Sergio González, jugador del Cádiz CF y capitán del filial.
Sergio González, jugador del Cádiz CF y capitán del filial.

Cádiz CF

Sergio González: “Este Cádiz CF es una piña dentro y fuera”

El canterano destaca la calidad humana del vestuario como mejor factor para conseguir el objetivo

Por  14:37 h.

Tiene 22 años, es de Cartagena pero lleva y conoce más el club cadista que muchísimos de sus compañeros del primer equipo. Porque sí, porque ya son sus compañeros a todo efecto a pesar de ser uno de los baluartes del Cádiz CF B de Juanma Pavón. Sergio González llegó de prueba siendo juvenil y con los italianos (Gaucci, Florentino y Antonio Manzano y compañía) al frente y ha conocido lo peor y lo mejor de un Cádiz CF que le ha hecho ser profesional. está en una nube. Y se le nota.

– ¿Cómo fueron tus inicios? ¿Cómo se da la oportunidad de recalar en el Cádiz CF? ¿Qué recuerdas de esos momentos?

-Yo empecé jugando en La Manga, donde mi padre era entrenador y además vivíamos allí. Entrenaba con mi hermano, que tenía 8 años y yo 5. Después pasé a varios equipos cercanos como La Unión y ya en cadete recalé en el Cartagena. Y fue ahí de donde me llamaron del Cádiz CF, siendo juvenil de primer año, para venir una semana en verano a hacer una prueba con el Juvenil que lo llevaba Jesús Casas. Yo hice la prueba y regresé a Cartagena. Estaba todo en el aire pero yo no le dí más importancia. Pero a la semana me llamaron y me dijeron que sí, que contaban conmigo. Fue jodido porque tenía allí a mi familia, mis amigos… Fue una decisión dura, pero ya empecé aquí la trayectoria desde el 2012/13. Hasta hoy. Comencé a subir equipos y a hacer la pretemporada con el primer equipo, con el que debuté en la última jornada del año del ascenso en Jaén.

-¿Cómo se da esa oportunidad de hacer la semana de prueba en el Cádiz CF?

-Mi padre conocía a un tal Manzano que trabajaba aquí (se refiere a Antonio Manzano, hijo del entonces presidente del Cádiz CF Florentino Manzano y que estuvo adjunto a la gestión deportiva de Gaucci). Y fue de casualidad que nos encontramos por las calles de Cartagena que nos dijo que por qué no me iba a Cádiz a hacer una prueba, A mí la verdad que el hecho de poder ir a Andalucía me ilusionaba porque hay equipos muy buenos y los grupos de Tercera suelen ser de más nivel que los que había en Cartagena. Era una buena opción.

– ¿Fue difícil para ti abandonar Cartagena? ¿Cómo fueron esos inicios?

-Fue un año muy duro (en el Juvenil Preferente de Jesús Casas) porque empecé sin jugar en los primeros siete partidos, que no iba siquiera ni convocado. Estaba lejos de casa y veía que no avanzaba porque aunque entraba en algunas listas después no jugaba. Estaba mal, la verdad. Tan mal que incluso decidimos que regresase a casa porque mi padre y mi padre me veían mal y ellos tampoco lo estaban pasando bien viéndome así. La decisión de que me volviese estaba medio tomada pero al final les dije que esperasemos un poco porque yo me estaba empezando a encontrar bien y que si llegaba Navidad y seguía igual me volvía, pero al final poco a poco comencé a jugar y me quedé. Comencé a jugar dos partidos antes de Navidad y al final fue un año muy bonito porque ascendimos y yo lo jugué prácticamente todo y con mucha confianza.

-Está muy ligado a Cartagena. Tanto que en la celebración del ascenso mostró la bandera de su ciudad.

-Sí, sí. Estoy muy ligado a ella porque es donde está mi familia, mis amigos y donde he nacido y he crecido.

– Su familia paterna es de raíces gaditanas. ¿De qué zona y por qué se marcharon a Cartagena?

-Aquí tengo también familia ya que mi padre nació en Cádiz porque mi abuela era de aquí. Lo que pasa es que se fueron de aquí a Cartagena teniendo mi padre tres años. Ya allí conoció a mi madre. Yo no había venido a Cádiz CF hasta que hice la prueba. No sé muy bien porque se fueron a Cartagena pero sería por cosas de la vida.

-¿Qué similitudes ve en Cádiz con Cartagena?

