Aketxe y Álex, entre la melé de los jugadores cadistas que celebraban el gol de Marcos Mauro.
Aketxe y Álex, entre la melé de los jugadores cadistas que celebraban el gol de Marcos Mauro.

Cádiz CF

La rebelión de los pudientes

Álex y Aketxe, los dos mejores pagados del Cádiz Cf, se reivindican desde el banquillo en la victoria en Córdoba

Por  8:00 h.

El pasado domingo, en el banquillo visitante del estadio Nuevo Arcángel se sentaban dos de los hombres que más ganan del equipo amarillo, Álex Fernández y Ager Aketxe. No es para menos, son los jugadores que mejor cotizados pueden estar en el mercado y por los que el club ha realizado una inversión en ellos que se considera necesaria para que el Cádiz CF alcance los objetivos previstos.

Pero el caso es que no deja de sorprender que, en estos momentos, ambos futbolistas son suplentes de Cervera a pesar de ser los dos mejor pagados del vestuario amarillo. Tan cierto es eso como que ambos son más que válidos para todo, incluso para resolver cualquier partido que se pueda torcer. Como por ejemplo, el de Córdoba.

A muchos sorprendió la suplencia de Álex Fernández. De hecho, y por lo que se vio durante prácticamente la totalidad del partido, al madrileño se le echó de menos en un centro del campo que el Cádiz CF regaló por completo al conjunto blanquiverdem que fue el que dominó el encuentro hasta que llegó el gol de Marcos Mauro a un minuto del final. Más previsible fue la ausencia en el once de Aketxe, si bien su entrada resultó determinante en los dos últimos goles al servir el gol del argentino y conseguir el tercero.

Ambos fueroin titulares en el encuentro que ha marcado un antes y un después en la evolución actual del Cádiz CF de Cervera. Tanto Aketxe como Álex salieron de inicio en el desafortunado primer tiempo en Carranza ante el Elche y ambos se quedaron en las duchas llegado el descanso. La segunda parte vieron desde la grada la exhibición de sus compañeros.

No estaban pasando un buen momento en lo deportivo ninguno de ellos. La cara de pocos amigos que mantuvo Álex durante todo aquel segundo tiempo, que lo vio en el palco que su familia tiene en tribuna de Carranza, lo dice todo pues sabía que su puesto en once, más allá de la alegría que le daba la consecución de los tres puntos, corría peligro. No se equivocaba puesto que ante el Reus fue suplente y debido a la buena marcha del encuentro no tuvo que entrar en la segunda parte. Similar reacción tuvo que tener Aketxe. De hecho, el propio jugador vasco no escondió su rabia incluso en la celebración de su gol ante el Córdoba que significaba la sentencia del encuentro. El vizcaíno, tirado sobre el césped tras cabecear a gol el centro de Jairo, golpeó con furia el terreno de juego en señal evidente de lo mucho que lleva dentro después de una dos jornadas calentando banquillo.

Ambos admiten que el equipo está bien aunque no esconden que se encuentran incómodos en el banquillo pues ninguno tiene en sus planes no ser indiscutible en el once de Cervera. Lejos de enfadarse con la situación o acomodarse a ella, han respondido de la mejor forma que todo profesional que se precie debe actuar. Ante el Córdoba, y con el partido en claro peligro para los intereses del Cádiz CF, salieron en la segunda mitad para equilibrar las fuerzas y aportaron su granito de arena para que el equipo lograse la victoria final.

Álex fue el primero en entrar y dio al once ese equilibrio del que careció durante toda la primera mitad. El madrileño, siendo muy difícil su misión en mitad de un partido que se había convertido en un correcalle de ida y vuelta, consiguió por momentos darle al equipo este control de la situación en determinados momentos. Además, se incorporó al ataque con gran acierto y entre Jairo y él contribuyeron a forzar el saque de esquina que fue antesala del gol de Marcos Mauro de cabeza. Ya al final, también participó en la elaboración del tanto que remataba a los cordobeses.

Por su parte, Ager Aketxe entró menos en juego pero influyó notablemente en el resultado. De entrada, puso un caramelo de balón a Marcos Mauro en el saque de esquina previo al 1-2. Y para terminar, logró el tercer y definitivo gol de un Cádiz CF que acoge con agrado la rebelión de su clase alta.