Los aficionados cadistas en la grada supletoria de Fuenlabrada.
Los aficionados cadistas en la grada supletoria de Fuenlabrada.

Cádiz CF

Los cadistas plasman en las redes su indignación por la inseguridad en Fuenlabrada

Los aficionados amarillos critican el estado de peligrosidad que presentaba la grada supletoria del Fernando Torres donde estuvieron viendo el partido

Por  18:00 h.

Indignación es la palabra que mejor resume el sentir del medio centenar de aficionados cadistas que vivieron el partido en el estadio Fernando Torres de Fuenlabrada. La sensación de que sus vidas llegaron a correr peligro en la grada supletoria del coliseo madrileño es grande a tenor de las manifestaciones realizadas en las redes sociales tras el partido, tal y como quedó reflejado en el vídeo de Luis Parodi publicado este domingo, tras el encuentro, por Canal Amarillo donde alertaban de “¡Cómo se mueve la grada!”.

La peña Cadista 1910 lo reflejaba en un tweet instantes después del pitido final de Ais Reig en Fuenlabrada.
La publicación recoge varias fotos en las que se puede apreciar cómo las patas del andamiaje del graderío eran soportadas por calzas de madera que no tenían ninguna protección. En este sentido alertan al Cádiz CF y a la la Liga de Fútbol Profesional sobre esta circunstancia, asegurando que estamos ante “un delito y un peligro” para los aficionados.

Otros aficionados, como Álvaro Cabrera, de la peña Anticueva, incidía en otro tweet sobre el tema: “No tengo nada en contra de nadie, pero por seguridad no me parece muy normal que @LaLiga permita que esto sea la grada de uno de sus estadios… Sin embargo, no dejan pasar un zumo a alguien con hipoglucemia. Estos es lo que los aficionados permitimos @Cadiz_CF #FuenlabradaCadiz”. 

Otro aspecto que reflejan las redes es la saturación que presentaba la mencionada grada supletoria, que quedaba reflejada en la ocupación de los pasillos de acceso, tal y como se puede apreciar en la imagen que ilustra esta noticia. 

En definitiva, la sensación de visitar unas instalaciones deficitarias, en materia de seguridad, para un partido de fútbol profesional era grande para los aficionados cadistas desplazados en esta ocasión desde distintos puntos del país. Una circunstancia que deja en el alero de La Liga y del propio club la opción de plantear posibles actuaciones legales.