-La gente de aquí es mucho más abierta que en Cartagena y ese cambio sí que lo he notado. También en Cartagena yo vivía en La Manga y allí hay muchas playas. Eso hace que en invierno se esté muy tranquilo y en verano todo lo contrario porque va mucha gente y es ahí donde sí encuentro más similitud con esto y los pueblos de su provincia como Chiclana, Conil…

– ¿Qué sabías del Cádiz CF antes de llegar?

-Muy poco. Eso sí, el año que estuvo en Primera recuerdo que mi padre siempre lo ponía y yo lo veía animar al Cádiz CF, como en aquellos partidos contra el Madrid en los que mi padre celebraba los goles del Cádiz CF. Yo entonces no tenía ni idea de que iba a acabar aquí, pero me alegraba por él mucho.

– ¿Qué queda del Cádiz CF al que llegaste?

-Se ha notado un cambio enorme. La cantera ha crecido muchísimo. Antes nosotros nos quedábamos a vivir en unos chalets y en estos años hemos visto como los chalets han ido mejorando bastante como también la residencia. También han puesto pisos para los jugadores del Cádiz CF B. Se nota bastante,

– ¿Y de aquel Sergio?

-He madurado mucho. Al final he crecido y madurado futbolísticamente aquí.

– ¿Qué significa para ti la reciente renovación de contrato?

-Significa un paso muy grande en mi carrera. De chico jamás me pude imaginar que me podría estar pasando esto aunque siempre de pequeño se sueña con esto como algo que encantaría hacerlo pero sabes que muy pocos llegan. Yo vine con la intención de llegar y en ello estoy. Lo he conseguido pero no me puedo conformar y debo seguir trabajando.

-Por fortuna y por trabajo, se ve que su carrera ya está encarrilada pero si no hubiera sido futbolista, ¿qué derroteros hubiera llevado?

-Empecé a estudiar ingeniería hace dos años pero mi padre es agente de seguros y como estaba aquí en Cádiz decidí hacer un curso de correduría de seguro con la idea de montar una correduría más adelante. Mi padre vive en Sevilla y ya está más cerca. Digamos que ya tengo un plan B.

– Manu Vallejo, David Gil, Javi Navarro, su renovación… Parece que la cantera cadista vuelve a vivir una gran etapa que se remonta a los Kiko, Quevedo y compañía. ¿A quién hay que echarle la ‘culpa’?

-Especialmente a todos los directores deportivos que han mirado por la cantera y han hecho esfuerzos para que nos formemos. Nosotros también tenemos la responsabilidad de ser un espejo en el que se miren los que vienen por detrás.

– Si algo te caracteriza es la paciencia y la constancia. No has desesperado en estos años y sabes asumir tu rol tanto en el filial como en el primer equipo. ¿Cómo llevas estos dos papeles?

-En el ‘B’ llevamos mucho tiempo juntos y somos una gran familia desde que se formó el grupo en los años de Mere. Al final sí es verdad que tanto Javi como yo llevamos más tiempo y podemos tener más galones al ser los capitanes pero ni nos creemos más que nadie ni nada parecido porque somos todos iguales y así nos va de bien. Y en cuanto al primer equipo, soy un canterano y tengo que estar muy atento a lo que dicen los compañeros para aprender al máximo.

-¿Juegas distinto en el filial que en el primer equipo?

-Al principio sí que puedes estar un poquito más nervioso y notas en el campo que Carranza te apoya. Obviamente, en el primer equipo intentas hacerlo todo bien, como en el filial vaya, pero es verdad que en el primer equipo se siente un poco más de presión. Es normal.

-De hecho, este año tu primer partido como titular es en Vallecas, de mediocentro. Hiciste un papel muy digno, pero se te pudo ver más acelerado, presionado. ¿Es cierto?

-Es verdad que para empezar era en un campo histórico como Vallecas. Jugué 70 minutos de mediocentro con José Mari. Al final te lo intentas tomar con toda la tranquilidad posible porque también sientes la confianza de tus compañeros, que te aconsejan que juegues como siempre. Se empató y se hizo un buen partido y me quedó con eso.

-Todo lo contrario que tu debut con el Cádiz CF en aquel 0-1 en Jaén en la última jornada previa al ‘play off’ del ascenso, donde se trataba de un mero trámite y no había apenas presión. En cierta forma, fuiste partícipe del primer encuentro en el que Cervera empleó las mismas armas con las que se dio el asalto a Segunda. ¿Sientes como algo tuyo también ese ascenso?

