Óscar Arias, director deportivo del Cádiz CF.
Óscar Arias, director deportivo del Cádiz CF.

Cádiz CF

Óscar Arias: “Cervera es de los entrenadores más capacitados con los que he trabajado”

El director deportivo del Cádiz CF hace balance de sus primeros seis meses al frente de la nave amarilla

Por  12:44 h.

Óscar Arias es el capitán de una nave a la que le ha dado un impulso muy generoso en el pasado mercado invernal así como la ha consolidado con las renovaciones de Cifuentes y Álex Fernández. Formado a la vera de Monchi en el Sevilla, este exdirector deportivo del Sevilla es una persona que ha cambiado mucho a lo largo de su carrera en el fútbol. Como jugador era bravo, impulsivo, caliente. En cambio ahora, la edad y la experiencia le han limado todos esos aspectos como para considerarla una persona reflexiva, fría, tranquilo y apaciguador. Y en cierta forma, saber que el Cádiz CF pasa por sus manos, da cierta calma.

– ¿Cuál es el balance de Óscar Arias en sus seis primeros meses como director deportivo del Cádiz CF?

Creo que es un balance positivo. Me incorporo al club a principios de septiembre, con una planificación ya cerrada, un equipo en competición y un proyecto en marcha, y lo hago con la intención de sumar y aportar mi granito de arena. Desde que he llegado he dedicado el tiempo a conocer el club, el cuerpo técnico y el equipo desde una perspectiva interna.

Desde mi llegada hasta ahora había algunos aspectos con cierta sobreexcitación que se han ido serenando, hemos intentado transmitir serenidad y tranquilidad, y ahora el equipo se encuentra arriba en la clasificación e intentará conseguir metas más altas.

– ¿Difiere mucho el club en el que se encuentra de la entidad que se ve desde fuera?

– Desde fuera se perciben unas circunstancias y una problemática, pero yo vengo del Sevilla FC, que estaba en una situación similar, con ruido a nivel interno. Luego al llegar he percibido que se transmite tranquilidad, con el presidente Manuel Vizcaíno haciendo un esfuerzo importante por crecer y consolidar un proyecto ilusionante. Esas ganas e ilusión se palpan día a día.

– ¿Había cierto temor a lo que podía encontrarse?

– No, en absoluto. No tenía temor a nada y si lo hubiese tenido no hubiese venido. Conozco bien a Manolo Vizcaíno, sé cómo funciona como gestor y cuál es su trabajo como máximo responsable, y tenía plenas garantías en que todo iba a salir bien. Y así es.

– Cuando llegó estaban Manuel Vizcaíno y Quique Pina en pleno conflicto…

– No voy a valorar ese asunto porque no me compete.

– ¿Había más presión en el Sevilla FC?

Presión hay en todos sitios y aquí también existe. No es que en Sevilla haya más presión, lo que ocurre es que es una ciudad más grande y tiene la singularidad que hay otro equipo en la ciudad que comparte el protagonismo. La diferencia es que en Sevilla se forma un escándalo mucho mayor en casi cualquier situación.

Pero aclaro una cosa, la presión tiene más que ver con uno que con lo que viene de fuera. Es algo que nos metemos nosotros por no querer ser conformistas.

– ¿Cómo trabaja la dirección deportiva del Cádiz CF actualmente?

– La dirección deportiva del Cádiz CF tiene una estructura distinta al de su funcionamiento anterior. Tratamos de funcionar como un equipo de trabajo en el que todos formamos parte de la toma de decisiones, aunque la responsabilidad final sea mía en este sentido. Creo que es la mejor manera de hacer las cosas, consensuando las decisiones, valorando las alternativas y con la exposición de criterios de cada uno. Posteriormente, con toda la información sobre la mesa, se toman las decisiones.

– ¿Y cómo es el día a día de Óscar Arias en el club?

–  Mantengo una cercanía con el míster y el cuerpo técnico, intentando solventar cualquier incidencia que pueda existir en el día a día. La misión es que el funcionamiento diario del equipo no se vea alterado.

Además el funcionamiento de una dirección deportiva no para nunca, aunque es en los mercados cuando se toman las decisiones que se vienen sopesando y valorando. Es el momento de decidir sobre lo que ya se ha trabajado. Es un ritmo más frenético porque se trata de cerrar las operaciones, aunque durante el resto del tiempo estamos en permanente contacto con el cuerpo técnico y con el míster para ver en qué aspectos podemos mejorar. El míster siempre opina y da una perspectiva, mientras que nosotros tratamos de hacer confluir su criterio con el de la dirección deportiva cuando sea necesario.

– ¿Cómo es su relación con Álvaro Cervera? ¿Qué es lo que más le ha sorprendido del entrenador?

Hay un profundo desconocimiento de la forma de ser de Álvaro Cervera y nos quedamos muchas veces con lo superficial. Es de los entrenadores más capacitados con los que he trabajado y he tenido la suerte de trabajar con técnicos de primerísimo nivel que ahora están en la elite. También es valiente a la hora de apostar por los jóvenes y de su mano el Cádiz CF puede luchar por cosas importantes.

Cuenta con grandes conocimientos y una gran capacidad de leer los partidos, llevar a cabo el día a día y entender el fútbol que pocos tienen. Además es un tipo fantástico que con el que es muy fácil entenderse en lo profesional y en lo personal, además de ser afable, simpático y extrovertido cuando se le conoce en el trato, aunque hay cosas que a él le afectan mucho y su manera de defenderse es aislándose, marcando una barrera y una distancia. Muchas veces se tiende a juzgar eso. Aquí en Andalucía lo hacemos bastante a menudo.

– Su primera operación como director deportivo cadista fue la incorporación de Sergio Sánchez. Estará satisfecho con el resultado…

– Sergio Sánchez viene porque sólo había tres centrales y era necesario afrontar la temporada con las máximas garantías de efectivos en esa demarcación. Yo tenía claro que era una apuesta segura porque lo conocía profesionalmente y personalmente. Sabía que no nos iba a defraudar y lo ha demostrado desde el primer día por su implicación. Es de esos futbolistas que tienen un altísimo nivel, que teóricamente es difícil acceder a ellos, pero se encuentran en unas circunstancias especiales que en un momento determinado se ponen a tiro.