Sergio Sánchez, en El Rosal.
Sergio Sánchez, en El Rosal.

Cádiz CF

Sergio Sánchez, Cervera y Marcos Mauro

El central catalán vuelve a quedarse fuera de una lista en la que entra el argentino preferido por el entrenador

Por  13:44 h.

Segunda semana de Liga y segunda vez consecutiva que se queda fuera Sergio Sánchez, un jugador que llegó la temporada pasada para cubrir la baja por lesión de gravedad de Servando y que en cuanto entró en el equipo le dio a este el empujón clave y necesario para sacarlo de las profundidades de la tabla y meterlo, casi que él solito gracias al empaque y seriedad que le dio al equipo desde atrás, en la zona donde se está permitido soñar. Sí, él solito.

Con el central catalán el Cádiz CF le dio un vuelco tremendo a la clasificación, a su juego y al clima que se respiraba en un equipo que estuvo al borde de despedir a su entrenador tras la derrota en Almendralejo. Sergio Sánchez le dio, él solito, a la defensa toda la contundencia y saber estar necesario para que el equipo creciera desde atrás, como lo hacen los buenos equipos. Cervera así lo vio desde el primero momento y lo mantuvo en el once hasta el el último encuentro disputado en 2018 en La Rosaleda, donde el central cayó lesionado. De entonces a acá, todo ha ido a peor para el ‘experico’.

No hace falta decir que un futbolista de su experiencia y edad llegaba al Cádiz CF gracias al esfuerzo económico que la directiva de Manuel Vizcaíno hizo para reclutarlo. Parecía exagerado el dispendio por Sergio Sánchez, pero la profesionalidad del jugador hizo que lo caro saliese barato tras lo visto en los resultados conseguidos. Pero su vuelta al equipo no fue todo lo fácil que se imaginaba. De entrada, nunca llegó a ser ya ese titular indiscutible que fue desde su llegada llegando al punto incluso que el final de la temporada se lo pasó entre la grada, el banquillo y el campo dado que la carga de partidos le hacían no entrenar al mismo ritmo de intensidad que el resto de sus compañeros, algo de lo más lógico en jugadores cargados de años y de molestias.

Es ese precisamente el principal motivo, hay más, por el que dejó de ser imprescindible para Cervera, un entrenador que le gusta exprimir a sus jugadores de lunes a domingo sin importar que sea entrenamiento, amistoso o competición. Renqueante como ha estado, hoy por hoy, Sergio Sánchez es el quinto central de una plantilla a la que le sobra uno. Y es ahí donde surge la discrepancia con la dirección deportiva. Otra más.

El pasado jueves Cervera, por si no estaba suficientemente claro ya, salía en defensa de Marcos Mauro, al que el club lo tiene en la puerta de salida tras no haberlo renovado. Sin ir más lejos, el argentino ha entrado en la lista de convocados para el partido en Miranda de Ebro que Sergio Sánchez tendrá que ver en la televisión al no entrar en la convocatoria. Más sonada fue aún su descarte en la prelista de la semana pasada ante la Ponferradina en la que Cervera ni siquiera maquilló su mensaje al dejarlo fuera de la citación previa. Al ser preguntado en la rueda de prensa posterior al encuentro, el técnico confirmó que era una decisión técnica y que no estaba lesionado. A boca llena.

Visto lo visto, parece claro lo que es evidente. Sergio Sánchez es un fichaje presidencial y que, más allá de lo que le haya dado al equipo, Cervera no lo considera tan prioritario como a Marcos Mauro. Pero ya se sabe, donde hay patrón, no manda marinero.