-Fue un partido muy bonito y siempre lo recordaré porque fue mi debut oficial en Segunda B y con el primer equipo. Lo tengo muy bonito tanto por la confianza que depositó el míster en los canteranos que entrenábamos entonces con el primer equipo como por la victoria. Desde que llegó Cervera implantó su táctica en el campo y al final era un calco de lo que entrenábamos y lo que se vio reflejado en el ‘play off’.

– ¿Se merece la renovación?

-Esa decisión es del club y si decide renovarlo bienvenido sea. Yo de él puedo decir que me ha dado mucha confianza y se lo agradezco.

-¿En qué se diferencian Cervera y Pavón?

-Tienen un estilo muy parecido porque son dos entrenadores que están pensando siempre en defender bien para que no nos metan goles. Ser fuertes atrás para salir al contragolpe. Tenemos jugadores muy parecidos tanto en el filial como en el primer equipo y eso es muy bueno para cuando Cervera necesita jugadores de esas características.

-¿Y Cervera y Mere?

-Mere también tenía un juego parecido pero quería algo más de posesión de balón.

– En el filial eres un hombre con galones y capitán. ¿Qué le transmites a tus compañeros?

-He empezado la pretemporada con ellos aunque ahora llevo más tiempo en el primer equipo pero cuando bajo soy uno más. Intento aportar ese granito de veteranía y experiencia que puedo tener por todos los años que llevo en el club pero al final soy uno más de esa piña que formamos en el filial.

– Y también un experto lanzador de penaltis. No te tiembla el pulso…

-Es desde el año pasado cuando empiezo a tirar penalti después de que Pavón me diera esa confianza tras verme tirarlos en los entrenamientos. Gracias a Dios he metido la mayoría.

– ¿Se nota mucho el salto de calidad y ritmo entre categorías? Él ha jugado en los últimos años en División de Honor, Tercera, Segunda B, Segunda y ante equipos de Primera en la Copa del Rey.

-Obviamente, la calidad de Primera, Segunda o Segunda B se nota una barbaridad, sobre todo cuando estando en Tercera jugué en el Pizjuán la Copa ante el Sevilla. Parecían aviones… Fue espectacular aquello. Pero cuando una vez estás dentro ya te vas acostumbrado y poco a poco te vas acercando al nivel.

– Y también han hablado muy bien de ti tus compañeros. José Mari, sin ir más lejos, el otro día. ¿Sigues sus consejos? ¿Qué consejos te dan?

-Claro que los sigo, los de todos, porque todos aconsejan y apoyan a los chavales que subimos. Hay que seguir sus pasos y si queremos llegar a ser como ellos tenemos que escucharlos y apoyarnos en ellos.

-¿Ves a algún compañero del B con especial proyección?

Hay jugadores con muchísima proyección que ahora no están teniendo sitio en el primer equipo, pero hombres como Satu, Jordi, José Alonso, Duarte… seguro que con el paso del tiempo acabarán llegando.

– ¿Y qué se siente al jugar atrás con jugadores como Cala o Fali?

-Ambos son dos jugadores que te transmiten tranquilidad y nunca dejan que no pierdas la concentración. Con Fali he jugado más y siempre te está hablando, apoyando y te va diciendo que no pierda detalle del delantero, que estés pegado a él… Son consejos que al final siempre te hacen mejorar.

-¿Hay presión por ser líder? ¿Puede que haya más ahora que se va acercando el final de Liga?

-Hay rachas que se tienen que pasar y ahora es una de ellas. El trabajo es el mismo que el que se hacía desde el comienzo de la temporada. ¿Presión? No, no  creo que la haya porque sabemos cuál es el objetivo y seguimos trabajando igual.

-¿Qué diferencias ves entre este Cádiz CF y el de temporadas anteriores?

-Siempre ha habido unidad, pero es verdad que este año somos una piña dentro y fuera. Vamos a todas y todos damos todo por el compañero y eso es una de las grandes diferencias con respecto a los otros años. Es verdad que los resultados han acompañado desde el principio y eso siempre lo hace más fácil.

-¿Es posible el ascenso? ¿Crees que costará mucho?

-Ojalá se dé porque estamos muy ilusionados y trabajando por ello.

-¿Cuál es tu deseo?

-Ascender y estar aquí muchos años.