Cervera, en el banquillo de Carranza
Cervera, en el banquillo de Carranza

CÁDIZ CF

¿A qué va a jugar cada equipo?

Los 22 clubes de Segunda ya tienen garantizado un timonel para afrontar una nueva temporada en la que se verán proyectos de todo tipo

Por  12:37 h.

Se aproxima el campeonato de LaLiga 123 y como es normal todos los equipos ya tienen elegido su entrenador, su modelo de juego, su filosofía, su proyecto, en definitiva. Como no puede ser de otro modo, cada director deportivo cree que su técnico es el más indicado para llevar a buen puerto los distintos objetivos que cada entidad se marque. 22 entrenadores con sus 22 formas distintas de ver el fútbol y sus 22 formas de ser.

Aunque aún queda muchísimo trabajo por delante, todos los equipos buscan un fin bajo uno medios determinados a emplear. Algunos equipos, como el Cádiz CF por ejemplo, ya tienen el camino marcado al repetir un entrenador, que en el caso del club gaditano es el más longevo en su banquillo. No obstante, la llegada de nuevos jugadores también hace que el técnico de marras deba repasar y mejorar nociones que otros compañeros ya se saben de memoria. También están los casos de los nuevos entrenadores, que como es lógico empieza de cero.

Todas las formas de entender el fútbol son respetables. Las hay más simples, esas que buscan el resultado sin importar mucho el tránsito y que responden al nombre de resultadistas, pero también se encuentran los amantes del fútbol de toque y posesión, vulgo ‘tiqui taca’. Uno y otro estilo están enfrentados pero ambos persiguen lo mismo: contentar a la afición ávida de resultados.

A continuación, haremos un breve repaso de lo que, en teoría y sobre el papel degustarán cada una de las 22 aficiones de una Liga de Segunda que volverá a ser igual de competitiva e igualada que siempre. Ahora, en agosto, nadie piensa en destituciones y todo es optimismo bajo un prisma de cada uno hará lo que mejor sabe hacer. El tema es ¿cómo?

Albacete; Luis Miguel Ramis (4-4-2). Basa su potencial en el equilibrio defensa-ataque

Llegó al Carlos Belmonte la temporada pasada y mantuvo al Albacete con opciones de ascenso hasta el final de temporada cayendo en el ‘play off’. Con un 4-4-2, el técnico tarraconense es un firme defensor del equilibrio defensa-ataque. Solo así se entiende que la pasada campaña fuera de los equipos menos goleado y con mucha eficacia ofensiva. Basa su potencial en defensa para recurrir a un pivote organizador (el año pasado fue el excadista Eugeni) que haga llegar balones a sus dos delanteros. Sin duda, contar con Rey Manaj y Zozulia facilita su labor. En todo caso, su Albacete llega en tromba ya que el gol está muy repartido.

AD Alcorcón; Fran Fernández (4-2-3-1) Un metódico que no le gusta dejar nada a la improvisación

Salido del Almería, a sus 39 años es un entrenador prometedor y que este año se estrena en el Alcorcón tras sustituir a Cristóbal Parralo, que tenía contrato en vigor. El pasado año dejó al Almería en la décima clasificación con un fútbol alegre, vertical y plástico. Los andaluces se hicieron fuertes en casa y mejoraron sus números a domicilio pero se quedaron sin oxígeno en la recta final de la campaña. Seguidor confeso de Unai Emery, es un técnico muy metódico que le gusta tener todo controlado por lo que no le gusta dejar muchas cosas a la improvisación.

Almería; Óscar Fernández (4-2-3-1). Debutante en Segunda con aroma a ‘cholismo’

Óscar Fernández ha reemplazado a Fran Fernández y llega del filial del Atlético de Madrid, donde ha militado durante las últimas cuatro campañas disputando esta última el ‘play off’ cayendo ante el Mirandés. Se trata de un técnico que debutará en Segunda tras pasar por Tercera, Segunda B y Primera, aunque de manera provisional en el banquillo del Valencia tras la destitución de Quique Sánchez Flores. Óscar Fernández cuenta con una dilata trayectoria tras pasar por el Burjassot, filial del Valencia, Asteras Trípolis de Grecia, Gandía y formarse en la Aspire Academy Qatar, siendo seleccionador catarí Sub-16. Tratándose de un técnico de filial del Atleti y con mundo, llevará al Almería un fútbol global aunque potenciando la agresividad y el achique de espacios.

Cádiz CF; Álvaro Cervera (4-2-3-1). Amante del juego por banda y la solidaridad defensiva

A estas alturas de la película nadie va a descubrir en Cádiz a Álvaro Cervera, un entrenador que si tiene los mimbres que desea le gusta un ataque basado en el juego por banda para tener un delantero de referencia que pueda convertir en oro todo el trabajo de grupo. Su máxima no es otra que el esfuerzo y la solidaridad defensiva. En definitiva, correr más que el rival. Siempre.

