Manuel Vizcaíno, presidente del Cádiz CF, en una rueda de prensa.
Manuel Vizcaíno, presidente del Cádiz CF, en una rueda de prensa.

CÁDIZ CF

Vizcaíno insiste en que no hubo oferta de China por Alvarito y que su relación con Cervera es buena

El presidente destituye al director deportivo "ante el peligro que podría sufrir que el doble discurso afectara a la plantilla, al vestuario"

Por  16:49 h.

Manolo Vizcaíno ha sido el flamante invitado de la tertulia de Canal Sur. El presidente del Cádiz CF es el protagonista de la jornada junto a Juan Carlos Cordero, ejecutor y ejecutado. El máximo responsable amarillo ha destituido al antaño director deportivo de la entidad (su cargo lo ocupa ahora Óscar Arias) y ha desgranado los motivos. Más que reales, son virtuales, al menos según se desprende de sus palabras, pues la mayoría de sus frases, faltas de concreción, deben ser interpretadas.

El sevillano ha fulminado al murciano pensando en los problemas que pudiera generar en el futuro. Todo condicional, todo hipotético. “Conseguimos que en estos años convulsos no afectara al equipo, pero ante el peligro que podría sufrir que el doble discurso afectara a la plantilla, al vestuario… he tomado la dolorosa decisión de prescindir de Juan Carlos (Cordero)”. Dolorosa e “impopular”, tanto para gran parte de la afición como para el vestuario. “Juan Carlos es un buen tío”, reconoce al enterarse del sentir de la plantilla.

Muchos apuntan a que el desbarajuste en la operación Alvarito ha sido el causante principal, o al menos el desencadenante, de la decisión. ¿Ha influido la negociación por Alvarito? “Puede ser”, responde. Puede, de posibilidad, no de seguridad. “Como se ha llegado, ha influido en el mercado de verano”, en la confección de la plantilla. Y eso que “Juan Carlos y yo hemos coincidido casi siempre en las decisiones con respecto a Álvaro García”.

Pero hay un punto clave en el que no coinciden. Cordero señaló en rueda de prensa que él hubiera aceptado la oferta de China, del Beijing Renhe, de cinco millones de euros que podían ser 5,7. A principios de verano, con dos meses por delante para planificar la plantilla, y con el beneplácito del jugador, que cobraría cerca de dos millones de euros. En cambio, el presidente asegura que “la oferta de China nunca existió de forma oficial, sino que fue a través de un reenvío de ‘whatsapp’ del representante de Álvaro a Cordero. También una carta en inglés que decía que querían iniciar conversaciones… y no tengo más nada”. Y todo ello pese a que “el jugador y el padre me escribieron, ofuscados, por no aceptar la oferta”. Y a que el entrenador del conjunto asiático, Luis García Plaza, confirmara en El Desmarque está oferta y declarara que el Cádiz fue quien rechazó la oferta. Vizcaíno admite que sólo llegaron ‘intenciones’ y a través de whatsapp, ningún conducto oficial, así que “Cordero y yo rechazamos la oferta de China. Consideramos además que en ese momento no era el precio objetivo (5,7 millones de euros) por el jugador”. El 18 de julio, el murciano aseguró: “Vizcaíno rechazó cinco millones por Álvaro García”.

Su relación con Álvaro Cervera

Con respecto al fichaje de Óscar Arias, con quien coincidió en la época sevillista en la que el onubense era segundo de Monchi, no tuvo reparos en reconocer que “tendemos en la vida a tirar de lo que conocemos. Se han barajado muchos nombres, pero Óscar (Arias) es un hombre de fútbol, que viene del fango y ha tocado el cielo con las manos y conoce los entresijos de un mundo complicado. Hombre de buen talante, consenso. Es una situación de obligado crecimiento con la obligación de los 50 puntos”.

Arias hizo un excelente trabajo en el Recreativo de Huelva y Las Palmas, y también en Nervión de la mano del León de San Fernando, pero al quedarse de primera espada las críticas fueron durísimas. “Si valoramos que en un equipo de Champions solo consiguió llevar al equipo a la final de la Copa del Rey, clasificarle para la UEFA… yo quiero la mitad para el Cádiz CF”, lo defiende Vizcaíno.

Cervera y Vizcaíno no se llevan bien. Esa es, al menos, la información que maneja una nutrida representación de periodistas y medios de comunicación. Ante la insistencia, el presidente dedica buen tiempo de su intervención a desmentir esta noticia, “Tengo la misma relación desde el primer día con el entrenador. Es una relación de presidente y entrenador. No somos amigos ni enemigos. Es la que tiene que ser, que para mí es magnífica”.

Manuel Vizcaíno es administrador único de Locos por el Balón SL, la mercantil que posee el paquete mayoritario de acciones del Cádiz CF (alrededor del 50%). Pertenece a partes iguales tanto a él como a Quique Pina, por lo que en caso de división a cada uno le correspondería el 25% de las acciones del club. Pero sólo puede disolver la empresa el sevillano o un juez, y el primero no está por la labor. “Locos por el Balón es una sociedad indivisible. Se crea y va a morir como propietaria del paquete mayoritario de acciones del Cádiz CF. Hay un pacto de socios el 2 de agosto de 2016 después de una primera guerra. Lo firmo con la idea de darle estabilidad al club y olvidar rencillas. El incumplimiento de ese pacto implica unas penalizaciones que voy a reclamar, como lo estoy haciendo, de puertas hacia adentro”, asegura. “No sé si hay denuncia de Pina hacia mí. No tengo noticias”.

El mandamás de Carranza considera que se le confió a él esa firma y que no tienen por qué cambiar las circunstancias. Pese a que los dos socios empezaron como amigos y ahora guardan una feroz batalla. “Parece que soy un okupa. Estoy donde se ha pactado que esté. He invertido con mucho riesgo en un proyecto que está saliendo medianamente bien y mi objetivo es que crezca”.