El árbitro navarro Iosu Galech Apezteguía abandona el césped de Anduva.
El árbitro navarro Iosu Galech Apezteguía abandona el césped de Anduva.

Cádiz CF

El VAR, un aliado del fútbol que comienza mal con el Cádiz CF

El gol del empate del Mirandés no debió subir al marcador debido a una nueva reglamentación no advertida por el árbitro

Por  20:03 h.

No ha comenzado nada bien el VAR (Árbitro Asistente de Vídeo) para los intereses del Cádiz CF. Ya en la primera jornada de Liga, y tras un espléndido paradón de Cifuentes alabado por el público de Carranza, el juego fue detenido temiéndose el respetable lo peor. Como así fue.El árbitro de la contienda señalaba el punto del centro del campo para dictaminar que el gol subía al marcador al haber traspasado la línea de gol el cabezazo del jugador de la Ponferradina al que el meta cadista respondió bien, pero tarde.

De esa forma se estrenaba el videoarbitraje en Carranza y lo hacía de la manera más ingrata. El Cádiz CF, que antes había visto como la Ponferradina se quedaba con un jugador menos, tuvo que remontar debido a la aparición en la primera jornada de la gran novedad de la temporada 2019/20.

Felizmente, el equipo de Álvaro Cervera resolvió su primer compromiso gracias a los golazos de Javi Navarro, Alberto Perea y Nano Mesa y no tuvo que recordar durante mucho tiempo su debut con el VAR.

Pasó la semana y esperaba la visita a un campo maldito, el de Anduva, aquel en el que hace ya años se le escamoteaba un gol a Juanse Pegalajar que pudo haber resuelto la eliminatoria antes de la gran debacle cadista. Entonces no había VAR, y el error grosero del árbitro, que vio una falta del entonces delantero cadista donde no hubo más que un testarazo limpio, le costó la eliminación al Cádiz CF de Jose González.

Por aquel entonces, sin VAR, bien podía entenderse aquellos fallos, pero lo sucedido el pasado sábado ya es más grave. De entrada, el árbitro de la contienda pitó una falta de lo más rigurosa a Javi Navarro. El disparo de Merquelanz rebotó en la barrera y se introdujo en la portería.

Nadie protestó. Ahí el error de los jugadores cadistas, que bien harían también en saberse la ley. Pero el tanto no tuvo que valer ya que dos jugadores del Mirandés se incrustaron justo delante de la barrera amarilla para apartarse justo en el momento del disparo, pero en el momento exacto de la ejecución no estaban a un metro de distancia tal y como marca la norma. El VAR, por ausencia, volvió a costarle caro al Cádiz CF.