Manu Vallejo presiona con parejo a un rival.
Manu Vallejo presiona con parejo a un rival.

Cádiz CF

Manu Vallejo se bautiza en la Catedral con victoria y jugadón

El gaditano brilla nada más salir del banquillo en el que ha sido su estreno en Primera División

Por  15:34 h.

La llegada al banquillo de Alber Celades, pese a la crisis que motivó la marcha de Marcelino, le ha dado buenos aires a un Valencia que este sábado llegaba a la Catedral de San Mámes con una novedad importante en la convocatoria, la inclusión del gaditano Manu Vallejo, que pese a hacer la pretemporada con el primer equipo y mantener siempre la duda en marcelino no llegó a sentarse siquiera en ninguna de las jornadas anteriores.

Los valencianistas  lograron el único tanto gracias a una gran contra culminada por Cheryshev en la que participó medio equipo recordando al mejor Valencia. Al descanso se llegó con ese resultado y fue en el segundo tiempo cuando Manu Vallejo comenzaba a calentar. Se acercaba su debut soñado y podía ser el La Catedral del fútbol español.

Y soñado y hecho. Corría el minuto 67 cuando Celades lo hacía entrar en el campo para jugar esos minutos de responsabilidad que el entrenador ya le ha transmitido en su debut. El chiclanero sustituía a Maxi Gómez con buena parte de la segunda mitad por delante y para defender la renta ante un gran equipo y una afición que aprieta como pocas.

Pues, a pesar de ese escenario, al debutante excadista no le temblaron las piernas porque en su primera jugada, arrancando desde la banda izquierda y adentrándose por el centro casi se corona en su estreno. Tras driblar a dos contrarios y tener el balón franco para pegarlo con su izquierda le pudo la humildad y el saber estar para no ‘chuparse’ su primera jugada en su su debut cuando quien sabe si era la mejor opción. Pero dado que aún no tiene la confianza necesaria que agarró en el Cádiz CF pasados los primeros encuentros encontró un pase también perfecto para dejar solo al goleador del partido, Cheryshev, que tanto le dio también al cadismo hace ya un tiempo. Sin embargo, esta vez el disparo del ruso se encontró con la fifura del portero Unai Simón.

Más tarde, en el 93′, en otra gran jugada, esta vez sí pecó de individulista y no vio o no quiso ver a Rodrigo, solo en el costado. Un gol hubiera sido demasiado bonito. Sin duda, su debut en San Mamés le habrá valido a más de un valencianista para entender porque se trata del fichaje más caro de Segunda.