CÁDIZ CF

¿Qué le falta al Cádiz CF?

Cervera asegura que al equipo le faltan muchas cosas; le falta gol, sobriedad, tiempo... y hasta un plan

Por  18:59 h.

«Nos faltan muchas cosas». Álvaro Cervera resumía así la pésima imagen del Cádiz CF en Tenerife, con derrota incluida. El equipo amarillo sólo ha conseguido una victoria en este inicio liguero, la del arranque de curso en Carranza ante el Almería, y sus números a domicilio son temibles en 2018.

En este año natural, desde el comienzo en enero, el cuadro gaditano ha disputado 15 partidos, con una victoria, seis empates y ocho derrotas. Cifras temibles capaces de hundir a cualquier escuadra. «Faltan muchas cosas», admite el míster, pero ¿qué le falta al Cádiz?

Falta gol

Carrillo todavía no ha marcado en 2018 (Jona ni se estrenó en la segunda vuelta). El fichaje Mario Barco aún no ha celebrado ni un tanto, al igual que Dejan Lekic. Romera es el único que ha visto portería y se encuentra lesionado. Sólo ha marcado cuatro goles en siete partidos, siendo el menos goleador de la categoría. Dos de ellos Álex Fernandez y uno el central Kecojevic. Es el talón de Aquiles del equipo.

Faltan ideas ofensivas

No sólo falta gol, pegada. Es que no se tienen ideas ofensivas. El Cádiz CF apenas genera fútbol en ataque, contadísimas ocasiones (salvo en el Belmonte). El balance en el Heliodoro es de tres disparos lejanos de Álex. Y ya está, Los intentos de desborde de Manu y Salvi son fácilmente contrarrestados. Y el 9 ni aparece. La inoperancia ofensiva es alarmante.

Falta sobriedad

La pasada campaña, los amarillos encajaron 29 goles en 42 encuentros. Esta ya suman siete en siete, uno por duelo. El único encuentro en el que mantuvieron la portería a cero es el único que han ganado. No es una sangría, pues este plantel y su entrenador miran siempre hacia la propia portería, pero los escasos recursos ofensivos obligan a no perder la concentración. Y existe cierta fragilidad defensiva, fallos puntuales. Todo se complica con la lesión de Servando y la última de Marcos Mauro. Sólo queda sano Kecojevic y el recién llegado Sergio Sánchez.

Falta tiempo

Lo demanda el cuerpo técnico y los futbolistas. Al Cádiz le costó empezar las dos últimas temporadas, y luego supo reponerse. La filosofía de Cervera necesita semanas de acople, para que los jugadores puedan adaptarse a ella. Especialmente los nuevos. Carmona, Matos, Edu Ramos, Barco, Vallejo, Jairo, Lekic… irán entrando en la dinámica en las próximas semanas. De ahí que el tiempo sea un valor cuantioso.

Falta tranquilidad

El club anda envuelto en una severa crisis institucional. Los números están ahí y desde que Pina fuera detenido por la Operación Líbero, el equipo se ha sumido en una mala racha de resultados. Se le une la ruptura del actual presidente Manolo Vizcaíno con su anterior socio, cobrándose la cabeza del director deportivo después de un verano turbulento. La tardía marcha de Alvarito ha perjudicado la confección del grupo. El sevillano mantiene su línea fulminante y en breve apartará al murciano del consejo de Administración y seguramente caerán otras piezas de su confianza. Y todo esto termina por afectar al vestuario.

Falta físico

Garrido y Jairo Izquierdo aún no han debutado porque se han incorporado lesionados a la plantilla. Y ambos se presumen indiscutibles (en Tenerife disfrutaron de su primer viaje). Ha caído Juan Hernández para todo el curso y Cervera perdía a Romera en el primer minuto ante el Alcorcón. A Servando le queda un mes de baja y Mauro se une a la enfermería, lo que obligará a tirar de Sergio Sánchez, quien no juega desde hace once meses. Karim está tocado y José Mari y Salvi se encuentran muy lejos de su mejor nivel físico. Lekic llegó con sobrepeso. Sin duda que el nivel físico del grupo está muy por debajo de lo deseado, y lo lógico es que cambie en las próximas fechas.

Y falta un plan

Cervera comenzó su incursión en Segunda con un estilo de juego muy definido. Bandas muy abiertas y veloces y juego rápido y directo, al contragolpe. Con las salidas de Alvarito y Ortuño y después de que los rivales le hayan cogido la medida, se ha obligado a cambiar. Apuesta por mayor control en la medular pero se queda a medias, sin atacar ni defender con acierto. Antes se echaba de menos un plan B pero ahora siquiera existe un plan A. Y eso es responsabilidad directa del entrenador.