Perea sigue los pasos del preparador físico, Miguel Ángel Campos.
Perea sigue los pasos del preparador físico, Miguel Ángel Campos.

Cádiz CF

Perea, de defenestrado a ‘killer’

El jugador manchego se asienta en el equipo titular tras pasar la pretemporada en la rampa de salida

Por  12:15 h.

Alberto Perea es el máximo goleador del Cádiz CF en estos momentos. El jugador manchego lleva dos de dos. Marcó en la primera jornada para encarrilar la remontada ante la Ponferradina y lo volvió este sábado en Miranda de Ebro para adelantar a los gaditanos en Anduva en lo que también significaba el comienzo de la segunda victoria consecutiva de los hombres de Cervera, que ya suman seis de seis gracias a los dos triunfos obtenitos ante dos recién descendidos que, para más inri, tuvieron que medirse al once cadista con un jugador menos durante más de medio partido.

Pero el caso de Perea es sintomático de lo que es este bendito deporte. Su situación no es única ni lo ha sido. Nadie puede sorprenderse si a estas alturas se le recuerda que la situación del jugador llegado hace dos temporadas procedente den FC Barcelona B era cuanto menos, de incertidumbre, por no decir clarísima. Perea no contaba para Cervera. Sí para Arias, pero el director deportivo, en su primera rueda de prensa estival, venía a explicar que al mediapunta se le buscaría un destino por no tener las características que le gustaban al entrenador. En una afirmación que confirmaba la diferencia de pensamiento que tienen entrenador y director deportivo, Arias reconocía que el perfil de futbolista de Perea no iba con la política de un técnico que prefiere extremos puros, veloces y sin tanta carga de calidad para pausar el juego. Pues bien, todo lo dicho ha quedado borrado en las dos primeras jornadas de Liga pues parecería una temeridad dejar marchar ahora al máximo goleador del equipo con dos goles en dos partidos.

La presencia de Perea en los dos onces titulares sacados por Cervera, eso sí, ha sido totalmente coyuntural. Y en este punto, su irrupción en el once conlleva gran similitud con la que hace un año disfrutó Manu Vallejo. No hace falta decir que son dos clases de jugadores totalmente distintos, pero su entrada en el equipo tipo sí que se parece debido a una circunstancia clave: la ausencia de extremos. El año pasado, ya se sabe, fue la salida de Álvaro García al Rayo Vallecano y la posible de Salvi al Leganés. Sabido es que ambos entrenaron a medio gas prácticamente toda la preteporada pero debido a una posible lesión ninguno de ellos solía jugar en los amistosos teniendo cabida entonces un prematuro Manu Vallejo, que a base de goles se hizo con el protagonismo en la banda izquierda dejada por Alvarito.

Pues bien, este año ha ocurrido algo parecido aunque sin salida de jugadores puesto que Salvi, tras un año gris, ya no reclama tanta atención como hace 365 días o más. Además, la ausencia de extremos puros ha motivado que Cervera le haya tenido que dar una vuelta de tuerca a sus ideas fiándose al final en la calidad de Perea para colocarlo como interior zurdo, desde donde ha partido en las dos primeras jornadas marcando su primer gol, ojo aquí, siendo lateral izquierdo. El de Anduva, gracias a la libertad que suele gozar siempre un hombre de banda que juega a pierna cambiada, lo marcó situado en la zona del ’10’, el número con el que competirá este año en el Cádiz CF.

No es nuevo afirmar que Perea no es el tipo de jugador que le gusta a Cervera, que paradójicamete tiene que lidiar con varios de ese tipo en una plantilla confeccionada casi que para otro entrenador más de fútbol de toque y asociación. Pero el caso es que el entrenador está siendo de lo más justo con un jugador que está dándole lo que le pide y, además, goles. De entrada, Perea ha jugado todos los minutos a pesar de ser un jugador que sufre en los segundos tiempos debido al inusitado esfuerzo que debe hacer si quiere jugar en este equipo.

A la espera de un extremo zurdo, parece claro que Cervera dejará en el once a su máximo goleador, que ya ha empatado con la racha inicial de Ortuño en el Cádiz CF 2016/17, donde el ahora delantero del Oviedo (que también lleva ya dos dianas) marcó en el debut en el Juegos Mediterráneos de Almería (1-1) y en Carranza, de penalti, ante el Mallorca (1-1) en la segunda jornada.

Perea le ha dado la vuelta a la tortilla en apenas dos semanas. De ser prácticamente un descarte, como ya lo fue el pasado mercado invernal tras salir al Extremadura, donde aún se le echa de menos, ha pasado a convertirse en el ‘killer’ del equipo. Y eso, como no puede ser de otra manera, le ha dado una confianza sobre el verde que se aprecia en cada control, en cada detalle, en la forma que tiene de bajar el balón. Es verdad que cuando la bola le llega a él, el equipo de Cervera se transforma, se camufla en otro distinto, pero de momento le está saliendo tan bien que hasta el propio entrenador prefiere mirar hacia otro sitio mientras sus chicos se divierten con el tempo marcado por Perea y Álex, que disfruta como el que más cuando a su izquierda ve aparecer a uno de los suyos.

Muchos han sido los futbolistas a lo largo del tiempo que han comenzado un verano con el cartel de ‘transferible’ en la espalda y han acabado siendo claves en la temporada. Un ejemplo claro fue allá por los 90 el de Zamorano y Amavisca en el Madrid de Valdano. El técnico argentino no los quería pero a base de internadas, centros y goles le acabaron dando la Liga. Aquí, en Cádiz años después, de momento Perea ya le ha dado a Cervera buena parte de esos seis puntos que el Cádiz CF tiene en su poder.