Manu Vallejo, en el Cádiz CF-Almería.
Manu Vallejo, en el Cádiz CF-Almería.

CÁDIZ CF

Manu Vallejo, la ilusión del cadismo

La grada de Carranza corea el nombre del canterano, que se ha convertido en la mejor noticia del inicio de curso

Por  19:02 h.

Años ha que el cadismo no se ilusiona con uno de los suyos. Un futbolista de la cantera que verdaderamente tenga opciones de consolidarse en el primer equipo. Esfumadas las posibilidades de Suso, Chico y Diego González por ‘incomparecencia’, hay que remitirse a la época de los Velázquez, Raúl López y Abraham Paz para ver a chicos que realmente se sintieron importantes de amarillo tras criarse en tierra santa.

De ahí que no parezca una locura que la grada cantase el nombre de Manu Vallejo en el duelo con el Almería. Un futbolista que disputaba su tercer encuentro oficial de amarillo, a quien muchos verían por la calle y posiblemente no reconocerían. Hay ganas, muchas ganas, demasiadas ganas. Quizás excesivas. Pero hasta se escucha que el sustituto de Alvarito no hay que ir a buscarlo fuera, que está en casa.

Lo cierto es que Cervera ha encontrado muy cerquita una solución a estos momentos de incertidumbre que no esperaba. “La mejor prueba de que confío en él es que está jugando y de titular”, apuntaba el míster, que luego atemperaba este discurso optimista. “Esto es muy largo y no sé si incorporaremos gente. Si no se incorpora se quedará seguro”.

De Tercera a titular en el primer equipo

De entrada Manu Vallejo se ha ganado la titularidad en el primer duelo liguero por delante de Juan Hernández, el futbolista cedido por el Celta de Vigo. Y con su actuación ante los almerienses dio un pequeño estirón. Lejos de sentirse acomplejado ante la magnitud del envite, el extremo desbordó a su par, mostró potencia, velocidad, técnica, conocimiento y, sobre todo, personalidad. Buscó el gol, lo tiene entre ceja y ceja, pero no enganchó un disparo certero. Colocó algunos centros un tanto imprecisos. Y se marchó ovacionado para dejar su lugar al competidor, exhausto después de un duro día de trabajo.

Manu Vallejo (Chiclana, 14 de febrero de 1997) se ha ganado la continuidad por su buen hacer, y porque el equipo tradujo su dominio en victoria. Será difícil que no esté en la convocatoria ante el Numancia e incluso cuenta con muchas posibilidades de ser de nuevo de la partida. De Chiclana, se enroló en la cantera del Cádiz CF en la edad de cadete (14 años), hace ya siete temporadas, y su carácter competitivo le ha llevado a superar varios obstáculos, entre ellos a entrenadores que no terminaban de confiar en sus posibilidades.

Al margen de lo que se observó en el Ramón de Carranza, este atacante (puede jugar en cualquiera de las tres medias puntas y como delantero) es un especialista a balón parado, ejecutando las acciones de estrategia en el filial. Y cuenta con un olfato de gol sin discusión: 23, 18 y 19 goles en las últimas tres campañas con el Cádiz B.

Le queda lo más difícil. Trasladar todas esas buenas maneras a una categoría dos pasos por delante de Tercera. Mejorar en defensa y asumir los conceptos tácticos de Cervera. Elegir mejor en cada acción. Ganar fuerza y experiencia. Dispone de los recursos y ahora debe afinarlos. El cadismo lo está esperando.