Pombo en su presentación como cadista
Pombo en su presentación como cadista

Cádiz CF

Pombo: “Jugar de visitante en Carranza es sentir mucha presión”

El futbolista maño "firmaría ya el ascenso directo del Zaragoza y del Cádiz CF"

Por  19:24 h.

Jorge Pombo ha abierto la semana en las charlas cadistas que el club gaditano lleva realizando desde el comienzo del confinamiento. Al futbolista maño se le ha visto entretenido, muy cercano con la gente y se ha mostrado en sus respuestas, nunca mejor dicho, como si estuviera en su casa.

Pombo vive su primera salida a los 26 años y aunque le costó lo suyo dice llevarlo muy bien tal y como comentó. “Me costó bastante porque era la primera vez que salía de Zaragoza. Decidir venirme me ha costado pero ha sido una buena opción. He hecho lo correcto porque estoy muy cómodo y contento”, asegura.

Se encuentra en su casa, en El Puerto, con su novia y una perra que acaba de parir a cuatro cachorros. Lo único que le falta es lo que a todo el mundo. “Salir a la calle”.

Fue preguntado Pombo por las demarcaciones en las que ha jugado y dentro de ellas en las que ha estado más cómodo. “En Zaragoza me probaron  de delantero centro y la verdad es que no me encuentro muy a gusto aunque no me desenvuelvo mal. La que más me gusta es la de mediapunta. Y también me encuentro muy bien de extremo izquierdo porque se puede encarar mucho y tienes muchos metros para correr”, apunta.

El jugador maño contó que lleva en su piel tatuado los perfiles de su hermana, de sus padres, dos de sus primos y otros rostros de familiares que ya no están. También tiene un tigre en el pecho como seña de identidad. Más en broma, y a preguntas de un compañero suyo contestó que él no es calvo, más bien se lo hace. Eso sí, no pudo prometerle a un hincha dejarse melena en el caso de ascenso porque “eso puede costar más de tres años. Sí me podría teñir o hacerme otra tatuaje”, dijo.

Zaragocista de pro que es, recuerda a ídolos suyos como Aimar, Zapater o Milito. Fuera de su equipo, destaca a a David Beckham. “Tuve un libro de él que no me lo leí, pero me gustaba mucho dentro y fuera del campo por su elegancia y sobre todo por el golpeo de balón que tenía. Después está Messi, que directamente es de otro planeta”.

Es optimista de cara a lo que pueda pasar una vez todo pueda volver a la tranquilidad. “La temporada creo que no se cancelará porque sería una putada por la situación del Cádiz CF, que es privilegiada. Es una pena porque hay mucha gente detrás, muchos trabajadores. Se jugará sin afición según el protocolo y porque puede que sea lo mejor para todo el mundo. Se jugará a puerta cerrada y se tendrá que ver desde su casa desgraciadamente pero hay que acabar la temporada. Es una pena porque esto es un espectáculo y el fútbol sin aficionados no es nada”.

Algunas de las hipótesis que circular es dar por finalizada la temporada con el Cádiz CF y el Zaragoza alojados en Primera. “Eso lo firmo ya; desde el egoísmo. Si asciende el equipo de mi vida y del que estoy enamorado. qué más se puede pedir. Pero se reanudará y habrá que apretar las tuercas en unas jornadas que serán muy intensas porque se jugarán muchos partidos en pocos días.

Aunque no tuvo ofertas de muchos equipos en enero, Pombo recuerda que “la oferta del Cádiz CF era irrechazable, estaba el primero, sabía como juega, me decían que iba a jugar… No se podía rechazar”.

Cumple contrato el próximo 30 de junio y no ha hablado ni con el Cádiz CF ni con el Zaragoza, pero sí con su representante. De todas formas, no parece agobiado ya que razona con lógica que “lo normal es que se prolongue el contrato hasta que finalice la Liga”. Sabido es que si sube el Cádiz CF se quedaría aquí al tener una opción de compra obligada. A él no le importaría desde luego, pero también si no hay ascenso “el contrato dice que tengo que volver a Zaragoza”.

Como la mayoría de sus compañeros señala a Iván Alejo como el jugador más dicharrachero del vestuario, pero “es más buen tío que gracioso, es más bueno que el pan”.

Pombo es un jugador de raza y de mucha intensidad. Por su forma de entrenar también suele tener piques con algunos de sus compañeros. Con el que más tiene es “con el gitano, con Fali, que es un tocahuevos. Está todo el tiempo rascándome. No llevo tanto como para picarme con muchos más aunque igual también las tengo con Yann (Bodiger), que tiene las patas largas y también da lo suyo en el centro del campo”.

Con Chico Flores en el recuerdo

Si hay un marcaje que no se le olvida ese fue el del gaditano Chico Flores. “Me acuerdo que fue contra el Granada en Los Cármenes, contra Chico Flores, que me lo encontré más tarde en el Fuenlabrada. Era imposible irme de él. Me podía haber pegado dos partidos que no me iba”, dice con sinceridad acerca del excadista.

Sabe lo que es sufrir en sus carnes la atmósfera que se respira en Carranza, donde ha jugado hasta en tres ocasiones como rival y de los que aún mantiene muy vivo el recuerdo. “Se siente mucha presión al jugar en Carranza. Con el Zaragoza ya sentía que era un campo complicado. No paraban de insultarnos, aunque no me la tomo a mal porque de eso va esto muchas veces. Aquí hemos quedado 3-3, 3-0 y 2-0 perdiendo y luego comerte el viaje de vuelta es…. Puedo decir que es un campo muy jodido”, asevera.

Si tiene que decir de él una virtud y un defecto lo tiene claro. “Soy un cabezón, para lo bueno y para lo malo”.

A la hora de escoger compañeros para asociarse en el campo también sabe muy bien a quien elegir. “Me asocio muy bien con Perea y con Álex, porque les gusta la bola y son dos jugones y les encanta tocar el balón. Y también con Jurado y con Yann (Bodiger) me entiendo muy bien”.

Y si antes dijo que con Fali tenía sus más y sus menos en los entrenamientos, no duda en soltar elogios del valenciano tanto de rival como de compañero. “Es un jugador ‘top’ en el campo y como persona mejor. Como rival es todo lo contrario, es un hijo de p… Y él lo dice, pero después del partido no duda en hablar con mucho cariño con todos. Es una gran persona”, resuelve.

Se acuerda de sus primeros entrenadores en la cantera del Zaragoza como Rafa Latapia, Eduardo Palacios y Diego Martínez, que le “marcaron mucho”. Y ya en el mundo profesional se queda con “César Lainez, con el que empecé”, dice.. Y sobre Cervera dice que se lleva “muy bien, pero tampoco es que sea amigo. Es un trato normal de míster a jugador”, acierta a decir.