David Querol fue utilizado por Cervera como hombre de banda.
David Querol fue utilizado por Cervera como hombre de banda.

Cádiz CF

Sin espacios y referencia este Cádiz CF se pierde

La baja de Lekic y la defensa cerrada del Elche dejan en evidencia el juego de un equipo que deberá derribar murallas

Por  21:06 h.

Sin Dejan Lekic y sin espacios, el Cádiz CF se perdió en Elche y aún trata de reconocerse, de buscarse, de encontrarse. La derrota no fue tan dura como la sensación de no sumar siquiera un empate ante un conjunto que jugó con uno menos durante toda la segunda mitad. Por supuesto que no hay ni amago de crisis de identidad ni nada parecido, pero lo cierto es que el entrenador del Cádiz CF no se fue nada contento de la visita de su equipo al Martínez Valero de Elche.

El hecho de jugar sin referencia fue opcional ya que Cervera apostó por la dupla de atacantes que forman, aún sin éxito, Darwin Machís y Manu Vallejo. Ambos atacantes se vieron sin ideas y muy tapados por una defensa ilicitana que acumulaba hombres y hombres por cada minuto que pasaba.

La sanción de Lekic dejaba a Cervera con dos opciones viables. Por un lado, la de David Querol, que ya lo ha situado en más de una ocasión como hombre más adelantado, y el italiano Rennella, que apenas ha disfrutado de unos cuantos minutos en el encuentro que el Cádiz CF venció en Tarragona. sin embargo, el entrenador optó por meter a Machís y Manu Vallejo antes que poner algún ‘9’ de referencia.

Lo cierto es que la táctica no le salió a Cervera, que incluso admitió al término del encuentro que se había equivocado con los cambios ya que se quedó incluso sin poder sacar al ariete italiano al agotar unos cambios que, para colmo, dejaron al equipo sin ese delantero tanque ya que en el minuto 45 sustituyó a Querol. De ahí que en los minutos finales y en la búsqueda a lo loco del empate el montenegrino Kecojevic fuese el delantero centro de un equipo que se ahogó sin espacios, el otro problema que le toca resolver al entrenador cadista.

No es la primera vez que este Cádiz CF hecho a idea y semejanza de su entrenador se encuentra con este problema. Ya el curso pasado, y el anterior también, los rivales frenaron al Cádiz CF de Alvarito y Salvi esperando al conjunto gaditano en campo propio con el objetivo de no ser cazado a la contra por un equipo, el amarillo, que vive de los errores de sus rivales.

Es por ello que por eso dijera el sábado pasado Pacheta, entrenador del Elche, que se habían «hecho mayores ante el Cádiz CF» al sumar los tres puntos con un jugador menos y tener un sistema defensivo a muerte con el que consiguieron defender el gol conseguido a costa de no proponer nada pese a ser los anfitriones.

El hecho de no contar con una referencia en el ataque hace perderse, o al menos no encontrarse, a un Cádiz CF acostumbrado a apoyarse en las segundas jugadas que acostumbra a generar tanto Lekic cuando está como antes Carrillo o de vez en cuando Querol. Tres hombres idénticos para un Cervera que todos los años pide un delantero de estas características a la dirección deportiva. Pero Cervera ya ha demostrado en más de una ocasión que no es un entrenador, pese a que pueda parecerlo, inamovible en sus pensamientos. De hecho, este mismo sábado sacrificaba su sistema preferido con tal de contar con la dupla atacante antes mencionada sabedor del tremendo potencial que tienen ambos jugadores. Pero como le pasa con Machís, al que ha quitado de su habitat natural de la banda izquierda para no sentar a Jairo, le pasó en Elche con el sistema que empleó careciendo de ese delantero tanque que, en cierta forma, coloca al equipo desde su parte más avanzada.

Y si el Cádiz CF salió sin referencia para perderse, las circunstancias del partido hicieron también que se quedase sin espacios, donde sufre igual o más que sin un hombre arriba fijando a los centrales contrarios. Además, no solo que el Elche saliese a la defensiva y, para colmo, se pusiera por delante en el marcador reforzando la zaga hizo que el Cádiz CF se viera taponado en todo momento sino que la posición centrada de Machís y Manu Vallejo hizo el resto en el desbarajuste en el que se convirtió una pareja en la que no se entendió muy bien quién hacía las veces de delantero o mediapunta. Las bandas además, y también por decisión técnica al no contar de inicio con Salvi, estuvieron cojas ya que Querol no aporta ni la velocidad ni la profundidad que puede aportar un extremo a la vieja usanza tipo Jairo o el sanluqueño. Así fueron pasando los minutos, calcados a otras derrotas similares este año, y el Cádiz CF acabó cegado, sin faro ni guía pese a ser uno más.