba fortuna en la primera llegada amarilla tras un pase atrás de Carrillo pero su disparo de rosca se fue desviado.  Poco antes, también desde lejos, lo había intentado Javi Ros pero su zurdazo chocó con la cabeza de Kecojevic.

Poco a poco, el partido iba cogiendo brío y era el Zaragoza el que empujaba más. De nuevo desde lejos lo intentaba, tras un rechace de la defensa cadista, Alberto Soro aunque la volea se fue ligeramente desviada. Los maños tomaban mando en plaza y cada vez con más frecuencia se acercaban al área de David Gil, que vio como le llegó a las manos un disparo tímido de Grippo tras un lío en el área en el que Karim estuvo clave, jugándose el penalti, para no dejar rematar a Diego Aguirre con todo para él.

La reacción cadista, como no, llegó a balón parado tras un saque de esquina botado por Akexte y cabeceado por Garrido por encima de la portería de Ratón. Pero el dominio seguía siendo local como evidenciaba una jugada en la que los atacantes maños se colaron dentro del área gaditana, aunque sin peligro, tras una serie de paredes permitidas por la endeble zaga de Cervera.

Gracias al guante de Akexte, que envió un balón de banda a banda a Manu Vallejo, el chiclanero forzaba un saque de esquina en su intento de meter el pase de la muerte a Carrillo interceptado por la muralla maña.

Con calma y paciencia, el Cádiz CF se fue entonando gracias a la banda de Brian y Perea, desde donde más insistían los gaditanos para reprimir la ofensiva local de la primera media hora de fútbol.

No le estaban yendo muy mal las cosas al Cádiz CF hasta que llegó la lesión de Carrillo, que pedía el cambio entre lágrimas tras el pisotón de un rival. Cervera aprovechó para sacar a Jairo y dejar a Manu Vallejo como delantero dejando la mediapunta a Perea.

Recolocados todos, el Cádiz CF se recompuso y cerca estuvo de adelantarse en el marcador tras un buen entendimiento entre Manu Vallejo y Karim, que metió un pase entre líneas anulado, por error, para que el chiclanero no resolviese ante la salida de Ratón.

Salió encorajinado el Cádiz CF en la segunda mitad y producto de ello el canterano Manu Vallejo robó un balón en la medular para encarar la portería contraria para acabar con un derechazo que se fue muy alto. No fue causa de una jugada sino parecía el convencimiento de un equipo que salió decidido a cerrar en su campo a un Zaragoza con muchas dudas y hasta cierto punto pitado por su propia afición.

Pero fue en una contra cuando el Cádiz CF se adelantó en el marcador después de que  Carmona saliese disparado  para lanzar a Manu Vallejo con un pase en profundidad que el chiclanero hizo excelente batiendo por alto a Ratón en lo que era su segunda diana en Copa.

Pudo sentenciar el chiclanero y, como en Almendralejo el pasado viernes, falló cuando tenía todo para él después de que Jairo, a la contra, filtrase un gran pase a Vallejo, que viniendo desde atrás supo leer perfectamente el pase para quedarse solo ante Ratón, al que medio superó echándose el balón muy lejos para definir como no pudo hacerlo tras ver como de la nada aparecía Javi Ros para salvar bajo palos el disparo forzado del cadista.

Seguía el Cádiz CF dominando a un Zaragoza contra las cuerdas y seguía Manu Vallejo perdonándole la vida después de no marcar, a bocajarro, un preciso pase para empujarla de Jairo Izquierdo, que confirmaba su paso al frente en el equipo.

La inercia del resultado hizo el resto para que los de Idiákez se fuesen arriba en busca del empate a la desesperada. Y lo cierto es que los maños consiguieron meter el miedo en el cuerpo al Cádiz CF, que veía como su portero sacaba una mano providencial en el 80′ de partido para impedir que el cabezazo de Buff se metiese dentro de las profundas mallas del estadio zaragocista.

Se acercaba el final del choque al tiempo que el Cádiz CF le arañaba, por mediación de David Gil, segundos al crono perdiendo tiempo logrando el consabido cabreo de la parroquia local. Menos sufrimiento se pudo pasar si Agra hubiese cogido bien un balón colgado por Jairo y que mandó a las nubes con el 90 recién cumplido.

El pitido final devolvía al Cádiz CF una buena dosis de calma y se le dibujaba una pequeña sonrisa a Cervera de cara a este domingo ante el Sporting, donde la Copa, a pesar de la alegría, poco o nada importará.