Antonio Ballesteros, nutricionista del Cádiz CF
Antonio Ballesteros, nutricionista del Cádiz CF

Cádiz CF

Prohibido engordar

Los hombres de Cervera deben pesarse todos los días para controlar esos kilos de más con los que no deben volver

Por  10:44 h.

Así de clarito. Prohibido engordar. Más allá de que los jugadores vayan a perder la forma física, lo único que se le ha pedido a los chicos de Cervera durante el tiempo que dure el confinamiento en casa es que no se cuelen en el primer día de entrenamiento en El Rosal con kilos de más. Eso puede darse, aunque tampoco es aconsejable, después de las vacaciones de verano y algo en las de Navidad, pero en pleno proceso final del campeonato estaría feo. No será fácil, como cualquier aficionado puede imaginarse con la que está cayendo a causa de la guerra contra el coronavirus que tiene a toda la población ahogada en sus hogares.

Porque en el cuerpo técnico que lidera Álvaro Cervera se da por hecho que los jugadores van a llegar faltos de ritmo y más que descansados, casi que dejados de la mano de Dios. Es lo normal después de que se pasen quince días, como mínimo y siendo muy optimistas, sin salir de sus casas. Pero en cuanto al peso, eso ya es distinto.

Hace poco, el preparador físico Miguel Ángel Campos ya se lamentaba que el parón a causa de la gravísima crisis sanitaria que asola al país iba a dañar bastante la planificación realizada al comienzo de la temporada. No solo se quedaba ahí Campos, que ya incluso preveía que las dos semanas pueden convertirse en un mes. “Si hablamos de parar tres o cuatro semanas necesitaríamos una pretemporada nueva para volver a competir con un nivel mínimo de condiciones físicas y seguridad para competir». Ahí quedó dicho de la manera más nítida posible.

Pero si hay algo que preocupa a los preparadores técnicos del Cádiz CF es el grado de desadaptación con la que pueden colarse en la ciudad deportiva jugadores jóvenes y que no llevarán a rajatabla tanto los ejercicios físicos enviados a cada uno para hacer en sus casas así como la dieta estricta que deberán llevar para no llegar del todo dejado al primer día de entrenamiento.

Al ser la primera vez que la Liga se ha parado en seco y en plena competición, se desconoce si los rectores de la misma diseñarán una semana antes de acople para que todos los equipos puedan ponerse algo en forma y recuperar el tono físico adecuado antes de ponerse a competir. No parece algo muy fácil de hacer dado la estrechez de un calendario que ya se ha llevado por delante la Eurocopa programada para finales de junio.

Miguel Ángel Campos quiere ser realista y sabe que por delante le queda mucho trabajo para reenganchar a un grupo que podrá venir muy descolocado a nivel físico después de pasar una cuarentena entre la preocupación y la desgana.

A pesar de todo, el preparador físico quiere creer en la profesionalidad de sus jugadores, a los que les ha enviado un plan de trabajo para que esta cuarentena no se la tomen como unas vacaciones. Para ello, dividió el trabajo en dos sesiones que tendrán que hacer rutinarias en sus mañanas y en sus tardes. En la de la mañana, activarán el cuerpo fortaleciendo, sin material de gimnasio al no tener la mayoría en sus hogares, el tren superior e inferior con recuperaciones más largas de lo habitual. Ya por la tarde, le toca el turno a los ejercicios de aeróbicos, poniendo mayor énfasis en los saltos y aterrizajes para trabajar mayor contenido cardiovascular.

En el mismo sentido, y al margen de estos dos ejercicios, que entre ambos deben tener una duración aproximada de dos horas, insta a los jugadores que en la medida de lo posible estén siempre en movimiento y cuanto menos tiempo sentado mejor. Es la mejor manera de evitar lesiones en las articulaciones en cuanto el cuerpo, que debe estar acostumbrado a moverse, vuelva otra vez a la intensidad de los entrenamientos.

Una vez comprometidos con las tareas físicas, sin duda, el gran caballo de batalla del futbolista será la comida. Con tantas y tantas horas de sofá y en compañía de los seres más queridos es más que probable que, como en cualquier casa, uno de los divertimentos más comunes para pasar el rato sea una mesa, comida y bebida. Y es aquí donde el jugador del Cádiz CF debe poner pie en pared para que el asunto no se le vaya de las manos. 

Y para ello, Antonio Ballesteros, nutricionista del club, también ha intentado concienciar a los jugadores de la crucial importancia que han de tener en este aspecto. Cada jugador se ha ido a esta cuarentena con una dieta personalizada y todos tienen la orden estricta de pesarse cada día para controlar los kilos. Desde luego, y en este momento de encierro colectivo, será para muchos jugadores la principal batalla a ganar antes de que se reinicie la competición.