Deportivo; Juan Antonio Anquela (3-4-3). Intensidad, carácter, personalidad y balón parado

Juan Antonio Anquela se ha ganado por derecho propio la etiqueta de ser un técnico fiable de la categoría y con un trabajo a su espalda que, como mínimo, asegura pelear por la fase de ascenso. Eso mismo ha hecho en Oviedo, sin conseguirlo, aunque dejando huella en la afición. El Dépor, tras jugársela con Natxo González y acabar con José Luis Martí a punto de ascender, apuesta por un entrenador que hace de la intensidad en el juego sin balón, el carácter, la personalidad y el balón parado sus puntos fuertes.

Elche; José Rojo ‘Pacheta’ (4-2-3-1). Orden y sacrificio como base para un equipo fuerte

Pacheta vive y por y para el fútbol. Tanto es así que sin saber inglés se fue a Tailandia, donde entrenó aun equipo haciendo una vida prácticamente monacal. Dicho eso, a sus jugadores les pide entrega de principio a fin. Y basándose en ello construye a sus equipos desde la defensa hacia delante. Mucho orden y sacrificio para un Elche que ascendió con él y que tiene en la dureza su razón de ser.

Extremadura; Manuel Mosquera (4-4-2). Carácter competitivo y fútbol de toque desde atrás

Ha sido el entrenador revelación de la temporada pasada y no es para menos tras salvar holgadamente al Extremadura después de coger el relevo de Rodri, que antes lo había cogido de Sabas. El gallego armó a su equipo de un gen competitivo que le hizo crecer jornada a jornada hasta ganar, con fútbol de toque de atrás hacia delante, en campos complicados de Segunda y sin la aportación goleadora de Enric Gallego, que tan solo jugó con sus dos antecesores en el cargo.

Fuenlabrada; Mere (4-2-3-1). Un equipo de juego alegre que no descuida la defensa

Acaba de ascender a Segunda y lo ha hecho con un juego alegre pero sin descuidar la defensa. Muy meticuloso, estudia a los rivales hasta el paroxismo y sabe exprimir al máximo a sus jugadores. Sus equipos suelen identificarse por tener la pelota y atacar cuando hay que atacar y viceversa.

Girona; Juan Carlos Unzué (4-3-3). Aires de La Masía para regresar a Primera

Eusebio, tras descender, puso su cargo a disposición del club y lo retomó Unzúe. Con experiencia en Primera tras pasar por el Celta, se caracteriza por un juego ofensivo y anclado sobre un 4-3-3 ‘made in La Masía’, donde estuvo como segundo entrenador del Barça.

SD Huesca; Míchel (4-1-4-1). La posesión y la asociación como razón de ser

El descenso a Segunda propició la marcha de Francisco, que dejó paso a un técnico que conoce el camino del ascenso a Primera como es Míchel Sánchez, ex del Rayo, donde aún tiene las puertas abiertas. El madrileño busca el resultado desde un juego preciosista y basado en el toque, la posesión y la asociación.

UD Las Palmas; Pepe Mel (4-2-3-1). Un discurso identitario para ganarse a un equipo díscolo

Pepe Mel sustituyó el pasado 4 de marzo a Paco Herrera, y a pesar de que los resultados no le han acompañado la directiva ‘pío pío’ ha decidido seguir estirando el proyecto del bético. Más allá del juego elaborado y de cara a la galería que defiende el madrileño, lo que más ha convencido tanto al club como a la hinchada es un discurso centrado en el compromiso y la unidad, por lo que además de fútbol su once correrá como si no hubiera un mañana, algo complicado tratándose de un equipo tan enraizado en el fútbol-arte y un vestuario con un toque díscolo.

CD Lugo; Eloy Jiménez (4-4-2). La mejor forma de agradar es con una defensa solvente

Eloy Jiménez sustituyó en el banquillo lucense al excadista Alberto Monteagudo, que a su vez reemplazó a Javi López. Y fue con el técnico de Hellín con el que el Lugo encontró la regularidad necesaria para mantenerse en Segunda ganándose la renovación. Curtido en el barro Segunda B (Conquense, La Roda, UCAM, Mérida y Fuenlabrada) ha entrado en el fútbol profesional con un discurso atrevido pero consecuente ya que hace de la defensa su punto fuerte para que sus futbolistas más creadores puedan destacar en un ataque que le gusta tenerlo bien organizado. Solo sufrió una derrota en el banquillo tras batir un récord histórico de minutos consecutivos sin encajar gol.

CD Mirandés; Andoni Iraola (4-2-3-1); Es la gran incógnita para los seguidores de Anduva

El Mirandés consiguió el ascenso gracias a la buena mano de Borja Jiménez, que tras el éxito decidió no seguir en Anduva, un campo que se prepara para recibir a la gran incógnita de este año, su entrenador Andoni Iraola. El mítico exjugador del Athletic tan solo ha entrenado a nivel profesional en Chipre, donde ganó la SuperCopa y clasificó al AEK Larnaca para la Europa League. En su presentación ha apostado por un modelo de juego atrevido con la idea de que los partidos tengan ritmo a la vez que se transmita a la grada.

