Alvarito es el mayor valor del Cádiz CF en este verano.
Alvarito es el mayor valor del Cádiz CF en este verano.

CÁDIZ CF

El límite salarial y por qué el Cádiz CF debe vender a Alvarito

Cordero podría tener disponibles más de 7 millones de euros para la planificación deportiva de haber traspasado al sevillano al club chino

Por  10:30 h.

Los responsables de la parcela deportiva en el Cádiz CF, Juan Carlos Cordero y Quique Pina, mantienen la necesidad de vender a Álvaro García ‘Alvarito’ para confeccionar el plantel de la próxima temporada. Su salida y a un buen precio será clave para elevar el límite salarial y poder reforzarse con jugadores de nivel con los que mantener el buen rendimiento de estas dos últimas campañas. Además, el tiempo apremia. Y, sin embargo, el presidente Manuel Vizcaíno, que ha rechazado una oferta de China de 5 millones de euros, se desmarca asegurando que el utrerano no está en venta y desea que se quede en el grupo que dirige Cervera.

¿Qué ocurre? ¿Quién tiene la razón en este nuevo enfrentamiento con actitudes tan dispares? Ni es necesario reseñar que se trata de un nuevo capítulo en la guerra que mantienen el consejero (antes delegado) y el presidente, los dos máximos accionistas de la entidad. Para entender el origen de esta disputa hay que remitirse al límite salarial, qué es y cómo se fija.

El límite salarial es una medida que se aprobó para la Liga de Fútbol Profesional hace ya más de cuatro años para controlar el gasto de los clubes y evitar impagos durante la temporada que llevaran a descensos administrativos y a la adulteración de la competición. La LFP lo fija para cada sociedad en función de los ingresos que percibe. Se incluye aquí principalmente el dinero percibido por abonados, televisión, quinielas, posición en el campeonato (de ahí la importancia económica de quedar lo más arriba posible) y operación de traspasos de jugadores.

El límite salarial en el Cádiz CF

Una parte de esos ingresos, que ronda un 40% en el caso del Cádiz CF, se destina de manera obligada a cumplir compromisos tales como los pagos de la deuda (Hacienda, Seguridad Social, convenio de acreedores, deudas con otras empresas, empleados…) mientras que el restante se aprueba para el gasto en los sueldos de la plantilla y compras de futbolistas. En la parcela puramente deportiva.

Este límite es flexible y va cambiando a medida que el club va informando de sus operaciones a los contables de la LFP, coordinados por Javier Gómez, el director general corporativo de La Liga, y con el presidente Javier Tebas como último responsable. Se encargan del control económico al estilo de los administradores concursales que marcaban la pauta en el Cádiz hasta hace muy poco tiempo.

El año del ascenso, los amarillos contaban con 4,2 millones para pagar estos sueldos y a la temporada siguiente se incrementó hasta los 6,2. Mayor número de ingresos, muy buena clasificación liguera (quinto) y, como detalle a no olvidar, la venta de Aridane por 1,5 millones de euros al Osasuna que también fue clave para dar ese salto.

Actualmente y según los responsables del área deportiva, el Cádiz CF tendrá poco más de 4 millones para destinar a los sueldos de un plantel que va creciendo cada año. Además de ser un paso atrás, condiciona a los ojeadores amarillos, que ya aceptaron rápidamente los 300.000 euros por Lucas Bijker por estos motivos. Se cuenta con la venta de Alvarito para elevar ese límite, pero a día de hoy no saben con certeza de qué dinero podrán disponer para ofrecer a los jugadores que interesan. Si el sevillano sale por cifras cercanas a los 3,5 millones de euros, ese límite subirá a los 6,2. Si es por más, hasta se pueden superar los siete millones, un presupuesto magnífico para encarar el curso.

Liberación de nueve fichas

El problema es que en este momento no saben de cuánto dispondrán, de ahí las prisas por vender al extremo y la decepción de no haberle traspasado por cinco millones de euros al Beijing Renhe, que además llegaba con dinero en ‘cash’ para aliviar los problemas en la tesorería. A ello hay que sumarle que había un compromiso verbal con el futbolista para facilitar su salida en caso de no ascenso y buenas ofertas económicas que satisficieran a ambas partes.

Vizcaíno ha conminado en ocasiones a sus socios a que tiren de imaginación para suplir estas carencias económicas. Por ejemplo, con contratos largos (de tres temporadas a Carmona, Matos, Barco y Azamoum) o cesiones (Aketxe y Agra). También hay que descontar las fichas que ha liberado con las salidas, especialmente la de Barral, que encabeza la lista de nueve bajas (Yáñez, Bijker, Villanueva, Tienza, Eugeni, Jona, Sankaré y Abdullah). Pese a ello, no es suficiente para equilibrar, hay que vender y bien.

Eso sí, no sólo se puede ampliar el límite salarial vendiendo jugadores; también atrayendo la inversión de ‘sponsors’ y patrocinadores que inyecten dinero al club con ingresos extraordinarios. ¿Se guarda el presidente algún gran contrato publicitario sobre la manga? Porque en abonados no hay ascenso.

Esa cantidad aumenta o disminuye según las operaciones pero será importante que el 16 de agosto, el viernes antes de que comience el torneo, cuadren ingresos y gastos para inscribir a los jugadores. El tiempo no es infinito y el reloj juega en contra, aunque muchos crean que corre a favor. Sabiendo además que los mercados inglés e italiano cierran mucho antes del 31 de agosto, el día en que arranca su competición.

Esta urgencia es bien conocida por todos los competidores e interesados, al margen de su publicación en prensa. Nadie escapa al control financiero de La Liga, y los números, como las cartas, están boca arriba. El tiempo marcará cuál de las dos partes tenía razón.

A día de hoy, los comentarios sobre la venta de Alvarito no son más rumores, salvo la oferta del equipo chino. Especulaciones como que lo tiene firmado con el Sevilla FC y están esperando a que el Cádiz CF cierre a su sustituto. Nada. Ni el fichaje de Agra provoca la marcha de Salvi. Ni Álex está cerca de la Florentina.