Raúl Agné hizo entrenar a su equipo con abucheos desde la megafonía de Carranza.
Raúl Agné hizo entrenar a su equipo con abucheos desde la megafonía de Carranza.

CÁDIZ CF

¿Qué pasó la última vez que el Cádiz CF entrenó con la megafonía a tope?

Raúl Agné 'preparó' a su equipo con abucheos desde los altavoces del estadio para habituarse al clima adverso de entonces

Por  10:04 h.

Miércoles y sábado, debido a las circunstancias, el Cádiz CF ha entrenado con un sonido ambiente propiciado por su megafonía para que los jugadores vayan habituándose a lo que vivirán el próximo domingo 14 de junio a partir de las 21.30 horas de la noche ante el Rayo Vallecano. Lo ha hecho, como no puede ser de otro modo, desde de un punto de vista optimista y por el que desde la sala de mezclas del estadio tan solo se han puesto cánticos de apoyo y ánimo a los jugadores tal y como Brigadas Amarillas hace cada vez que su equipo juega en Carranza. No ha sido esta la primera vez que el Cádiz CF ha probado esta fórmula para que sus futbolistas no se sientan incómodos o extraños el día del partido. Eso sí, el motivo por el que lo hizo la penúltima vez fue muy, muy pero que muy distinto.

Corría la temporada 2012/13, la primera, de infausto recuerdo, de los italianos de Gaucci en el Cádiz CF. Aquel ejercicio lo empezó en el banquillo Alberto Monteagudo, que debido a los malos resultados fue despedido en la jornada 13. Su relevo fue el fallecido Ramón Blanco, que sucumbió con el equipo en los tres partidos que entrenó ante Écija, Melilla (en casa) y finalmente Lucena. El once amarillo había sido eliminado de la Copa del Rey y sufrió un revolcón en Carranza de 2-5 ante el Arroyo que, como no podía ser de otro modo, dolió bastante en una afición que para el debut del siguiente entrenador, Raúl Agné, estaba muy dolida, dañada y por supuesto cabreada. muy cabreada.

Consciente de ese clima adverso que podía encontrarse su equipo, el técnico aragonés no dudó en llevarse a sus jugadores a Carranza en la semana previa de su debut en el banquillo para hacerles notar lo que iban a escuchar en su propia casa. El entrenador de Mequinenza hizo funcionar la megafonía del estadio pero no precisamente para animar a sus chavales sino para todo lo contrario, es decir, insultarlos, humillarlos y abroncarlos con la fe de hacerles ver que ese era el ambiente que debían tratar de cambiar. El estreno de Agné en Carranza fue ante el Real Jaén y los amarillos lo hacían en puestos de descenso a Tercera División. Ahí es nada.

Y no. No se puede decir que la fórmula de Agné resultase. Es más, ocurrió todo lo contrario. Y no es que el Cádiz CF hiciera un mal partido del todo, pero las tremendas dudas que arrastraba un equipo sin alma hizo que el ataque amarillo se estrellase una y otra vez con la defensa jienense. Cuando todo parecía llegar a su final con tablas en el marcador llegó, en el minuto 86, la jugada que terminó de marcar a un jugador que pasó con más pena que gloria por Carranza, el lateral Bermúdez, que en su intento de ceder el balón a Aulestia introdujo el balón en su propia portería en un fallo compartido con el meta vasco. Fue con ese tanto, que apenas buscó el Real Jaén, con el que el ambiente de Carranza fue calcado al que durante la semana previa recreó por la megafonía Agné. Porque ‘malos’ fue lo más bonito que escucharon los jugadores de un Cádiz CF que acabó la jornada en el antepenúltimo puesto del Grupo IV. Para llorar.