Sergio Sánchez, durante un entrenamiento.
Sergio Sánchez, durante un entrenamiento.

Cádiz CF

Sergio Sánchez, de la luz a la sombra en un año

El central ha pasado al ostracismo tiempo después de haber sido todo en el once de Cervera

Por  8:00 h.

A Sergio Sánchez le está tocando otra vez convivir con la cara amarga de este deporte. Justo un año después de comenzar a disfrutar de nuevo con el fútbol. El central catalán está reviviendo un momento cíclico. Y es que al Cádiz CF llegó después de forzar su salida en el Espanyol, donde acabó frustrado al no contar en los planes de Rubi.

Sin equipo y con una carrera de los más dilatada y brillante, Sergio Sánchez meditaba colgar las botas al haber perdido la ilusión. Centrado en su familia, apenas pensaba seguir trabajando después del varapalo recibido en su casa, el Espanyol. Sin embargo, de pronto, toda la decepción se convirtió en ilusión. Como por todo, en Cádiz CF se acababa de lesionar de gravedad un jugador, Servando, y el equipo amarillo necesitaba de manera urgente un central. Para colmo, el Cádiz CF se encontraba pasándolas canutas en la zona baja de la clasificación y en mitad de un entorno complicado por los malos resultados y el patente divorcio entre sus dirigentes.

Manuel Vizcaíno tiró de teléfono y de chequera y no tardó en convencer a un antiguo amigo suyo de su etapa en el Sevilla. Sobre la mesa también estaba el nombre de Lombán, al que quería Cervera y Juan Carlos Cordero tenía medio atado ya. Finalmente se impuso la voz del presidente y el central catalán firmaba por el Cádiz CF por dos temporadas y opción a una tercera.

Las ganas del jugador pronto se vieron en los primeros entrenamientos. Pero le echó tantas que al forzar para poder estar cuanto antes en el once se rompió a las primeras de cambio. Como era normal, no tardaron en salir las críticas hacia un fichaje caro y arriesgado por un jugador veterano y que venía de estar inactivo prácticamente un año. Todo se le ponía cuesta arriba. El equipo hacía lo que podía, que era poco, y Edu Ramos hacía las veces de central. Todo estaba en su contra hasta que llegó el 21 de octubre de 2018, día en el que el Cádiz CF recibiía al Sporting en Carranza con el puesto del entrenador en el disparadero tras caer una semana antes en el campo del colista Extremadura.

En puestos de descenso debutó Sergio Sánchez en su estadio. Y desde muy pronto se convirtió en el líder de la zaga. Su debut acabó con empate sin goles y al término del partido admitía no estar al cien por cien y que había acusado la falta de competición. Pero también dijo algo muy importante. El catalán, adoptado por Andalucía, manifestó orgulloso que había vuelto a sentirse futbolista. Y lo bien le vino al Cádiz CF eso…

Porque de ahí en adelante no solo el equipo abandonó rápidamente los puestos de descenso sino que tras enganchar siete victorias seguidas acababa el año en puestos de ‘play off’. Y sí, Sergio Sánchez fue el principal artífice de todo aquello gracias al empaque que le dio al equipo desde atrás. La consistencia y el liderazgo que imprimió al equipo duró hasta el penúltimo partido del año disputado en La Rosaleda, otro estadio donde triunfó. El central pedía el cambio con 0-0 en el marcador y desde ese día, 16 de diciembre de 2018, nada fue ya igual para él. Aquel Málaga-Cádiz CF acabó con 1-0 y se rompía la racha de victorias y la casualidad quiso, o no, que fuese sin Sergio Sánchez en el verde.

Las molestias de Sergio Sánchez no terminaron de remitir y cuando regresó al equipo ya no era el mismo. De entrada, la titularidad indiscutible ya no fue tal. Cervera comenzó a rotarle al principio con Marcos Mauro para finalmente acabar más suplente que titular. Fue ahí cuando el catalán pudo comenzar a ver las orejas al lobo.

Pasó la Liga 2018/19 y llegó la pretemporada. Desde la dirección deportiva, fiel a Sergio Sánchez, se quiso buscar la salida de Marcos Mauro tras las llegadas de los centrales Cala, Rhyner y la renovación de Fali. Con Sergio Sánchez y Marcos Mauro sumaban cinco. Sobraba uno. La situación parecía clara y la prensa informaba de que el saliente sería el argentino. Eso fue así hasta que habló Cervera, que dijo entender la postura del club pero que si a él le preguntasen se quedaría con Mauro. Finalmente, puede que por las declaraciones del entrenador o por lo que fuera, no salió nadie.

Comenzó la Liga y la primera noticia, que ya no lo es, era que Sergio Sánchez no entraba en la lista de convocados quedando relegado a quinto central. El catalán solo ha jugado en Alcorcón dentro una papeleta que Cervera endiñó a todos los que jugaron ese revolucionario día. Desde entonces, no ha sumado un minuto más y es rara la convocatoria en la que entra.

Visto lo visto, Sergio Sánchez acabará contrato este año. Mientras tanto, intenta poner buena cara en cada entrenamiento, pero en la sombra no se sonríe igual.