Julio Cobos, entrenador del Villanovense
Julio Cobos, entrenador del Villanovense

Cádiz CF

La receta extremeña para el Cádiz CF en San Mamés

Julio Cobos, técnico del Villanovense y primera víctima del Bilbao Athletic en este 'play off', facilita un amplio informe del filial

Por  20:00 h.

Julio Cobos y su Villanovense fueron el primer verdugo del Cádiz CF de Claudio, al que ganaron por la mínima (1-0) en el último partido de 2014 después de que el once amarillo hubiese ligado tres victorias consecutivas desde la llegada del entrenador valenciano.

Aquella victoria fue la primera de muchas que llevaron al humilde conjunto serón al ‘play off’ de ascenso, todo un logro para un club con un presupuesto para ir al día y poco más. De hecho, tras ser eliminado en la primera eliminatoria de ascenso ante el Bilbao Athletic, el trabajo de Cobos es tratar de sujetar a jugadores «que será imposible retener porque ya le están ofreciendo el triple de lo que se puede pagar aquí», admite Cobos, el artífice del éxito del Villanovense, que nunca ha estado dos años seguidos en Segunda B y que va a seguir «con los pies en el suelo trabajando para la permanencia el año que viene».

Pero lo cierto es que este año ha hecho soñar a su parroquia. Metió al equipo en ‘play off’ y hasta el minuto 85 del partido de vuelta estaba tocando con la yema de los dedos el pase a la segunda ronda de no ser por el próximo rival del Cádiz CF en su lucha por el ascenso, un Bilbao Athletic al que Cobos tiene bien estudiado.

Cobos, que se muestra (sin decirlo) simpatizante del Cádiz CF en esta eliminatoria, facilita sus ‘informes’ sobre un equipo «al que pudimos meterle tres o cuatro goles en nuestro campo –donde ganó el Villanovense 2-1– y al que tuvimos controlado en San Mamés –donde perdió 2-0– hasta el minuto 59 que perdimos a Tapia por doble amonestación».

El técnico extremeño se ha enfrentado a Cádiz CF y Bilbao Athletic esta temporada, a quienes ha ganado en su casa y contra quienes ha perdido fuera. Por tanto, puede declararse experto y su juicio no debe ser desdeñable. Y en su balanza, tanto en la del corazón como en la de la cabeza, pesa el amarillo. Y da sus razones tácticas. Pero, ojo, destaca cantidad de virtudes de un equipo «compuesto por muchos jugadores que en nada de tiempo estarán en Primera, pero que también tienen sus puntos flacos».

Después de tragarse «cantidad de partidos, vídeos y enfrentarme a ellos en dos ocasiones tras recabar cantidad de información», Cobos destaca por encima de todo a su lateral derecho Lekue, «un avión. Es el minuto 90 y sigue bajando y subiendo la banda, sobre todo subiendo, como si el partido hubiera comenzado hace nada. Tiene una proyección increíble y calculo que la temporada que viene estará a las órdenes de Valverde». Dicho eso de entrada, baja el pistón y comenta que el Bilbao Athletic «no voy a decir que sea parecido, pero sí es similar a los filiales que ha habido este año en el grupo IV como Almería B o Granada B».

Lo que tiene claro es cómo juegan los cachorros de Ziganda. Siempre. «Tienen un estilo bastante definido y de eso te das cuenta a las primeras de cambio. Les gusta tener la posesión de balón y sacar el balón jugado desde atrás apoyándose incluso en su portero. Eso te puede complicar si consiguen sacar la pelota, pero si no entonces sufren mucho porque su delantero, Santamaría, no es muy alto y para prolongar o controlar esos balones lanzados por su portero no lo pasa bien. No digo que no vaya bien por alto en las jugadas de ataque porque tiene mucho instinto y sabe moverse, pero en esos balones despejados por la defensa o su portero, sufre».

El problema es que rompan las primeras líneas del Cádiz CF  y «te cojan desordenado porque con espacios te pueden matar». Y aquí subraya el nombre del extremo Sabin, «que como le pasa a Lekue, está a otro ritmo y no es de esta categoría. Este extremo, con metros por delante, puede ser mortal. Hay que estar muy ordenado para que entre el lateral y el pivote, a la hora de sacar el balón desde atrás, no cojan la espalda al lateral», explica Cobos, que no olvida tampoco la categoría del lateral Lekue. «Con nosotros empezó de lateral derecho y acabó el partido de extremo zurdo para acabar en la línea de fondo para fabricar la jugada del gol que nos empataba el partido en casa».

No solo tiene buenas palabras para Sabin y Lekue, también se deshace en elogios al central diestro Yerai. «Es, salvando las distancias, el Puyol de este equipo, el apagafuegos, el que pone la garra, el carácter y la velocidad en la retaguardia».

