El Cádiz CF conserva motivos para creer en el milagro.
El Cádiz CF conserva motivos para creer en el milagro.

CÁDIZ CF

Los cuatro pilares de la remontada del Cádiz CF

El equipo amarillo ha de rescatar la imagen de la Liga y apretar a un Bilbao Athletic para saber cómo responde a situaciones adversas: en fútbol todo es posible

Por  21:00 h.


Los leones devoraron el escudo, hicieron jirones la camiseta del Cádiz CF, mordieron las entrañas de este equipo. Pero, pese a todo, sigue vivo. La esperanza andaba extraviada pero no perdida, al menos hasta que Carranza no ejecute este domingo la sentencia de muerte. Y durante la semana los pupilos de Claudio irán levantando, primero el torso, las rodillas, los pies y por último la cabeza, para mirar hacia el horizonte y comprender que aún es posible, que no está todo perdido.

Obviamente las evidencias conducen al desánimo. Existen mil y un motivos para pensar que la historia del último lustro se repetirá y la plaza Madrid vivirá otra fiesta en la que los gaditanos no están invitados. Pero en el reverso del discurso más pesimista existen motivos para creer, para confiar en el milagro. Es cuestión de fe, pero también de fútbol. ¡Sí se puede?

El fútbol se ha escrito con remontadas imposibles

«Fútbol es fútbol», que dijo Boskov. Tal perogrullada conduce a lo mismo: si algo extraño puede ocurrir en la vida, imprevisible, será sobre un terreno de juego con el deporte rey como testigo. Su historia se ha escrito con remontadas imposibles.

Y no hay que irse a un siglo atrás, ni siquiera a una década; tan solo a una semana. Hace siete días el Zaragoza le dio la vuelta a un 0-3 en La Romareda ganando 1-4 en Girona. El Barcelona superó el 2-0 de San Siro, el Liverpool remontó un 3-0 en solo 45 minutos, la historia de Chamartín en Europa, y así miles de gestas de las que desconfiaban los incrédulos.

En un partido de 90 minutos, más media hora en caso de prórroga, puede no ocurrir nada, o pueden suceder multitud de situaciones que cambien el viento para ponerlo a favor. Solo es necesario un verbo: creer.

La juventud del filial puede abrir la puerta de los miedos

El Bilbao Athletic pasó por encima del Cádiz CF. Los cachorros demostraron ser más fuertes, más rápidos, mejores al fin y al cabo en todas las facetas. Pero es cierto que los amarillos apenas le crearon apuros. No pusieron a los rojiblancos contra las cuerdas, y no se sabe cómo actuarán ante una contrariedad.

Ziganda confía en que sus niños hayan alcanzado la madurez suficiente para reinar en Carranza. Sin embargo, son muy jóvenes y no se han visto en otra parecida: en un campo adversario que ruge y empuja en tu contra. Un gol tempranero, una falta no pitada, una dura acción, un error arbitral, una expulsión… podría sacar del camino a los vizcaínos.

El Cádiz CF debe apretar para apreciar cómo responden. En los últimos diez minutos de San Mamés los visitantes generaron más oportunidades que en los 80 anteriores, con el disparo de Migue, la volea de Villar y el cabezazo de Garrido. Entonces salieron a relucir las flaquezas de un filial que no es imbatible, que no es inmortal. Hay que sembrar la duda.

El ataque amarillo ha sido demoledor en la Liga

El Cádiz CF de los ‘play offs’ es un auténtico desastre. Ha perdido tres partidos de cinco, ha marcado solo tres goles (dos de ellos muy discutidos) y solo ha ofrecido buena imagen en la primera parte del Tartiere y 20 minutos en Carranza frente al Hércules.

Un despropósito que ha llevado a los amarillos a esta encrucijada. Por ello hay que rescatar al Cádiz CF de la liga, el de la temporada regular, el que ha reinado en el (flojísimo) Grupo IV.

Entonces mostró una cara digna del ascenso y que le llevó a campeonar. Además de por la fortaleza defensiva, demostró tener mucha pegada con el tridente Villar-Airam-Jona, (marcaron 43 de los 66 goles del Cádiz CF en liga). De los 19 encuentros en Carranza, 11 resultados le valdrían para empatar al Bilbao Athletic o superarle. Los niveles son incomparables, si bien los pupilos de Claudio tienen suficiente artillería para hacer dos tantos y ponérselo complicado a los cachorros de Ziganda.

Siempre se puede resucitar el espíritu del Cádiz de Irigoyen

A falta de fútbol, al cadista no le queda más que agarrarse al espíritu del Cádiz CF de los milagros de Manuel Irigoyen. Este club nunca lo ha tenido fácil en sus 100 años de historia. Ha luchado contra todas las vicisitudes posibles, son años y años dándole por muerto y cada verano resucita con más fuerza si cabe.

Paradójicamente, es en los momentos en los que todo está en contra cuando muestra su mayor fortaleza. Nadie daba un duro por ese Submarino de Primera a principios de temporada y cada curso por estas fechas emergía y salía a flote. El gol fallido de Portillo o que tras el fiasco de San Mamés aún siga vivo pueden ser señales de que esta vez la Fortuna puede ser compañera de viaje. Ahora afronta una nueva quimera, y los jugadores deben asumir esta filosofía: todo es posible en Carranza.