Oli sufrió un clima muy hostil en su visita a El Molinón cuando era entrenador del Cádiz CF.
Oli sufrió un clima muy hostil en su visita a El Molinón cuando era entrenador del Cádiz CF.

Cádiz CF

Oli: “La afición del Sporting ha cambiado el chip; ahora es muy exigente”

El hoy entrenador del Marino de Luanco cree que la presión del Molinón puede pasar factura a los de Paco Herrera

Por  8:43 h.

Oli dejó El Puerto hace dos años para instalarse nuevamente en su ciudad natal, Oviedo. Y desde hace poco entrena al Marino de Luanco, invicto en Tercera División y al que tiene la obligación de hacerlo campeón de su grupo para ascenderlo a Segunda B por la vía rápida. “Tengo a muchos jugadores con experiencias (entre ellos al excadista Óscar Pérez), es un club con un presidente futbolero, es una familia y se están haciendo bien las cosas”, aseguraba ayer.

El ex del Oviedo, Betis y Cádiz CF fue protagonista ayer en el programa de Deportes Cope para hablar de un encuentro que se jugará en un estadio que él conoce muy bien como es El Molinón, donde perdió su cargo de entrenador del Cádiz CF tras caer 5-4 en un duelo loco.

Desde Asturias, Oli se convierte en el mejor analista que pueda tener el Cádiz CF de cara a su visita al estadio del Sporting de Gijón. “Es un partido bonito, en un estadio histórico y entre dos equipos importantes. El Molinón aprieta mucho, pero la afición tiene ese ansía de subir ya tras estar varios años en Primera y acabar de bajar. Todo lo que no sea para ellos estar primeros o segundos es malo”, comenta Oli, un buen lector y oyente de la prensa y radio deportiva.

De hecho, subraya el mensaje que el entrenador del Sporting, Paco Herrera, ha comenzado a intentar extender para paliar un tanto esa presión por el bien del equipo. “Decía el otro día Paco Herrera que eso de el ascenso directo es muy complicado en una Liga tan competitiva; por eso mismo intentó mandar un discurso más prudente”, comenta.

En la misma línea, Oli siguió diciendo que el entorno del Sporting ha notado respecto al clima que se respira en El Molinón. “Escuchaba el otro día en la radio que la prensa comentaba que la afición del Sporting ha cambiado el chip en apenas un año y tras su paso por Primera, donde se aplaudía el esfuerzo y el sacrificio. Ahora, en cambio, a parte de ganar se quiere que se haga un gran juego y se ha vuelto mucho más exigente”.

Para colmo de males para Paco Herrera, que está en su primer año al frente del equipo asturiano, no ha dado aún con la tecla. “Por lo que comenta Herrera, aún está buscando el estilo de juego. no tiene un once titular tipo y aunque están arriba en la tabla (son quintos en puestos de ‘play off’), todavía tienen muchas dudas”.

Precisamente, Oli se detiene a comentar la crisis por la que ha pasado el Cádiz CF antes de sumar dos victorias consecutivas. “El Cádiz CF ya ha pasado por su momento complicado. ha psado de las dudas a coger seguridad. Ha pasado por las lesiones y aunque le ha costado el arranque ya ha reconducido la situación y ha metido de nuevo el tren en la vía. Creo que con prudencia y humildad ha cogido su velocidad de crucero que tenía el año pasado”.

Oli vaticina un partido en el que si el Cádiz CF aprovecha bien sus armas, puede crearle muchos problemas a un Sporting que “de no ser por la pegada de Scepovic y Castro sería mucho más irregular en su casa”. Porque el ovetense asegura que el Sporting “no domina con autoridad los partidos en su estadio. No es un equipo que arrolla en su casa. Y si no domina y el rival le pega un susto, su afición se pone nerviosa y se le puede complicar el partido. Si pasan los minutos sin que dominen puede entrarle las dudas”. Un dato que dice mucho y que aportaba Oli era que Mariño, el portero sportinguista, “está siendo el más destacado del equipo porque ha conseguido muchos puntos”.

“Barral no es un becario”

Desde la distancia, Oli aprieta a Barral, un delantero “que llega con ese curriculum y ese caché de partidos en Primera como podíamos ser Toedtli, Güiza, o yo y que llega no como un becario sino que lo hace para marcar las diferencias y ser un referente. Tiene que tener mayor presencia en los resultados y que el equipo note su importancia”.

En el recuerdo queda aquel 5-4 de la temporada 2006/07 con el que Oli se despedía de su primera experiencia en un banquillo, el del Cádiz CF. Como hombre positivo que es, dice “mirar siempre para delante”. Y recuerda que “hay grandes entrenadores” que han tenido resbalones en sitios que no le traen buenos recuerdos.

Como podrán recordar los buenos cadistas, aquel encuentro estuvo cargado de tensión y pasó prácticamente de todo. “Aquel partido forma parte de la historia de uno. Pudo pasar de todo porque fue especial para todos los que lo vivimos. Pero está olvidado”. Y es que mejor olvidarlo. De hecho, Oli fue víctima de un ambiente altamente hostil por su pasado carbayón. De hecho, cada vez que salía del banquillo era recibido por una sarta de pitidos e insultos ante lo que el ovetense, para no caldear más el ambiente, decidió seguir el partido de pie pero sin salir de la tribuna de su banquillo.

Este domingo será muy distinto a aquel- Oli tiene pensado ir al estadio con amigos y “disfrutar del ambiente que es muy bueno. Aunque sea el eterno rival tengo que reconocer que huele a fútbol en El Molinón, donde claro que se acuerdan de mí. He jugado unos cuantos derbis allí y me he significado mucho con el Oviedo. Pero hay que saber diferencias; tengo amigos de ambos equipos como igual los tengo en Sevilla. Si me preguntas con quien voy eso está claro: con los amarillos”.