Aconseja, siempre desde sus armas, que presionarles en su área facilitaría la tarea de la recuperación, pero siempre «con precaución. Ellos, pese a lo que se encuentren, siempre van a intentar sacar el balón jugado. Si se presiona bien, acaban cediendo el balón al portero y entonces es más fácil recuperar el balón para sorprenderlos porque no tienen mucha altura en su delantera. Pero no hay que desorganizarse en la presión porque como salgan con metros por delante, bien Sabin o bien Seguin, te matan», repite con insistencia.
Claro que Cobos apunta puntos débiles. «Sufren por alto y por su banda izquierda. Nosotros siempre buscábamos nuestra banda derecha, con el sanluqueño Salvi, que le hizo un roto a Iriondo, el lateral zurdo de ellos, que es más flojito y al ser más bien bajito, no va bien de cabeza. También el central zurdo Unai Bilbao no es rápido, que sí alto. Es por ahí donde creo que el Cádiz CF debe volcar su ataque. Si Juan Villar está bien, puede montar un lío importante», dice casi deseándolo el técnico serón.

Avisa de la viveza del filial

Otro aspecto del que previene Cobos al Cádiz CF es de la viveza de los canteranos vascos. «A nosotros nos sorprendieron un par de veces hasta que nos concentramos. Estos chavales, en cuanto ven que has acabado una jugada se ponen a correr como descosidos. Lo hacen con saques de esquina que tienen en su contra y que acaban sin peligro. Mientras tus jugadores andan lamentándose y bajando con tranquilidad, su lateral Lekue va ya por el centro del campo y hacia él que va el balón. Lo hacen siempre.Con saques de esquina en su contra, con saques de banda. No hay que perder la concentración en ningún momentos contra estos jóvenes. Ponen el balón en juego muy rápido. Tan rápido que se presentan en tu campo cuando tus defensas andan lamentándose por la ocasión fallada en su área. No puedes distraerte ni un segundo», subraya con importancia.

Pero también detalla aspectos del juego en los que el Cádiz CF puede sorprender al Bilbao Athletic. Como, por ejemplo, la exagerada vocación ofensiva de sus laterales Iriondo y Lekue. «Al contar con dos laterales que no paran de subir, hay que tener muy claro qué hacer con el balón nada más robarlo. Esos desajustes son claves y hay que aprovecharlos porque les cuesta mucho replegarse al ser tan ofensivos sus carrileros. Parecen más que laterales, extremos», incide Cobos tras avisar de que el flanco izquierdo del filial es el talón de Aquiles del once de Ziganda.

Mucho se ha hablado de que al Bilbao Athletic le puede pesar el ambiente del Nuevo San Mamés tras jugar todo el año en la ciudad deportiva de Lezama. Cobos no lo tiene del todo claro. «Es cierto que nuestro partido se jugó en un ambiente más bien frío para ellos. Su afición venía el día antes de perder la Copa ante el Barça y sus socios presenciaron el partido con frialdad. Es más, nuestros 500 aficionados fueron los que más se escucharon. Dicho eso, no se les vio incómodo jugando en ese gran campo, con un gran césped. A ellos les gusta jugar y salen convencido para ello. Más que jóvenes, parecen veteranos con el balón. No tienen prisas y les gusta cocinar las jugadas. Tocarla y tocarla hasta que ven el hueco o la jugada. No les afectó ni el ambiente ni el estadio. Puede que su fútbol nos viniese bien a nosotros para sorprenderles a la contra. A ellos le gusta llevar el peso del partido, sacar el balón desde atrás. Sus centrales no dudan en jugar con su portero. Hay que presionarles con mucho orden para que no salgan con el balón y aprovechen un desajuste», no se cansa de avisar.

Cobos alarma al Cádiz CF de una jugada muy empleada por los cachorros dada la profundidad de sus extremos y laterales. «Suelen ganar con cierta facilidad la línea de fondo para, desde allí, asistir con un pase atrás a la segunda línea, donde llega mucha gente suya. Así han marcado muchos goles y son muy peligrosos. Esas zonas de rechace la hacen muy peligrosas. Lo sabíamos bastante bien y nuestros pivotes trabajaron bastante para que no ocurriese».

Por último, en las jugadas a balón parado, «suelen buscar siempre a Unai Bilbao, su torre más alta», apostilla un entrenador que apostaría a que el Cádiz CF debe ser el vencedor de una eliminatoria muy igualada.

También hace una diferenciación entre «lo que da el Bilbao Athletic en su casa, a lo que da fuera, donde se muestra mucho más vulnerable. De hecho, cada vez que han encajado un gol fuera de su estadio han perdido el partido», recuerda.