Ya hay colegiado designado para el Cádiz CF B-Unión Viera.
Ya hay colegiado designado para el Cádiz CF B-Unión Viera.

CÁDIZ CF

Santiago Quijada Alcón será el juez del Cádiz CF B-Unión Viera

El árbitro extremeño tuvo una actuación polémica durante un partido de fútbol femenino en 2016 y un año después sufrió la muerte de su hermano Adrián

Por  12:00 h.

El Cádiz CF B está a un paso de hacer historia y ascender por primera vez desde su fundación a Segunda B, categoría en la que hace apenas tres años militaba el primer equipo de la entidad del Ramón de Carranza. En gran medida es así después del 0-2 cosechado por los amarillos en el Estadio Alfonso Silva de Las Palmas de Gran Canaria ante el Unión Viera, con motivo de la ida de la tercera eliminatoria de ascenso a Segunda B.

Este domingo a las doce del mediodía tiene lugar el encuentro de vuelta en el campo Ramón Blanco de la Ciudad Deportiva de la Bahía de Cádiz (El Rosal) y esta cita será arbitrada por el colegiado extremeño Santiago Quijada Alcón.

Natural de Plasencia, Santiago Quijada Alcón ha vivido diferentes experiencias durante su trayectoria. Por una parte, en el mes de enero de 2017 fallecía su hermano Adrián Quijada Alcón, árbitro asistente de Tercera división que llevaba más de una década en el mundo del arbitraje. Un doloroso adiós a los 25 años de edad después de sufrir un infarto. Duro golpe debido al fallecimiento de un árbitro que trabajaba como ingeniero aeronáutico en Madrid, donde residía.

Polémica en el césped

Por otra parte, controvertida fue la historia de Santiago Quijada Alcón con Elena Pavel, jugadora rumana del Cajasol Sporting Huelva. Tuvo lugar un año antes, en el mes de enero de 2016, cuando el extremeño arbitraba un encuentro de la Primera División Femenina en Badajoz entre el Santa Teresa y el Cajasol Sporting Huelva. En ese choque, según apuntaba Elena Pavel, Santiago Quijada Alcón le comentó: “Morena, esta tarde me tomaría un café contigo”. Pavel respondió: “Mejor dedícate a pitar”.

Pavel no dudó en calificar la actitud del extremeño de “prepotente”. Y aseguraba en ‘El Mundo’: “He dejado de creer en el fútbol, en el juego limpio. Me siento impotente, humillada. En muchos años que llevo practicando este deporte no he sentido tanta vergüenza”.