Málaga; Víctor Sánchez del Amo (4-3-3). Un juego camaleónico para sorprender al rival

A pesar del fiasco de no ascender, el Málaga renovó a Víctor Sánchez del Amo tras su gran recta final liguera. Eminentemente analítico y táctico, el entrenador madrileño destaca por el amplio estudio que hace de sus rivales, a los que conoce a la perfección y no tiene reparos en cambiar su estilo si con eso daña a sus contrarios. En casa sí le gusta llevar el peso de los partidos. Se le ha visto proponer de todo.

CD Numancia; Luis Miguel Carrión (4-2-3-1). Un amante de la posesión y de la presión adelantada

El conjunto soriano ha mirado al sur para firmar a Luis Carrión, que viene de una gran campaña en el Melilla de Segunda B. Aunque no se casa con ningún sistema se le ve más cómodo con el clásico 4-2-3-1. Amante de la cantera tras su paso por el Córdoba, Carrión intenta controlar los partidos basándose en una presión alta, defensa adelantada y posesión de balón.

Ponferradina; Jon Pérez Bolo (4-2-3-1). Fútbol aguerrido, directo y valiente en El Bierzo

Jon Pérez Bolo sigue a los mandos de la Ponferradina gracias a su brillante ‘play off’ de ascenso. En Ponferrada, confían en él para que el equipo esté en la élite en el centenario de 2022. Nada menos. Para ello, el técnico vasco comenzó su andadura en los banquillos en el Arenas Club de Getxo, al que sacó de Tercera y consolidó en Segunda B. Y en su primera campaña en la ‘Ponfe’ lo ha metido en Segunda gracias a un fútbol directo, aguerrido y valiente.

Racing de Santander; Iván Ania (4-2-3-1). Defender lo menos posible gracias al control del balón

Ha conseguido el ascenso en su primer año al frente del banquillo del Sardinero gracias a un estilo propio marcado por unos conceptos simples y claros. Así, para el excadista robar balones cerca del área contraria es primordial, pero más lo es mantener el control del balón lo máximo posible para ser protagonista de los partidos en todo momento para defender cuanto menos, mejor.

Rayo Vallecano; Paco Jémez (4-2-3-1). Equipo de autor con una consigna clara: tocar

Poco queda por descubrir de Paco Jémez, un entrenador que responde al arquetipo de fútbol de toque desde atrás hacia delante y volver a empezar que tantas críticas, buenas y malas, ha llegado a levantar. Cosechó buenos resultados y mejor prensa en Córdoba, desde donde creció hasta ganarse un nombre en el panorama internacional aunque sin conseguir dar el paso a clubes de máximo prestigio. En Vallecas es idolatrado tanto por el fútbol que predica como por el coraje que transmite en sus jugadores.

Real Oviedo; Sergio Egea (4-4-2). Juego por bandas para definir por dentro con un ‘9’ nato

Fue el artífice del ascenso a Segunda y salió en 2016 dimitiendo por problemas con el vestuario. Ha vuelto recientemente tras sustituir a Anquela y se le ha vuelto a entregar el proyecto. El argentino tiene la idea muy clara de lo que quiere. «La idea sigue siendo la misma, jugar con un 4-4-2 para llegar con dos delanteros al área. Jugar mucho por fuera para definir por dentro; tenemos que tener fortaleza ahí, por eso buscamos un ‘hombre gol’».

Zaragoza; Víctor Fernández (4-4-1-1). Libertad para los más virtuosos y posesión de balón

Llegó en diciembre para salvar al equipo y despedirse pero La Romareda le pidió que siguiera y el maño no ha tenido otra que renovar. Eso sí, lo ha hecho para lograr lo máximo y por eso mismo le ha pedido al club los mejores mimbres para ganar y hacerlo con el mismo juego que maravilló en los 90 e inicios de los 2000. Sin un dibujo claro, Víctor Fernández siempre se ha decantado por el poder del balón y dar libertad a sus hombres más talentosos.

Sporting de Gijón; José Alberto López (4-2-3-1). Potenciar la cantera de Mareo con un hombre de la casa

El proyecto en Gijón pasa por la cantera. Para ello, el club ha mantenido a José Alberto, un hombre de la casa que ha ido escalando banquillos filial a filial. Como quien dice está por darse a conocer pero la juventud con la que cuenta en sus filas le hace ser ya un entrenador valiente con un estilo alegre y atrevido.

CD Tenerife; Aritz López Garai (4-2-3-1). Verticalidad, ritmo y una defensa compacta

López Garai ha cogido el timón de Luis César Sampedro, que dejó al Tenerife en Segunda. El vasco, tras pasar por el Reus y el Numancia, llega al Rodríguez López con la idea de poner en práctica un juego vertical pero asociativo, solidario y compacto defensivamente y con un ritmo de competición bastante elevado, metiendo una marcha más a los partidos.