El presidente Manuel Vizcaíno da una rueda de prensa en Carranza acompañado de Jorge Cobo y Martín José García Marichal .
El presidente Manuel Vizcaíno da una rueda de prensa en Carranza acompañado de Jorge Cobo y Martín José García Marichal .

Cádiz CF

La tesorería del Cádiz CF manda, pero poco

El director deportivo del Cádiz CF espera ingresar dinero con algunas salidas que cree necesarias para poder reforzar una plantilla que necesita gol y frescura

Por  14:58 h.

Pues al final va a ser verdad. Al final la directiva del Cádiz CF, encabezada por su presidente Manuel Vizcaíno, va a tener razón y su discurso ramplón y cero ambicioso de que el objetivo debe marcarse en sumar los 50 puntos para atar por tercer año consecutivo la permanencia se tendrá que imponer por cuestiones lógicas. No hay dinero, y sin dinero, no hay ni paraíso ni buenos jugadores. Y si no buenos jugadores, sí demandados. Es una simple ley, la de la oferta y la demanda.

De momento, al Cádiz CF no le queda otra que esperar lo que otros equipos con mayores pretensiones desechen por el camino. Todo esto, a falta de ingresos extraordinarios que deben venir de varios sectores, pero el principal no es otro que el de vender jugadores. Y a esa fuente de ingresos se agarra el director deportivo Juan Carlos Cordero, que aún lamenta hasta la profundidad las palabras de Manuel Vizcaíno fijando a todos los equipos que quieran a Salvi o Álvaro García que se retraten con la cláusula de ocho millones de euros, una barbaridad para los tiempos que corren en el mundo del fútbol.

Por eso mismo, el murciano, un día después de que su presidente asegurase en Canal Sur Radio que no vendería a sus dos joyas de la corona a no ser que se presenten en su despacho con los ocho millones de la cláusula, se preocupó en bajar el listón aunque con el permiso de su presidente, al que no tuvo otra que meterle en un brete. Cordero manifestó que si fuese por él no tendría problemas en estudiar ofertas que llegasen por ambos jugadores, sabedor de que las palabras del presidente han disuadido a muchísimos clubes de presentar ofertas que bien podrían haber sido interesantes. Sin embargo, las declaraciones de Vizcaíno, seguramente, han frenado mucho de las ofertas que podrían haberse agolpado en la mesa del director deportivo.

Y es que Cordero no las tiene todas consigo. Está atado de pies y manos y más que nunca deberá desarrollar su ingenio para poder reforzar la plantilla de Cervera. De hecho, el límite salarial con el que va a arrancar el mercado de fichajes el Cádiz CF es notablemente inferior al que tuvo el pasado verano, que se marcó en 6,2 millones de euros tras una temporada en la categoría de plata. En estos momentos, y según fuentes del club, el límite salarial del Cádiz CF está fijado en cuatro millones de euros, 200.000 menos que en el primer año en Segunda tras el ascenso en Alicante.

Aunque el dinero no ofrece garantía alguna de hacer una plantilla que esté arriba –que preguntes sino en Huesca y Córdoba el año pasado–, sí que ayuda para hacerla como es normal. Además, la dirección deportiva es más que crítica consigo mismo y es consciente de que al equipo de Cervera hay que aportale algo que vale mucho: el gol.

Por eso mismo, tanto Cordero como Pina, que sigue paso a paso el trabajo de su socio y amigo, contaban con las salidas de Álvaro García y Salvi y poder amueblar el vestuario con fichajes que le dieran al equipo de Cervera mayor frescura y potencia a pesar de perder a los jugadores que impregnaban en primera persona el consabido sistema del entrenador cadista.

La temporada pasada, el Cádiz CF fue, sin contar con los filiales, el noveno equipo con mayor presupuesto, una clasificación que en cuanto se den a conocer los datos de todos los clubes seguramente empeore a no ser que el club comience a vender jugadores como ya pasó el verano pasado cuando Aridane fue traspasado al Osasuna 1,5 millones de euros. Por cierto, el hecho de que el conjunto navarro no haya conseguido este año el ascenso a Primera ha privado al Cádiz CF de ingresar medio kilo más en concepto de una cláusula. Una cláusula de beneficio para los intereses gaditanos que se mantiene en pie hasta 2020 fruto de una negociación que mantuvieron Juan Carlos Cordero con el abogado Fran Canal, directivo del club rojillo y que lo fue del Cádiz CF en varias etapas.

Hasta el momento, Cordero prefiere esperar. Por supuesto que está en contacto con varios jugadores a los que pretende. También con algunos clubes a los que les interesa jugadores suyos (Alvarito, Garrido –con quien no termina de acordar su renovación–, Álex Fernández o Salvi), aunque no con todos los que desearía debido a las palabras de Manuel Vizcaíno y que han ahuyentado a muchos equipos.

No es la primera

No es la primera vez que Juan Carlos Cordero y Manuel Vizcaíno difieren en una gestión con algún jugador. Si ahora mantienen el tira y afloja para que el presidente abra la mano con los dos jugadores más pretendidos del equipo, antes ya pasó con la situación contractual de David Barral. Como es sabido, si fuera por el sevillano el delantero isleño, que se quedó solo a un partido de renovar automáticamente, hubiera sido jugador del Cádiz CF un año más. Fue entonces cuando el director deportivo salió al paso para evitar un problema para el entrenador y, además, agravaría el equilibrio presupuestario por culpa de un futbolista que no contaba demasiado en los planes del entrenador. Por tanto, el Cádiz CF espera dinero para poder fichar. Es lo que tiene la tesorería, que es la que manda. Pero, fuera, muy poco.