Un cámara hace su trabajo en Carranza.
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Cádiz CF

Silencio, el que manda habla

"La prioridad es acabar la temporada porque que si no se cierra LaLiga habrá pérdidas difícilmente asumibles para muchos clubes”, dice Mediapro

Por  12:42 h.

Muchas veces, en cantidad de sitios, se escucha mucho ruidos y muchas voces. Demasiadas. Pero en la mayoría de los casos no se escucha la voz del que manda, del que paga, del que tiene a todos bailando a su son. Por eso mismo, y desde que se ha abierto la crisis de coronavirus se ha podido escuchar a unos y otros. Desde Tebas, presidente de la Liga, a Rubiales, de la Federación. Y hasta a Aganzo, jefe del sindicato de futbolistas. Todos han hablado de posibles escenarios, calendarios y cantidad de hipótesis, pero hasta el día de hoy no se ha apreciado la voz del que manda. Y ese no es otro que Jaume Roures, socio fundador de Mediapro, el grupo audiovisual que produce los partidos de LaLiga, explota el paquete de los bares y tiene los derechos de comercialización internacional. Para entendernos, el que parte el bacalao.

En una entrevista publicada por El País, Roures aporta su visión de cómo están las cosas y como las imagina dentro de un contexto tan relativo que muchas veces puede resultar absurdo hasta hablar de él desde la confirmación.

Los derechos de la televisión aporta a LaLiga cerca de los 800 millones por temporada hasta 2024. Y esto, según Roures, coincide con lo que se hace en el resto de Europa. Por eso mismo, piensa que “hay que terminar el campeonato interrumpido por fuerza mayor en las mejores condiciones posibles o en caso contrario las pérdidas aumentarán. Hablamos de un 30% de los ingresos y, por tanto, de unos 7.000 a 7.500 millones a nivel europeo, 700 en el caso español, cantidades que el fútbol no se puede permitir”, comenta Roures.

Leyendo a Roures es fácil imaginar la opinión de Tebas, que es quien más está forzando el hecho de acabar la temporada como se pueda y cuando se pueda para evitar esas pérdidas.

Con lógica, Roures habla de la falta de seriedad por parte del que quiera poner un calendario viviéndose la situación de incertidumbre que se vive. “No se pueden hacer muchas previsiones porque nadie sabe cómo y cuándo acabará la actual situación. Hay que tener en cuenta que antes de que se reanude la competición los equipos necesitarán una pretemporada peculiar, seguramente a puerta cerrada, por la necesidad de extremar los controles médicos y evitar riegos. Una fecha orientativa, por ejemplo, serían los meses de mayo-junio para jugar en julio y agosto, dos partidos a la semana para completar 11 jornadas de Liga, y los choques que restan de Champions”, comenta el empresario dando unas fechas que a muchos le supone un auténtico infierno.

También se está hablando de la próxima campaña acerca de un nuevo formato de la Champiosn para hacerla más corta con tal de poder llegar con tiempo a la Eurocopa aplazada a 2021. Para Roures, todo eso sería desvirtuar la competición.

Hace un esfuerzo Roures y se pone en un futuro ya con la pandemia controlada. “Hablamos de dinero o ingresos de futuro, cuando nos referimos a la próxima temporada, mientras que en la actual nos referimos a las pérdidas difícilmente asumibles para muchos clubes. Hay tiempo para la 2020-2021 de hacer previsiones y armonizar los diferentes intereses”, subraya Roures, que pone soluciones a la vista de todos. “Puede que se tenga que plantear la posible eliminación de una ronda de Copa, hablar con los jugadores sobre la posibilidad de reducir sus vacaciones y buscar el mejor encaje para arrancar la Eurocopa. Pese a que son asuntos que precisan dedicación, todos pueden discutirse, consensuarse y planificarse todavía, nada que ver con lo que ocurre ahora”, sostiene el fundador de Mediapro.

Con vista también a un futuro más o menos cercano, Roures ve el camino complicado. “Aunque afrontamos un panorama no definido, sabemos que después de salir de la pandemia, habrá un cambio social y económico respecto al fútbol. Habrá unas nuevas coordenadas en el mercado. Muy difícilmente se harán fichajes por más de 100 millones de euros y no se permitirán locuras económicas ni aceptarán determinadas operaciones, cosas que no tengan sentido. La mirada será otra y el negocio también porque muchos clubes estarán descapitalizados o no podrán hacer determinadas contrataciones. ¿Cómo y quién pagará la crisis? Hay que ver cómo se sale de una situación compleja. Pero para el fútbol, para afrontar con garantías el futuro, hoy es importante acabar la temporada”.