El Trofeo de 2013 lo jugarón Sevilla, con Vizcaíno como directivo, Atlético Magreb y Cádiz CF, con Florentino Manzano como presidente.
El Trofeo de 2013 lo jugarón Sevilla, con Vizcaíno como directivo, Atlético Magreb y Cádiz CF, con Florentino Manzano como presidente.

Cádiz CF

Los Trofeos más atípicos de la historia del Cádiz CF

El submarillo amarillo no disputaba un triangular desde el año 2013

Por  10:00 h.

El conocido como Trofeo de los Trofeos que se celebra cada mes de agosto, tiene más de 60 años de historia y reúne a grandes equipos futbolísticos del país, incluso extranjeros. Pero no todo acaba ahí.

La tradición comenzó en el año 1955 cuando una pasión por el fútbol desembocó en un fenómeno social que, a parte de disfrutar de este deporte con los mejores jugadores reunidos en el césped de Carranza, llenaba la ciudad de gran expectación e ilusión. La fiesta estaba más que asegurada. Las playas de la capital gaditana se convertían en un patio de reunión para aficionados cadistas y de ambos equipos, junto con barbacoas y neveras para celebrar esta competición veraniega cerca del mar.
Pero todo ha cambiado en la última década. El Cádiz CF es el encargado cada año de traer a los mejores equipos para jugar un cuadrangular. Pero en muchas ocasiones se ha visto afectada por la mala gestión de la directiva de marras. En concreto este LXIV Trofeo Ramón de Carranza, que muchos incluso pensaban que tenía los días contados. Echando la vista atrás, un sinfín de ediciones mal gestionadas acabaron desprestigiando esta bonita costumbre, que poco a poco se está postulando en segundo plano.

Año 2000; XLVI Trofeo Ramón de Carranza. El Real Betis de Lopera salvó al Cádiz CF de disolverse

Esta fue una de las primeras ediciones más polémicas de este evento deportivo. Pudieron ver como una fiesta de color amarillo se convertía en algo negro.

Un Manuel Ruiz de Lopera como mandatario del equipo verdiblanco pudo dar ese aliento y salvar la celebración del cuadragésimo sexto Trofeo Carranza que estaba en peligro de extinción. El equipo de la capital hispalense vino desinteresadamente, pero pudo darle vida a algo que estaba a punto de desaparecer. Algo que el club del submarino amarillo le está eternamente agradecido, por no dejar caer el nombre del Trofeo más prestigioso del verano.

El equipo bético jugó contra el Cádiz CF un único partido, llevándose la victoria por tres goles a cero y recogiendo el gran testigo que pesa más de 12 kilos.

Para muchos aficionados cadistas fue de las peores celebraciones, pero que acabó con puro fútbol en el terreno de juego. Al año siguiente se recuperó el prestigio que siempre tuvo, y de nuevo con la presencia del Real Betis, junto con el Málaga CF y el Celta de Vigo.

Año 2004; L Trofeo Ramón de Carranza. El 50º aniversario del Trofeo sale por primera vez de casa

El 50 cumpleaños del Trofeo más prestigioso del país estuvo a punto de no disputarse. Un mal estado del césped ponía en riesgo la celebración del evento, que ese año reunía un gran cartel de equipos como el Sevilla FC, Valencia CF y el Lazio de Roma.

El presidente del Cádiz CF en aquel tiempo Antonio Muñoz, aseguró que el desnivel en el que se encontraba el verde era preocupante a final de la temporada, y que las altas temperaturas afectaron aún más el terreno. Nadie veía la luz al final del túnel.

Pero el presidente tuvo la idea de trasladar el Trofeo en el complejo Bahía Sur de San Fernando, saliendo por primera vez de la que se es su casa, siendo el en el Estadio Iberoamericano sede del evento. Todo, a petición del entrenador Víctor Espárrago. La primera seminifinal se disputó entre el conjunto sevillano y el cuadro amarillo, con victoria del Sevilla CF. El otro puesto lo jugaron el Valencia FC y el Lazio de Roma, ganando el equipo valenciano. Ambos llegaron a la final, pero el equipo de Joaquín Caparrós se impuso con dos goles de Baptista y Fernando Sales.

El Cádiz CF consiguió la tercera posición, ganando al equipo italiano en la tanda de penaltis.

Fue una gran competición pero atípica por jugarse en un campo distinto al que llevan por nombre. Una vez más salvados por la campana, pero que finalmente pudo celebrarse con una gran afluencia de aquellos de todos lo que no querian perdérselo. Desde entonces revisan las condiciones a las que se somete el campo para mantenerlo de la mejor manera posible, y para que este histórico hecho que puso en peligro la tradición del club no se vuelva a cometer.

Año 2013; LIX Trofeo Ramón de Carranza. El año en el que el Trofeo se convirtió en un juego de tres

Lo que se conocía como una competición de cuatro grandes equipos, pasó a ser un formato triangular. El primero en este caso. Se jugó una liguilla entre el Sevilla, Mogreb Atlético Tetúan y el Cádiz CF.

La anécdota se vivió con el revuelo de este segundo choque, ya que aparecieron muchas dudas sobre el desenlace final del Trofeo, del que se resolvió por puntos siendo el equipo sevillano el campeón por séptima vez en este evento gaditano.

El Mogreb Atlético Tetuán fue el primer equipo africano que tomaba parte en el considerado trofeo de los trofeos y al que la crisis de los mandatarios del club amarillo, les pasó una mala factura. La cita se vio marcada por las carencias del club y sus problemas de gestión con Sinergy al frente y sin timón. Dejando a un lado el tema económico, la afición pudo disfrutar de auténticos encuentros entre estrellas del mundo del fútbol gracias al Sevilla.

Año 2018; LXIV Trofeo Ramón de Carranza. Vuelve el Real Betis pero con 100.000 euros de por medio

Un Trofeo con muchas dificultades, entre ellas el rechazo de grandes clubes que se negaban a disputar este torneo que tanta fama ha tenido durante muchos años. Los días pasaban y el cartel seguía vacío, solo les llenaba de confianza el actual campeón de la UD Las Palmas, que desde un primer momento confirmó su asistencia.

Pero de nuevo apareció. El equipo bético lo volvió a hacer. El único capaz de salvar al submarino amarillo de la sequía en la que se encuentra. Pero no es todo tan bonito como lo pintan.

100.000 euros fueron los que hicieron que el Betis pisara de nuevo el Carranza. Una cantidad excesivamente difícil de recuperar, con el poco atractivo cartel que presentan en esta edición.

Atrás queda aquella bonita tradición que reunía a cuatro equipos con el único fin de disfrutar del balón, y que convertía a la ciudad gaditana en el foco nacional durante un fin de semana cualquiera de verano.