La peña cadista Piel Amarilla, con sede en Ubrique, durante uno de los desplazamientos al Estadio Ramón de Carranza.
La peña cadista Piel Amarilla, con sede en Ubrique, durante uno de los desplazamientos al Estadio Ramón de Carranza.

CÁDIZ CF

Ubrique, con el amarillo impregnado en la piel

Más de 50 socios dan forma a Piel Amarilla, una peña cadista con menos de un año de existencia

Por  12:00 h.

No hay rincón de la provincia de Cádiz que pueda escapar de los encantos del cadismo. Ubrique, otro de los ‘pueblos blancos’ de la serranía gaditana, también se apunta al fervor por el amarillo y lo hace abanderado por una peña que ya aglutina a los cadistas del lugar. Su nombre: Piel Amarilla.

Fundada el 27 de diciembre de 2018, ni un año se ha cumplido aún desde que esta asociación diera el paso al frente para dar voz a los numerosos cadistas que viven en Ubrique y sus alrededores. Allí, donde la piel es más que una forma de vida, el amarillo también se deja notar con fuerza. «Nuestro afán es el de hacer grupo y poner en contacto a los cadistas de Ubrique», asegura Juan Francisco Ordóñez, presidente de la peña cadista Piel Amarilla.

Adherida a la Federación de Peñas del Cádiz CF (FPC), Piel Amarilla cuenta actualmente con algo más de medio centenar de socios, una cifra que crece paulatinamente. «En Ubrique, un municipio de más de 16.000 habitantes que está a más de 100 kilómetros de distancia de La Tacita de Plata por carretera, hay casi 70 abonados del Cádiz CF (algunos forman parte de Brigadas Amarillas). No aglutinamos a todos los cadistas de Ubrique, pero sí a una buena parte. Y aquí puede venir el que lo desee», afirma el presidente, que además es profesor de instituto. Buena prueba de ello es la cantidad de socios de Piel Amarilla que no residen en Ubrique. «Entre nuestros socios se encuentran cadistas de localidades vecinas como Prado del Rey, El Bosque, y de otras más lejanas como Valencia (César de la peña Cadistas de Traca), Madrid (los dos ubriqueños autores del escudo de la peña cadista Piel Amarilla y un periodista de RNE)…», relata. Y apostilla entre risas: «Ahora a ver si se hace socios de la peña nuestro paisano Modesto Barragán».

Los inicios

Todo surgió cuando un grupo de amigos acudía al Ramón de Carranza para seguir ‘in situ’ a ‘su’ Cádiz CF. También cuando tocaba hacerlo en algunos desplazamientos como visitante. El sentimiento cadista ya existía y sólo faltaba formalizar esa unión. Fue entonces cuando Fernando Arévalo, por aquel entonces presidente de la FPC, les invitó a dar voz a los cadistas de Ubrique y sus alrededores. «Mi mujer, mi hermano y yo nos decidimos a dar el paso. A fin de cuentas, la peña no es otra cosa que una excusa para reunirse y beneficiarse de las facilidades que da el Cádiz CF a los peñistas en los viajes». Así comenzaba una andadura que todavía no cuenta con sede oficial, pero sí oficiosa, ya que los miembros de Piel Amarilla se dan cita en el Bar Los Carriles, un bar tradicional del casco histórico de este municipio de la Sierra de Cádiz.

Una historia en la que agradecen formar parte de la FPC, de la que entraron a formar parte el pasado mes de octubre. «Con la FPC todo es agradecimiento, desde Fernando Arévalo hasta el presidente actual. No tenemos ningún tipo de quejas, ya que desde el primer día nos dieron la categoría y los beneficios de las peñas de la FPC».

Un guiño a la serranía gaditana

Pero si de algo se sienten orgullosos en la peña cadista Piel Amarilla es de su escudo. Diseñado por los primos José Luis Mancilla Reguera y Manolo Mancilla Montero, en él hay referencias tanto a Ubrique como al Cádiz CF, ya que cuenta con una patacabra (herramienta simbólica de madera con la que se golpea la piel para ponerla más tierna) como símbolo principal, sobre un escudo del club cadista realizado con retales de piel azules y amarillas en distinto tono. Fue el elegido por su guiño a una localidad, la ubriqueña, siempre vinculada a la marroquinería.

«Nos sentimos muy orgullosos de nuestro escudo porque lo han elaborado dos diseñadores jóvenes, cadistas y ubriqueños. Es innovador y moderno, y tiene mucho significado y simbolismo», asegura Juan Francisco Ordóñez, al tiempo que añade: «Nos gustaría que el club pusiera nuestro escudo en una de las paredes del Estadio Ramón de Carranza. Sería un claro guiño a Ubrique y a la Sierra de Cádiz». Un escudo que ya está presente en algunos de sus productos, pues en Piel Amarilla ya cuentan con bufandas y pancarta.

Que la distancia sea menor

«En Ubrique siempre ha existido admiración por el Cádiz CF, pero el Cádiz CF se olvidó mucho de los aficionados de la provincia que no eran de La Tacita o de la Bahía», asegura Juan Francisco Ordóñez, nacido en la década de los 70. Sin embargo, y por fortuna, el presidente de Piel Amarilla cree que la historia empieza a cambiar: «Ahora, por fortuna, el Cádiz CF se preocupa más de sus aficionados en la Sierra de Cádiz. Aquí llevamos a gala ser gaditanos y nos alegra ver a nuestro equipo jugando amistosos aquí, como sucedió este verano ante el Al Rayyan». Y es que, según recuerda Juanfran: «Sevilla FC y Real Betis siempre se preocuparon más que el Cádiz CF de hacer afición en Ubrique. El Sevilla FC siempre venía a amistosos y también se dejaba ver el Real Betis. El Cádiz CF, no, aunque parece que ahora puede cambiar el asunto. Además, el campus de verano y la caravana cadista también pasan por aquí. Es un punto a favor de esta directiva».

Que puedan visitar Ubrique a modo de reconocimiento es otra apuesta. «Pensamos crear un premio simbólico y que así algún jugador, entrenador o representante del club pueda venir a Ubrique a final de la temporada o en épocas navideñas. Sería en un acto sencillo pero emotivo. Eso sí, es algo que tenemos que madurar y a partir de ahí ponernos en contacto con el club».

Mientras, en Ubrique siguen esperando que algún día alguno de sus jóvenes se enfunde la elástica del primer equipo del Cádiz CF. «Benítez, que jugó en equipos como Espanyol y Algeciras, fue un jugador reconocido de Ubrique, pero poco más. Algunos chavales han estado en la cantera del Cádiz CF, pero no han llegado. Es duro alejarse de las casas y muchas son las vocaciones frustradas por las lesiones, la economía… Sería muy bonito que algún ubriqueño llegara lejos en el mundo del fútbol durante los próximos años», aclara. Y no se olvida de su vecino René, el guardameta del Almería: «Él es de El Bosque, pero para todos el jugador de la Sierra de Cádiz. Ojalá pueda jugar en el Cádiz CF algún día».

Ideas, sueños y retos que se pueden cumplir con el paso de los años. Así comienza una emocionante trayectoria en la que Piel Amarilla pretende consolidarse como peña y vertebrar el cadismo en la zona. Despacito, siempre, pero con buena letra. Ilusiones que se impregnan en la piel de Ubrique, que también es amarilla.