El vestuario celebra una de las victorias.
El vestuario celebra una de las victorias.

Cádiz CF

Todos aprietan, todos aportan

El secreto de esta última gran racha es la gran competencia que hay en el equipo amarillo

Por  18:48 h.

Si la primera gran racha de este Cádiz CF 2018/19, que comenzó precisamente tras golear al próximo rival que espera este sábado 5-1, pudo concretarse en la figura de Sergio Sánchez, que desde su llegada al once aportó la serenidad, contundencia y confianza que el equipo necesitaba para creerse que no era un vulgar conjunto de la zona media baja de la clasificación, en la actual racha de cuatro victorias consecutivas el secreto está en la tremenda, saludable y gratificante competencia que se respira en todos y cada uno de los puestos del equipo. No hay más.

El Cádiz CF saca sus partidos adelante con orden, solidaridad, sacrificio y rigor táctico, todas ellas piezas elementales de un bloque compacto que ahora mismo poco o nada le importa esté quien esté sobre el tapete porque el comportamiento de todos los jugadores es calcado.

A excepción de Darwin Machís, que ya se ha dicho que es de otra galaxia, este Cádiz CF está resolviendo sus encuentros jornada tras jornada con varios cambios en el once de Cervera, que está demostrando estudiar cada partido de manera independiente al anterior confiado, y hace bien, en la aportación que le dan todos los jugadores de los que dispone salvo contadas excepciones.

Salvo en la portería y en el lateral derecho, donde tanto Cifuentes como Rober Correa son intocables debido al gran momento por el que pasan para aburrimiento de David Gil y Carmona, el resto de puestos han visto como en los últimos encuentros se han producido alguna modificación que no solo no ha notado el equipo sino que incluso ha hecho mejorar el rendimiento del conjunto en general.

Comenzando por el lateral izquierdo, una posición siempre polémica debido al poco ‘feeling’ que Cervera mantiene con Brian Oliván, que pese a todo supo ganarse la confianza de su entrenador para ser el lateral zurdo con el que el equipo sumó el gran caudal de puntos con el que acabó el año. Sin embargo, unas pequeñas molestias del zaguero catalán le abrieron un pequeño resquicio al olvidado Matos. Pues bien, el ex del Sevilla Atlético está yendo de menos a más y ha hecho olvidar a Brian, al que parece le acaba de ganar también la carrera de la convocatoria el refuerzo invernal uruguayo Espino.

El centro de la defensa también está a buen recaudo. Lo estaba con Marcos Mauro y Sergio Sánchez y lo está con Kecojevic, último jugador al que le ha sentado de maravilla una temporada parado y a la sombra, incluso en las convocatorias, del fichaje Pantic, que aún no ha debutado. Hoy por hoy, el central montenegrino está aprovechando de la mejor manera posible la lesión de Mauro para eregirse en el central que comparte el eje de la zaga con el innegociable Sergio Sánchez.

Más problemas se supone que iba a tener Cervera a la hora de recomponer la sala de máquinas una vez que José Mari bajó su nivel y se le lesionó para un mes Garrido, sus dos hombres de confianza en una demarcación clave en el organigrama de cualquier equipo. Pues bien, la irrupción certera de Edu Ramos le ha solventado los problemas del lesionado vasco y la polivalencia de Álex Fernández, que está pagando con la suplencia precisamente su versatilidad en varias posiciones, también le da al técnico cadista esa tranquilidad para recomponer el doble pivote. Asimismo, a José Mari le bastó una vueltecita por el banquillo para recuperar la chispa y hacerse de nuevo con el puesto que mece la cuna de este Cádiz CF.

Y si alternativas tiene en la zaga y en el centro del campo, qué decir de lo que le ha llegado en este pasado mercado invernal a la hora de alinear su ataque. Y es que se podría decir incluso que Cervera está hasta disfrutando semana tras semana cada vez que le toca pensar cómo buscarle las cosquillas al rival de turno con todo lo que tiene en su fondo de armario. El primero que tuvo que dejar sitio de manera obligada por sanción fue Jairo, que vio desde la grada como Machís mejoraba sus prestaciones en la banda izquierda. El canario, lejos de arrugarse, ha vuelto por sus fueros y aunque le falta el gol del venezolano sí que aporta la profundidad y electricidad necesaria a esa banda zurda como para que Cervera siga tirando de él a cambio de mover a Machís, que también desde la mediapunta sabe lo que es liarla en un partido.

Elogiable está siendo la actitud de Salvi, que se está empeñando en ser el que era a pesar de que no le acompaña esa continuidad en su juego que todo futbolista ansía. Pese a ello, es tal el trabajo del sanluqueño que su entrenador, que también lo dejó un tiempo en la reserva por Álex, le está premiando con el justo premio de la regularidad en el once. Eso sí, el extremo diestro ha visto también pasar por su banda, ya sea desde el inicio o dándole el cambio, a jugadores como Querol, al que Cervera usa como hombre de banda y delantero de referencia.

Por último, las posibilidades de Cervera para la dupla atacante son de lo más numerosas. Tiene tantas y tan bien le salen que no ha tenido otra que ofrecerle el banquillo otra vez a Aketxe, que en sus dos comparecencias en el once titular resultó determinante en las victorias ante Alcorcón y Tenerife. Sin embargo, el vasco regresó al banquillo ante los cambios de su entrenador, que ha vuelto a confiar en Manu Vallejo para esa posición de segundo delantero cuando no lo hizo en Machís en Tarragona, sin olvidar la supla atacante que de vez en cuando forman Querol y Lekic.

Así de bien están las cosas en un equipo que se comporta como lo que es. Cada vez que hay una lesión, una sanción o un simple cambio táctico el futbolista que sale se va derechito al banquillo con la seguridad de que el compañero que le suple volverá a complicarle la existencia para volver a jugar. Y es que en este equipo todos aprietan , todos aportan.